Ingrid Pino (Tarragona, 1995) fue diez veces campeona de España de atletismo, estudió Biotecnología, y además le da tiempo a escribir libros. Cuenta con más de 108.000 seguidores en Instagram a los que trata de transmitir los beneficios que supone practicar cualquier tipo de deporte sin mirar el DNI. “Corro para encontrar una versión de mí misma que no encontraría en otros ámbitos”, afirma.
– Hace unas semanas salió a la calle su libro “La meta eres tú. Correr hacia tu mejor versión”. ¿Eso también se lo dice a los que han cumplido ya 60 años?
– Es un libro que te invita a correr al margen de la edad o la situación que tenga cada uno porque, sobre todo, hablo de las cosas que ahora mismo en redes sociales no se comentan. Me refiero a empezar poco a poco escuchándote con los cacos, que es un minuto correr y otro andando, todo de una forma muy progresiva. Correr es un deporte que se construye a lo largo del tiempo y, teniendo paciencia, si le respetas te va respetar.
– ¿Existen unas palabras mágicas que convenzan a alguien para que se levante del sofá y salga a la calle a correr?
– No. ¡Qué va! Te tienes que convencer tú misma. Si empiezas a correr de cero necesitas pensar en un ‘para qué’ y eso es lo que tienes que descubrir antes de dar el primer paso. Si lo haces porque te lo dice alguien o porque te obliga tu pareja o porque lo ves en televisión, esa motivación es pasajera. Si encuentras tu ‘para qué’ luego sabrás lo capaz que eres o lo comprometido que puedes llegar a estar. Tienes que buscarlo, sentarte con un papel, y escribir en qué cosas quieres comprometerte. A partir de ahí, ya podrás empezar a dar tus primeros pasos.

– ¿Cuál es el consejo que darías a una persona sedentaria?
– Que no se deje agobiar por todas las cosas que tiene que cambiar. No debe hacerlo de golpe porque hay que recorrer un camino para pasar de ser una persona sedentaria a otra deportista. Tampoco es que haya que modificar tantas cosas como parece. Siempre abogo por hacer todas las que estén en tu mano, y las que no lo estén, se derivan a un profesional. Si no sabes cómo comer mejor, que sería uno de los pasos, te derivas a un nutricionista, o si no te ves capacitado para empezar con los cacos, intentas ponerte en manos de un entrenador. Si tienes los medios y los recursos, debes de confiar en un profesional, pero haciendo las cosas poquito a poco y poniéndonos metas alcanzables.
– ¿Por ejemplo?
– Si ahora no estás haciendo nada, empieza andando un día por semana. A partir de ahí puedes ir valorando esa actividad y repetirla dos, tres y hasta en cuatro ocasiones por semana. Luego sería ir cambiando pequeños hábitos en la alimentación, con el sueño o el descanso.
– Profesionales al margen, ¿tanto influye la alimentación en un runner?
– Veo a mi padre, que tiene 60 años, y es la persona más deportista que conozco. Él cuida mucho su alimentación y se recupera muy rápido. En mi casa siempre he tenido hábitos muy saludables en el sentido de seguir una alimentación sana y equilibrada sin seguir pautas nutricionales complejas. Solo tuve que ir al nutricionista porque al no conseguir suficiente músculo necesitaba más calorías y no sabía cómo hacerlo. Si al final comes sano y sigues unas pautas te vas a recuperar antes y vas a reducir el riesgo de lesión, lo que te permitirá disfrutar más del deporte.

– ¿Es mejor salir a correr por la mañana o por la tarde?
– Cada uno tenemos nuestros biorritmos. En mi caso me han hecho muchos test de esfuerzo donde han visto que estoy muy bajita de pulsaciones por la mañana, lo que provoca que me cueste mucho llegar a las pulsaciones de un ritmo crucero, y entonces sufro. Por las mañanas es como si fuera con el piloto automático sin saber muy bien lo que estoy haciendo. Nunca me ha gustado correr por la mañana. Cuando competía temprano me tenía que espabilar y hacer entrenamientos específicos.
– ¿Su vocación de ser atleta le viene desde pequeñita?
– Así es. Seguía los pasos de mi padre, que corría de forma amateur, y empecé a hacerlo con él a los seis años hasta los 22 que dejé la alta competición por lesiones. Era feliz corriendo. No necesitaba nada más. Lo que sí confieso es que aún echo de menos la adrenalina de una carrera de 1.500.
– ¿Qué factores influyen más para ser un buen competidor?
– Con el tiempo he entendido que correr, como cualquier otro deporte, es multifactorial. Obviamente, la genética es uno de esos factores, pero también lo son el trabajo y la constancia. Tengo una genética que me permite entrenamientos explosivos que, a la vez, son muy lesivos. Yo, por ejemplo, no podía hacer grandes volúmenes de kilómetros. Tenía que poner entrenamientos alternativos con elíptica, natación y series corriendo. Me costó mucho entender que mi genética para medio fondo era una ventaja y también para lesionarme.

