Miles de personas beneficiarias de prestaciones y subsidios por desempleo esperan cada mes el ingreso del paro para organizar sus gastos y afrontar pagos habituales como el alquiler, la hipoteca o los suministros. Aunque el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) establece una fecha oficial para el abono de las prestaciones, la realidad es que muchos bancos adelantan el ingreso varios días gracias a acuerdos internos y a la política comercial de cada entidad.
De cara a junio de 2026, los beneficiarios vuelven a estar pendientes del calendario para saber cuándo verán reflejado el dinero en sus cuentas.
¿Qué día paga el SEPE el paro?
El SEPE fija como fecha ordinaria para el pago de las prestaciones por desempleo entre los días 10 y 15 de cada mes. Esto significa que la prestación correspondiente al mes de mayo se abonará oficialmente durante esos días de junio.
Sin embargo, desde hace años numerosas entidades financieras adelantan el ingreso, permitiendo a sus clientes disponer del dinero antes de la fecha oficial.
Por ello, la fecha efectiva de cobro depende en gran medida del banco en el que cada beneficiario tenga domiciliada la prestación.
Fechas previstas de cobro del paro en junio de 2026
Aunque las entidades pueden realizar ajustes de última hora, estas son las fechas orientativas que suelen aplicar los principales bancos españoles:
- Santander: alrededor del 4 de junio.
- Openbank: entre el 4 y el 5 de junio.
- ING: en torno al 5 de junio.
- Abanca: previsiblemente el 5 de junio.
- Banco Sabadell: alrededor del 5 de junio.
- Kutxabank: entre el 5 y el 6 de junio.
- Ibercaja: aproximadamente el 6 de junio.
- Unicaja: entre el 6 y el 9 de junio.
- CaixaBank: habitualmente el 10 de junio.
- BBVA: en torno al 10 de junio.
- Banco Santander Consumer y otras entidades: entre el 10 y el 12 de junio.
Estas fechas pueden variar ligeramente dependiendo de festivos, incidencias técnicas o decisiones internas de cada banco.
¿Quiénes pueden cobrar el paro?
La prestación contributiva por desempleo está destinada a los trabajadores que han perdido su empleo de forma involuntaria y que han cotizado al menos 360 días durante los seis años anteriores a la situación de desempleo.
Además del paro contributivo, el SEPE gestiona distintos subsidios para desempleados que han agotado la prestación o que no reúnen los requisitos suficientes para acceder a ella.
Entre ellos se encuentran:
- Subsidio para mayores de 52 años.
- Subsidio por insuficiencia de cotización.
- Ayudas para personas con cargas familiares.
- Prestaciones extraordinarias vinculadas a situaciones específicas.
Todos estos beneficiarios suelen recibir el ingreso en las mismas fechas que quienes perciben la prestación contributiva.
¿Cuánto se cobra en 2026?
La cuantía de la prestación depende de las bases de cotización acumuladas por cada trabajador antes de perder el empleo.
Durante los primeros 180 días de prestación se percibe el 70% de la base reguladora. A partir del día 181, el porcentaje baja al 60%, según la normativa vigente.
Además, existen límites mínimos y máximos que varían en función de si el beneficiario tiene hijos a cargo.
Por ello, dos personas que hayan trabajado el mismo tiempo pueden recibir cantidades diferentes si sus salarios previos eran distintos.
Cómo consultar el estado de tu prestación
Los beneficiarios pueden comprobar en cualquier momento la situación de su expediente a través de la sede electrónica del SEPE, donde es posible consultar la cuantía reconocida, la duración pendiente y los próximos pagos programados.
También es recomendable revisar periódicamente la cuenta bancaria para verificar que el ingreso se ha realizado correctamente, especialmente durante los primeros días del mes, cuando las entidades comienzan a adelantar los abonos.
En cualquier caso, si el pago no llega en la fecha prevista, el SEPE recuerda que el plazo oficial de ingreso se extiende hasta mediados de mes. Por ello, las diferencias de uno o dos días entre entidades suelen responder únicamente a los procedimientos internos de cada banco y no implican necesariamente una incidencia en la prestación.

