ESCALADA

Leslie Romero, la niña que llegó a España para revolucionar la escalada

Cuatro plusmarcas nacionales en una misma mañana confirmaron una trayectoria que ya la sitúa entre las grandes referencias internacionales

Pocas deportistas han convertido el récord de España en algo tan efímero como Leslie Romero. Cada vez que parece alcanzar su mejor versión, encuentra la forma de ir un poco más rápido. Esa búsqueda constante la ha llevado, en apenas unos años, desde sus primeros pasos con la selección española hasta instalarse entre las grandes especialistas de la escalada de velocidad.

El viaje que cambió todo

Todo empezó muy lejos de los grandes muros europeos. En San Juan de los Morros, Venezuela, nació en 1998 una niña que pronto encontró en la escalada mucho más que un deporte. La fuerza, la explosividad y una sorprendente coordinación hicieron que destacara desde pequeña, especialmente en una modalidad donde cada movimiento debe ejecutarse con absoluta precisión.

Sus primeras experiencias internacionales llegaron representando a Venezuela, país con el que comenzó a hacerse un nombre. Sin embargo, en 2022 decidió emprender una nueva etapa. Gracias a la nacionalidad española de su padre, se instaló en España con la intención de seguir creciendo y competir bajo una nueva bandera.

Leslie Romero durante una competición de escalada de velocidad
@lesromeroclimb

La espera antes del despegue

Cambiar de país fue mucho más sencillo que cambiar de selección. Antes de poder estrenarse oficialmente con España tuvo que completar un largo proceso administrativo que la mantuvo alejada de las grandes competiciones durante más de un año.

Mientras llegaba la autorización definitiva, el trabajo nunca se detuvo. Sin focos, sin competiciones y sin la posibilidad de medir su nivel frente a las mejores, aprovechó ese tiempo para perfeccionar su técnica y mejorar físicamente. Cuando por fin pudo regresar al circuito internacional, toda esa preparación empezó a dar resultados casi de inmediato.

París confirmó su talento

El escaparate definitivo apareció en los Juegos Olímpicos de París 2024. Después de tantos meses esperando la oportunidad de competir con España, llegó el momento de demostrar que podía estar entre las mejores.

El octavo puesto logrado en la cita olímpica confirmó que el cambio había merecido la pena ya que, desde entonces, comenzó a ser vista como una rival capaz de competir frente a las grandes potencias de la escalada de velocidad.

Leslie Romero, tras certificar su pase a cuartos este lunes.
Leslie Romero, tras certificar su pase a cuartos en los Juegoa Olímpicos
EFE/EPA/MARTIN DIVISEK

Una escaladora frente al cronómetro

Los números ayudan a explicar una parte de su historia. Cada temporada ha ido acompañada de una nueva mejor marca, reflejo de una progresión constante que no ha encontrado freno.

Uno de los primeros grandes avisos llegó en la Copa de Europa de Tarnów, donde rebajó dos veces el récord de España hasta dejarlo en 7,34 segundos. Aquel registro supuso un salto importante para la escalada nacional, aunque pronto quedó claro que todavía estaba lejos de su límite.

Esa tendencia volvió a repetirse en mayo de 2026, durante la World Climbing Series disputada en Alcobendas. En apenas unos minutos pasó de marcar 6,64 segundos a detener el reloj en 6,48, una mejora que la situó definitivamente entre las especialistas más rápidas del panorama internacional.

La escaladora Leslie Romero durante una competición
@lesromeroclimb

La mañana que hizo historia

Si Alcobendas había supuesto un paso adelante, Cracovia terminó convirtiéndose en una jornada para el recuerdo. El récord nacional con el que comenzó la competición apenas sobrevivió unos minutos.

Primero apareció un 6,352. Después llegó un 6,303. La tercera subida volvió a quedar por debajo de la mejor marca española y, en el último intento, el cronómetro se detuvo en 6,267 segundos. Cuatro ascensiones, cuatro registros mejores que el vigente al inicio del día.

Aquella exhibición, además de colocarla tercera entre 62 competidoras, dejó una imagen poco habitual: una escaladora española compartiendo protagonismo con Emma Hunt y Aleksandra Miroslaw, dos de las grandes dominadoras del circuito internacional.

El éxito de toda una generación

Lo conseguido en Cracovia fue también el reflejo del momento que atraviesa la velocidad española. Los resultados dejaron claro que el crecimiento de esta disciplina ya no depende únicamente de una deportista.

Mientras Romero firmaba una de las mejores actuaciones de su carrera, Carla Martínez también conseguía clasificarse para las finales individuales, Erik Noya hacía lo propio en categoría masculina y dos parejas españolas alcanzaban la final del estreno de los relevos mixtos. Una imagen que confirma el salto competitivo que ha dado el equipo nacional durante los últimos años.

Una historia que aún se escribe

En apenas tres temporadas, la mejor marca española ha pasado de 7,34 a 6,267 segundos. Teniendo en cuenta que es un deporte donde las diferencias se miden en centésimas, esa evolución resulta extraordinaria y explica por qué el nombre de Leslie Romero ocupa ya un lugar destacado en la historia de la escalada española.

A sus 28 años, todavía sigue ampliando sus límites competición tras competición. Y quizá ese sea el dato más llamativo de todos: después de todo lo conseguido, da la sensación de que su techo aún está por descubrir.

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