– ¡Vaya una excusa para no correr maratones!
– Es que nunca me lo he planteado. Conozco mis límites y mi musculatura. Sé que podría hacerlo, pero igual implicaría lesionarme durante muchísimo tiempo. Lo que no quiero es arriesgarme a dejar de disfrutar de mi deporte por hacer algo que la gente dice que tienes que hacer.
– Otros factores para asentarse en la alta competición también podrían ser la constancia y la mentalidad.
– Desde luego. Cuando consigues ser constante marcas la diferencia. Luego está el tema de la mentalidad, algo en lo que la gente no pone tanto foco. Es evidente que hay un punto en el que todos somos muy parecidos, pero la mentalidad es una cuestión muy tuya que ahora se trabaja más, incluso con psicólogos, y eso también marca diferencias. Te pongo un ejemplo. En un sprint final en el que el nivel de capacidad física puede estar exactamente igual que el de tu compi, la diferencia puede marcarla el hecho de no rendirte de cabeza. Y eso se puede extrapolar a todas las áreas de tu vida.
– Un consejo gratis para los nuevos runners ¿Es mejor entrenar fuerza o resistencia?
– La combinación de ambas es lo ideal. Ahora, por suerte, cada vez más se pone mucho foco en la fuerza. Yo me lesionaba mucho por no hacer suficiente fuerza. Tener un entrenador que te enseñe los ejercicios claves para fortalecer tus zonas débiles es clave para poder correr más. Tanto las mujeres como los hombres tienen que perder el miedo a mover peso. La parte cardiovascular es aconsejable para tener resistencia, pero es que la fuerza también resulta algo esencial.
– En el último medio maratón de Madrid hubo un total 98 corredores atendidos y 8 hospitalizados. ¿No va mucho inconsciente en este tipo de pruebas?
– Me da mucho miedo el mensaje que se transmite en redes sociales de que todo el mundo puede correr. En parte es verdad, siempre y cuando te pongas en manos de profesionales médicos. En mi caso apuesto por concienciar a la gente de la importancia de hacerse un test de esfuerzo. Puedes estar fenomenal, ser la persona más sana del mundo, incluso ser un runner de toda la vida, y que te pase algo por no estar vigilado. Estas cosas también le pueden pasar a gente joven y, desde luego, tratar de prevenir estas cosas sería el dinero mejor invertido de su vida.
– ¿Esa obsesión por coleccionar dorsales no va un poco en contra de los auténticos valores del atletismo amateur?
– También he reflexionado mucho sobre eso. Casi que prefiero que esté en auge este deporte mientras se haga con respeto. La verdad es que estoy encantada de que esté al alcance de todo el mundo. Ahora bien, al final resulta muy fácil dejarse llevar por la sociedad y perder un poco la esencia del atletismo que es correr para ti y no para coleccionar dorsales. Yo corro para encontrar una versión de mí misma que no encontraría en otros ámbitos.

– Y luego está muy de moda el postureo de grabarse durante la carrera para buscar likes en las redes sociales…
– Hay postureo como en todos lados. Justo ahora acabo de grabar un podcast. Llevaba un año sin publicar en redes sociales y necesitaba volver a hacerlo. Llegó un momento en que no quería formar parte de la ola de creadores de contenido que están empujando a la gente a correr sin sentido y, además, dudo que ellos lo hagan a diario. Ahora voy a intentar transmitir qué es correr para mí y cómo se puede hacer poquito a poco alejándome de lo que está intentando hacer la gente que es vender el correr
– A ver si le hacen caso porque Vd. ya tiene más de 108.000 seguidores en Instagram
– La gente me suele preguntar más sobre cómo mantengo la motivación y por qué me gusta tanto correr.
– ¿Y qué les dice?
– Pues que no me gusta salir todos los días porque no siempre tengo ganas. Lo que ocurre es que cuando falla la motivación aparece la disciplina, y eso les choca mucho. Llevo 25 años corriendo y muchas veces estoy muy cansada, pero cuando vuelvo de entrenar estoy encantada. La gente romantiza mucho que tú vas a correr y que te encanta por lo que ven en las redes sociales. Al final, lo que tienes que hacer es mantenerte fiel a lo que has decidido cuando estabas planificando tus entrenos y no dejarte llevar por la inercia del día a día.
– ¿Ha notado un aumento de presencia femenina en las carreras de larga distancia?
– Pues sí. Las mujeres hemos perdido el miedo de hacer ejercicios de fuerza. Muchas de ellas no se atrevían a correr porque teníamos esa mentalidad de no empiezo si no sé cómo se hace o no me veo capacitada. Igual que las redes sociales han perjudicado en muchos aspectos también han beneficiado al incidir en la idea en por qué corres, aunque al principio no te guste. Solo tienes que hacerlo pasito a pasito y enamorarte de proceso. Eso es lo que ha abierto la mente a muchas mujeres.

– ¿Así de sencillo?
– Bueno, también ha influido el hecho de que ahora haya más clubes de running que han abierto sus puertas con lo que pueden adquirir un sentimiento de pertenencia a una comunidad. En atletismo, al final, tú entrenas en grupo y te conviertes en parte de un equipo, y eso también ha ayudado a que las mujeres se empoderen en ese sentido y tengan menos miedo a la hora de tener más ganas de transmitir lo que están viviendo.
– Compagina su trabajo con deporte y la escritura, ¿Cuándo descansa?
– Este año he bajado el ritmo porque a nivel corporativo he cogido más responsabilidades y se me ha complicado un poco más la vida. Ahora estoy entrenando porque me gustaría preparar un triatlón y estoy viendo cómo lo gestiono. Al final, lo de la mujer ocupada ya lo he pasado. No quiero ser ya ese tipo de persona. Quiero tener tiempo para entrenar tranquila, disfrutar de mi familia, de mi pareja y de mis amigos. Por eso estoy reestructurando mi vida para llegar a todo a lo que antes no podía llegar.

