TENIS

El renacimiento de Paula Badosa: gana su primer título desde 2024

La tenista española deja atrás meses de lesiones y dudas con una semana que vuelve a situarla entre las mejores

Paula Badosa ya tiene el premio que llevaba meses buscando. La española puso fin en Bastad a una larga travesía sin levantar un trofeo al imponerse a la suiza Simona Waltert por 7-5 7-5 en mas de 2 horas de partido, culminando así una semana perfecta, en la que enlazó cinco victorias consecutivas sin perder un solo set. Un triunfo que confirma el renacer de la exnúmero dos del mundo tras dos temporadas marcadas por las lesiones.

El calvario de las lesiones

La espalda ha sido el gran obstáculo de Paula Badosa durante las dos últimas temporadas. Los problemas comenzaron a agravarse en 2023, cuando una fractura por estrés en una vértebra la obligó a poner fin a su temporada antes de tiempo. Desde entonces, las recaídas se convirtieron en una constante: retiradas en torneos, semanas de baja y un calendario condicionado por un dolor crónico que, en más de una ocasión, llegó a poner en duda su continuidad en el circuito.

El golpe más duro llegó en 2024, cuando la propia tenista desveló el diagnóstico que había recibido tras Indian Wells: “Los médicos me dijeron que, con una lesión crónica como la mía, sería muy complicado continuar mi carrera al máximo nivel”. Lejos de quedarse en un susto, el problema ha seguido condicionando su calendario durante estas ultimas temporadas, con nuevas ausencias, recaídas y la necesidad de recurrir a infiltraciones para poder competir.

Paula Badosa, atendida en su silla, en una imagen correspondiente al torneo de Toronto (Canadá) de agosto de 2024
Efe

El rival invisible

En varias entrevistas durante los últimos meses, Badosa ha reconocido que el mayor reto no siempre estuvo en la espalda, sino en la cabeza. La española llegó a admitir que perdió la confianza en sí misma, que convivió con la ansiedad de no saber cuándo volvería a competir y que, por momentos, necesitó alejarse del circuito para recuperar el equilibrio emocional. “No seré recordada por los títulos, pero sí por ser capaz de volver”, escribió en redes sociales, una frase que resumía a la perfección el momento que atravesaba.

A esa batalla se sumaron también los problemas fuera de las pistas. Su ruptura con Stefanos Tsitsipas volvió a ocupar titulares este año después de que la propia Paula calificara la relación de “tóxica” y asegurara que había afectado a su bienestar personal y profesional. Todo ello mientras intentaba recuperar una carrera que parecía frenada por las lesiones y la falta de continuidad.

Paula Badosa y Stefanos Tsitsipas en un torneo juntos
@thetennisletter

Con el paso del tiempo, la catalana ha optado por hablar con naturalidad de la importancia de cuidar la salud mental en el deporte de élite. Lejos de esconder sus dificultades, ha convertido su experiencia en un mensaje para otros deportistas que atraviesan situaciones similares. Una forma de afrontar la adversidad que también ayuda a entender por qué su historia va mucho más allá de los resultados.

Motivos para volver a creer

Hablar de Paula Badosa es hacerlo de una de las mejores tenistas españolas de la última década. La catalana alcanzó el número dos del ranking mundial en abril de 2022, un hito al alcance de muy pocas jugadoras, después de una progresión que tuvo su punto de inflexión con el título de Indian Wells en 2021, considerado el quinto torneo más importante del circuito femenino tras los cuatro Grand Slams. A ese triunfo se sumaron otros títulos WTA y actuaciones destacadas en los grandes escenarios, consolidándose como una de las jugadoras más completas del circuito gracias a la potencia de su derecha y a un tenis agresivo desde el fondo de la pista.

Paula Badosa con el trofeo de ganadora de Indian Wells 2021

Sin embargo, su mayor victoria nunca llegó con una raqueta en la mano. En los últimos años ha tenido que reinventarse para seguir compitiendo, convivir con un dolor crónico y aceptar que su carrera ya no volvería a ser la misma. Aun así, con apenas 28 años, Badosa sigue teniendo margen para volver a asentarse entre las mejores, ya que el talento nunca ha estado en duda; el gran desafío siempre ha sido que el físico le deje demostrarlo.

Por eso, más allá del resultado en Bastad, la semana vivida en Suecia deja algo que Paula llevaba demasiado tiempo buscando: la sensación de que volver a competir al máximo nivel es una posibilidad real. Nadie puede asegurar hasta dónde llegará a partir de ahora, pero después de todo lo que ha vivido, ese ya es un triunfo que merece la pena celebrar.

 

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