MUNDIAL 2027

¿Qué pasará con el Mundial de 2027? El enfrentamiento entre FIFA y UEFA genera dudas

El conflicto entre los dos grandes organismos del fútbol sitúa a la cita brasileña como posible escenario de una crisis inédita

La selección española de fútbol en 2023 celebrando el campeonato del mundo
La selección española de fútbol en 2023 celebrando el campeonato del mundo
EFE

La mayor preocupación del fútbol femenino no está hoy sobre el césped, sino en los despachos. La crisis abierta entre la FIFA y la UEFA ha trasladado la incertidumbre a la próxima gran cita del calendario internacional: el Mundial de Brasil 2027. Aunque la competición no corre un riesgo inmediato y sigue adelante según lo previsto, la advertencia de la UEFA de no participar en torneos organizados por la FIFA si prospera el nuevo modelo comercial impulsado por el organismo presidido por Gianni Infantino ha encendido las alarmas. Sin una ruptura confirmada, el torneo femenino aparece ya como el primero que podría verse afectado si el conflicto entre ambas instituciones continúa escalando.

El plan que divide al fútbol

Todo comenzó con un proyecto que la FIFA presenta como una vía para reforzar la financiación del fútbol mundial. Bajo el nombre de FIFA Forward Enterprise (FFE), el organismo plantea la creación de una sociedad que se encargue de explotar comercialmente sus principales competiciones con el apoyo de inversores privados que tendrían una participación minoritaria.

La propuesta busca incrementar los ingresos para aumentar la financiación que reciben las 211 federaciones afiliadas a la FIFA. No obstante, el organismo subraya que esa inversión no supondrá renunciar al control de sus torneos. La gestión deportiva, el calendario internacional y las decisiones relacionadas con las competiciones, asegura, seguirán dependiendo exclusivamente de la FIFA. Además, recuerda que el proyecto todavía debe superar el proceso de consulta y obtener el respaldo de la mayoría de las federaciones antes de convertirse en una realidad.

Europa planta cara a la FIFA

La respuesta de la UEFA fue inmediata y unánime. Las 55 federaciones que integran el organismo europeo cerraron filas contra el proyecto impulsado por la FIFA y aprobaron una declaración conjunta en la que muestran su rechazo frontal a la entrada de inversores privados en las competiciones del máximo organismo del fútbol mundial.

En ese comunicado, la UEFA defiende que la Copa del Mundo es un patrimonio del fútbol que no debe convertirse en un activo comercial. “El Mundial no está en venta“, subraya el texto, que también alerta de que “el fútbol no puede hipotecar su futuro por un beneficio económico“.

La confederación considera que la presencia de capital privado acabaría condicionando decisiones clave sobre el calendario internacional, el formato de los torneos o la evolución del propio deporte, al priorizar los intereses de los accionistas por encima de los deportivos.

Como respuesta, lanzó una advertencia sin precedentes: ninguna de sus selecciones participará en competiciones organizadas por la FIFA mientras el proyecto siga adelante, una postura que solo cambiará si la iniciativa es retirada definitivamente y el organismo garantiza que no volverá a plantear una propuesta similar.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, junto al diseño del próximo Mundial 2027 con sede en Brasil. FIFA
FIFA

Brasil 2027 entra en escena

Por el momento, no hay ninguna decisión que haga pensar que el Mundial Femenino de Brasil 2027 vaya a dejar de celebrarse o que las selecciones europeas renuncien a competir. Sin embargo, el torneo ha entrado de lleno en el debate porque podría convertirse en la primera gran cita de la FIFA en sufrir las consecuencias si el pulso con la UEFA se prolonga.

El motivo es sencillo: antes de que llegue el Mundial masculino de 2030, que organizarán España, Portugal y Marruecos, el calendario internacional incluye varias competiciones bajo el paraguas de la FIFA. Entre ellas destacan los Mundiales femeninos sub-17 y sub-20, pero especialmente la Copa del Mundo absoluta de Brasil 2027.

Si ninguna de las dos partes da un paso atrás y la amenaza de boicot se mantiene, esos campeonatos serían los primeros en verse afectados. Aun así, conviene diferenciar el escenario actual de una decisión definitiva: hoy el Mundial femenino no corre un riesgo inmediato, aunque sí se ha convertido en la competición que mejor refleja el alcance que podría llegar a tener este enfrentamiento institucional.

El peso de Europa

Pensar en un Mundial sin las selecciones europeas resulta casi imposible. En los últimos años, el continente se ha consolidado como el gran referente del fútbol femenino, con algunas de las selecciones más competitivas y una gran parte de las futbolistas que marcan el ritmo del panorama internacional.

España defenderá en Brasil el título conquistado en la última Copa del Mundo, mientras que Inglaterra, Alemania, Francia, Suecia, Países Bajos, Noruega e Italia parten habitualmente entre las candidatas a pelear por las rondas finales. Una hipotética ausencia de estos equipos no solo rebajaría el nivel deportivo del campeonato, sino que también tendría un impacto directo en el interés del público, las audiencias televisivas, los patrocinadores y el atractivo global del torneo.

La FIFA se defiende

Ante la oleada de críticas, la FIFA salió al paso para defender su proyecto y negar que exista cualquier intención de privatizar el fútbol. En un nuevo comunicado, el organismo presidido por Gianni Infantino insistió en que la iniciativa no supone poner en venta la Copa del Mundo ni renunciar al control sobre sus competiciones.

“Nadie está vendiendo el fútbol. Es algo que la FIFA jamás consideraría”, afirmó la institución, que presentó FIFA Forward Enterprise como una herramienta destinada a generar más recursos para impulsar el desarrollo del fútbol a través de sus 211 federaciones miembro.

La FIFA también quiso dejar claro que la propuesta aún no está aprobada y que solo podrá ponerse en marcha si consigue el apoyo mayoritario de las asociaciones nacionales durante el proceso de votación. Además, lamentó que parte del debate se haya construido, según su versión, sobre interpretaciones que no reflejan el alcance real del proyecto.

La Selección Española de Fútbol
@SEFutbolFem

Concacaf se suma a las críticas

El rechazo al proyecto de la FIFA ya no se limita al fútbol europeo. La Concacaf también ha cuestionado la iniciativa impulsada por el organismo presidido por Gianni Infantino y, especialmente, la forma en la que se ha presentado a las confederaciones.

La organización, que agrupa a las federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, lamentó no haber sido consultada antes de que trascendiera una propuesta que considera de gran calado para el futuro del fútbol. Por ello, reclamó un proceso más abierto y participativo antes de adoptar cualquier decisión.

Eso sí, su postura difiere de la mantenida por la UEFA. La Concacaf no ha amenazado con retirarse de las competiciones organizadas por la FIFA, aunque su rechazo al proyecto incrementa la presión sobre el organismo y evidencia que el debate trasciende las fronteras de Europa.

 

Brasil, el primer gran examen

Todavía queda tiempo para que las posiciones cambien y el conflicto encuentre una salida negociada. Sin embargo, el calendario juega un papel clave. Antes de que llegue el Mundial masculino de 2030, la Copa del Mundo femenina de Brasil será la primera gran competición de la FIFA que coincidirá de lleno con este pulso institucional.

Por ahora, el torneo mantiene su hoja de ruta sin cambios. Pero su proximidad lo convierte en el escenario donde se comprobará si las diferencias entre la FIFA y la UEFA se quedan en un intercambio de comunicados o terminan teniendo consecuencias reales para el fútbol internacional. El balón aún no ha empezado a rodar en Brasil, pero parte de su futuro ya se está jugando lejos del césped.