El sobreendeudamiento y la recuperación tras una situación de endeudamiento también tienen una dimensión de género. El perfil más vulnerable para recuperarse de la deuda es el de una mujer en paro de entre 55 y 64 años, separada o divorciada, según la Radiografía del sobreendeudamiento en España 2026 elaborada por Bravo.
Además, el estudio señala que, aunque los hombres acumulan con mayor frecuencia volúmenes de deuda más elevados, son las mujeres las que afrontan esta situación con menores ingresos y una capacidad significativamente menor para responder ante imprevistos.
Cambio de tendencia
El sobreendeudamiento también ha sufrido un cambio en los últimos años. Si bien es cierto que anteriormente las familias recurrían al crédito para adquirir bienes que no podían financiar con sus ahorros, la radiografía señala que ahora recurren a él para sostener las finanzas del día a día.
Esta evolución refleja las crecientes dificultades de las familias para llegar a fin de mes. De hecho, un 68% de los encuestados asegura que dedica actualmente al menos un 20% de sus ingresos al pago de deudas.
A esto se suma que muchas de estas familias endeudadas no cuentan con una sola deuda, sino que la media se encuentra entre tres y cinco productos financieros de media, y un 20% acumula más de cinco préstamos o microcréditos de manera simultánea.
Causas que provocan el endeudamiento
El hecho de que un 68% de encuestados cuente con productos de deuda se debe, en parte, a la falta de planificación financiera doméstica: el 57% de los encuestados carece de presupuesto familiar y solo el 13% de quienes lo tienen lo cumple estrictamente.
Además, el 70% de los impagos comenzó hace menos de un año, por lo que poner solución de forma temprana a este problema resulta clave antes de que la deuda sea irreversible.
El perfil más vulnerable es femenino

Si bien es cierto que el perfil más frecuente de sobreendeudamiento corresponde a un hombre entre 40 y 54 años, empleado a tiempo completo y con ingresos de entre 1.000 y 2.000 euros mensuales, el estudio señala que el más vulnerable para recuperarse es el de una mujer, de entre 55 y 64 años, desempleada y separada o divorciada.
En este perfil convergen la dificultad de reincorporación laboral, la brecha de género y la vulnerabilidad tras una ruptura familiar. Las dificultades severas para pagar afectan al 42% de los desempleados, al 38% de las mujeres, al 38% de los divorciados o separados y al 38% de quienes tienen entre 55 y 64 años.
Condicionantes para las mujeres
Lo que provoca el endeudamiento entre las mujeres es, en gran parte, la escasez de ingresos, que condiciona al 61% de las mujeres endeudadas frente al 53% de los varones.
También juega un papel fundamental el estado civil, ya que las mujeres solteras registran deudas elevadas en menor medida (18%), mientras que entre las divorciadas o separadas, el porcentaje con deudas superiores a 15.000 euros alcanza un 28%. En los hombres, los divorciados con deudas altas (37%) también supera al de los solteros (21%).
En conjunto, alrededor del 50% de los encuestados debe más de 15.000 euros y el 28% supera los 25.000 euros. Se trata de un problema que anula la capacidad de estas personas para responder a un imprevisto: el 52% no puede afrontar un desembolso superior a 300 euros, porcentaje que se eleva al 72% si son desempleados.

