La lista de candidatas al Balón de Oro femenino 2026 dejó nombres esperados, pero también varias ausencias que invitan al debate. Entre las 30 elegidas no aparecen Aitana Bonmatí, Linda Caicedo, Ona Batlle ni Salma Paralluelo, cuatro futbolistas que han protagonizado temporadas con argumentos suficientes para pensar que podían haber encontrado un sitio entre las mejores del mundo.
Aitana Bonmatí, una ausencia histórica
La ausencia de Aitana Bonmatí es la más evidente. La centrocampista del FC Barcelona llegaba como ganadora de las tres últimas ediciones, pero una lesión sufrida en diciembre condicionó por completo su temporada. Una fractura de peroné con afectación ligamentosa la obligó a permanecer alejada de los terrenos de juego durante buena parte del curso.
Su regreso se produjo en el tramo final, cuando el Barcelona ya encaraba la recta decisiva de una campaña histórica. El conjunto azulgrana terminó conquistando Liga F Moeve, Copa de la Reina, Supercopa de España y Champions League, aunque la participación de Aitana fue demasiado limitada para competir por un premio que valora el rendimiento individual durante toda la temporada.
Su ausencia rompe así una racha que parecía difícil de detener. Desde 2023, nadie había conseguido arrebatarle el Balón de Oro.

Linda Caicedo, su salto definitivo
El caso de Linda Caicedo es diferente. La colombiana sí disfrutó de continuidad y terminó una temporada en la que dio un paso adelante dentro del Real Madrid.
La atacante disputó 41 partidos y marcó 13 goles, además de ser elegida en tres ocasiones como Jugadora Cinco Estrellas Mahou del mes. El club blanco también la reconoció como su mejor jugadora de la temporada.
Más allá de las cifras, Linda fue ganando peso en un equipo que buscaba seguir creciendo en Europa. A sus 21 años, asumió cada vez más responsabilidad en ataque y confirmó que ya no es únicamente una de las grandes promesas del fútbol mundial, sino una futbolista capaz de marcar diferencias.
También tuvo protagonismo con Colombia, con la que conquistó la Nations League. Un curso de crecimiento y regularidad que convierte su ausencia en una de las decisiones más discutibles de la lista.

Ona Batlle, la regularidad premiada
Ona Batlle tampoco aparece entre las candidatas pese a haber sido parte del Barcelona que volvió a dominar el fútbol europeo. La lateral completó una temporada sólida, con 22 partidos en Liga F Moeve, dos goles y dos asistencias, además de su participación en las demás competiciones.
Su importancia no se encuentra únicamente en las estadísticas. Batlle aportó profundidad, velocidad y recorrido desde el lateral en un equipo que terminó levantando los cuatro grandes títulos de la temporada.
La catalana cerró así su etapa en Barcelona formando parte de un equipo histórico. Después de tres temporadas como azulgrana, puso rumbo al Arsenal dejando atrás un curso en el que volvió a demostrar su valor en uno de los equipos más exigentes del fútbol femenino.

Salma Paralluelo, decisiva en las finales
Si hay una ausencia que invita especialmente a preguntarse por los criterios de selección, es la de Salma Paralluelo. La internacional española tuvo que superar una lesión durante el curso, pero llegó al tramo decisivo en plena forma y terminó siendo protagonista de las dos finales más importantes del Barcelona.
Primero apareció en la Copa de la Reina. Ante el Atlético de Madrid, marcó el tercer tanto del 3-0 que permitió al Barça conquistar el torneo. Y después llegó su gran noche. En la final de la Champions League frente al OL Lyonnes, Paralluelo marcó dos goles en la segunda parte para completar el 4-0 y sellar otra Copa de Europa para el Barcelona.
Tres goles en dos finales resumen un tramo final de temporada espectacular. Su capacidad para aparecer cuando más importaba convirtió a Salma en una de las protagonistas de los títulos azulgranas.

Las cuatro historias son diferentes: una lesión en el caso de Aitana, un salto de nivel para Caicedo, regularidad para Batlle y un final decisivo para Paralluelo. Todas ellas, sin embargo, dejan abierta la misma pregunta: ¿qué más había que hacer para estar entre las 30?

