Paula Blasi ha pasado en muy poco tiempo de ser una ciclista prácticamente desconocida a firmar una temporada de impacto en el calendario internacional, con victorias como la Vuelta a España o la Amstel Gold Race. Sin embargo, la propia corredora del UAE Team ADQ reconoce que todavía hay momentos en los que no termina de asimilar su nuevo estatus en el pelotón. “Todavía se me hace raro que Vollering me salude”, admite en una entrevista concedida a EFE, una frase que resume el contraste entre sus resultados y la percepción que aún tiene de sí misma.
El salto a la élite
El rendimiento de Paula esta temporada ha supuesto un punto de inflexión dentro del UAE Team ADQ y en el propio pelotón internacional, donde ha pasado a ocupar roles de mayor responsabilidad en pruebas de primer nivel. Su progresión no solo se ha traducido en resultados, sino también en un cambio en la manera en la que es tenida en cuenta en carrera, en un contexto en el que ha sabido responder con regularidad en citas exigentes del calendario World Tour.
“El día antes de la Vuelta me decían que no tenia presión, pero por dentro yo pensaba que quería ganarla ya”
La propia ciclista reconoce que se ha producido un cambio por completo en su día a día y también en la forma en la que es percibida dentro del equipo. “El día antes de la Vuelta me decían que no tenia presión, que mi objetivo era ganar de aquí a tres o cuatro años, pero por dentro yo pensaba que quería ganarla ya”, explica, reflejando el contraste entre las expectativas externas y su rendimiento real, una tónica constante durante toda la temporada.

Aun “pollito” en el pelotón
Aunque sus resultados la han situado entre las grandes revelaciones de la temporada, Blasi evita considerarse una corredora plenamente consolidada. La ciclista española insiste en que todavía se encuentra en una fase de crecimiento y aprendizaje, convencida de que aún tiene margen para evolucionar en distintas facetas de la competición.
“Aún me veo un poco pollito”, admite. Una definición que refleja la prudencia con la que analiza su progresión y que contrasta con la repercusión de los resultados obtenidos en los últimos meses.
Más allá de las victorias, la catalana entiende que su desarrollo como profesional continúa abierto y que la experiencia acumulada en carreras de máxima exigencia será determinante para seguir creciendo dentro del pelotón.

Hambre y ambición
Blasi afronta el tramo final de la temporada con la sensación de que aún tiene margen para seguir creciendo y sumando objetivos importantes. La catalana no esconde que su rendimiento ha abierto un nuevo escenario competitivo, pero mantiene la mirada puesta en lo que viene.
“Te juro que tengo muchísima hambre”, afirma con rotundidad, en una declaración que resume su estado de forma mental en un año en el que ha encadenado resultados de primer nivel en el calendario internacional. La ciclista del UAE Team ADQ insiste en que todavía no ha alcanzado su techo y que su motivación pasa por seguir compitiendo al máximo nivel.
Más allá del presente, Blasi ya piensa en el futuro inmediato. “Quiero volver a empezar en enero porque sé que puedo hacerlo mejor”, explica, dejando claro que su ambición no se limita a esta temporada, sino que proyecta su progresión hacia el próximo año. Incluso abre la puerta a retos mayores dentro del calendario internacional, sin cerrarse a ninguna carrera: desde los grandes objetivos del World Tour hasta pruebas como el Tour de Francia o incluso clásicas de prestigio como la París-Roubaix.

