El Madrid CFF incorpora a una de las futbolistas con mayor proyección de Nueva Zelanda. A sus 22 años, Kate Maria Taylor ya ha logrado hacerse un hueco en la selección absoluta de su país, ha competido en Europa y ha asumido el brazalete de capitana de las Football Ferns, una trayectoria poco habitual para una jugadora de su edad.
Nacida en Christchurch el 21 de octubre de 2003, Taylor dio sus primeros pasos en el fútbol en el Nomads United, donde jugó durante su infancia en equipos masculinos. Más adelante pasó a formar parte del Canterbury United Pride, una de las principales canteras del país, etapa en la que conquistó tres títulos nacionales consecutivos y comenzó a consolidarse como una de las jóvenes defensoras con más futuro del fútbol neozelandés.

Su crecimiento llamó la atención del Wellington Phoenix, que en 2021 estrenó su primer equipo femenino profesional. Taylor fue una de las futbolistas elegidas para formar parte de aquel proyecto desde su nacimiento y, pese a tener solo 18 años, fue nombrada vicecapitana en su primera temporada. La confianza del cuerpo técnico quedó respaldada por su rendimiento, ya que se convirtió en una habitual en el once inicial y destacó por su solidez defensiva y su madurez competitiva.
Aquella campaña también marcó el inicio de su recorrido internacional. En junio de 2022 debutó con la selección absoluta de Nueva Zelanda frente a Noruega y, pocos meses después, ejerció como capitana del combinado sub-20 durante el Mundial de Costa Rica. Aunque no entró en la lista definitiva para disputar el Mundial de 2023, celebrado en Australia y Nueva Zelanda, permaneció integrada en la concentración como jugadora de apoyo, viviendo desde dentro una experiencia que sería importante para su evolución.
Con el paso de las temporadas amplió su repertorio sobre el terreno de juego. Además de desempeñarse como defensa central, comenzó a actuar como mediocentro defensivo, una posición en la que aprovechó su capacidad para recuperar balones, iniciar la salida de juego y aportar equilibrio al equipo. Tras disputar 42 encuentros oficiales con el Wellington Phoenix y marcar cuatro goles, decidió afrontar su primera experiencia fuera de Oceanía.
En 2024 fichó por el Dijon, donde continuó su progresión en una de las ligas más exigentes de Europa. Ese mismo verano también disputó los Juegos Olímpicos de París con Nueva Zelanda. Participó en los tres partidos del torneo y dejó una de las imágenes más destacadas del combinado oceánico al marcar desde fuera del área frente a Francia.

Su crecimiento terminó reflejándose también en la selección absoluta. En 2026 asumió la capitanía durante la fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027 y contribuyó al billete mundialista con un gol en las eliminatorias. Pese a su juventud, Taylor ya se ha consolidado como una de las referencias del combinado neozelandés gracias a su liderazgo, su capacidad para jugar tanto en defensa como en el centro del campo y su control del balón.
Ahora inicia una nueva etapa en el Madrid CFF, donde llega después de acumular experiencia tanto en el fútbol internacional como en la élite europea.

