Consumo

El INE confirma una inflación del 4,3% en agosto por el encarecimiento de los carburantes

El transporte y alimentos y bebidas no alcohólicas fueron los elementos que empujaron a la inflación en agosto a su tasa más elevada desde abril de 2023

Surtidos gasolinera
Europa Press

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este martes que el Índice de Precios de Consumo (IPC) se mantuvo en agosto en el 4,3% interanual, la tasa más alta registrada desde abril de 2023. El dato definitivo coincide con el indicador adelantado publicado a finales del pasado mes y refleja que el encarecimiento de la energía continúa siendo el principal factor de presión sobre los precios, aunque la inflación subyacente volvió a moderarse hasta el 2,9%, una décima menos que en julio.

Evolución de la inflación (Líneas)

 

El INE atribuye el aumento de la inflación al comportamiento de transportes, y alimentos y bebidas no alcohólicas, cuyas tasas anuales se incrementaron hasta el 9,5% (tres puntos más que hace un año) y hasta el 2,3% (siete décimas más interanual), respectivamente.

Respecto al transporte, achaca el alza de los precios a los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, que bajaron en agosto de 2025; y en alimentos y bebidas no alcohólicas a los precios de las frutas y frutos de cáscara, que disminuyeron pero menos que en el mismo mes de 2025.

Ya han vuelto las ayudas

Debido al avance de los precios, el Ejecutivo ha vuelto a activar la rebaja del Impuesto sobre los Hidrocarburos que recoge el escudo ‘anticrisis’ por la guerra en Irán.

Desde el pasado día 1 de septiembre, el gasóleo cuenta con una rebaja de 20 céntimos por litro, mientras que el descuento de la gasolina se mantiene en 5 céntimos por litro.+

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ya ha asegurado que “no dejaremos de acompañar y de apoyar a las familias ante las subidas” de los precios.

La inflación subyacente sigue moderándose

Uno de los aspectos más positivos del dato de agosto es el nuevo descenso de la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos por ser los componentes más volátiles. Este indicador bajó una décima, hasta el 2,9%, situándose por debajo del índice general y reflejando una moderación de las presiones inflacionistas más persistentes de la economía.

En términos mensuales, el IPC aumentó un 0,7% respecto a julio. El mayor impulso procedió nuevamente del transporte (tasa mensual en el 3,3% por el encarecimiento de combustibles y lubricantes para vehículos personales), y la vivienda (variación mensual del 0,6% por incremento de los precios de los combustibles líquidos, y, en menor medida, de la electricidad y el gas).

Por su parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), utilizado para comparar la evolución de la inflación entre los países de la Unión Europea, se situó en el 4,6% interanual, con un incremento mensual también del 0,7%.