Los empresarios catalanes asumen que Feijóo no quiere riesgos: “Ha sido una oportunidad perdida”

El líder del PP elude en Barcelona los temas delicados y resuelve la cita con la promesa de más viviendas, menos impuestos y menos inmigración irregular

GRAFCAT3423. BARCELONA, 02/06/2026.- El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante su participación en la segunda jornada de la reunión anual del Cercle d'Economia, en Barcelona, en la que ha dicho que no pretende "remover conciencias" ni buscar "atajos" para llegar a la Moncloa: "No vengo a pedir favores ni tampoco a regalarlos", ha asegurado el día después de ofrecer una moción de censura instrumental a Junts y PNV para forzar un adelanto electoral. EFE/Quique Garcia
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante su participación en la segunda jornada de la reunión anual del Cercle d'Economia, en Barcelona
Efe

Hubo un tiempo en que a Alberto Núñez Feijóo se le escuchó decir en la Reunión anual del Cercle d’Economia (Círculo de Economía) que “el concierto fiscal catalán se puede estudiar”. Los líderes del PP han aprovechado tradicionalmente esta cita anual (ya van 41 con esta de 2026) con lo más granado del empresariado catalán para modular su discurso y conectar de alguna manera con un público idóneo para sintonizar la frecuencia de las bajadas fiscales, las inversiones en infraestructuras y el autogobierno bien financiado.

Mariano Rajoy, por ejemplo, prometió en mayo de 2017 —cuando había comenzado a valorar la aplicación del artículo 155 para desarbolar el procés— un plan para acelerar las inversiones en infraestructuras clave para Cataluña situando como ejes estratégicos el desarrollo del Corredor Mediterráneo y las mejoras en la red de Rodalies (Cercanías).

Pero Feijóo no apareció tener ayer ni necesidad ni urgencia de sintonizar la onda de los empresarios catalanes, más allá de cumplir con un guion de mínimos: “Si quieren más viviendas, menos impuestos y menos inmigración irregular, pueden contar conmigo”.

La insistencia de Garcia-Milà

Acaso la insistencia de la presidenta del Cercle d’Economia, Teresa Garcia-Milà, en si tenía la intención de ponerse manos a la obra respecto a la propuesta del Gobierno de reforma del modelo de financiación autonómica terminó por desanimar al líder del PP, que en este punto se limitó a recomendar “calma y tiempo”.

No tenía prisas Feijóo en atar el apoyo de los empresarios catalanes, ni para su proyecto político a largo plazo ni para presionar en el corto plazo a favor de la moción instrumental que ha sondeado a Junts y PNV en los últimos días. “Creo que muchos se han llevado la impresión de que ahora mismo los empresarios catalanes pueden ponerse como quieran porque el calendario de Feijóo, atado al de Pedro Sánchez, avanza igual con ellos que sin ellos“, comentaron a este periódico fuentes empresariales.

“Si hablara de economía nos tendría”

“Podía haber lanzado algún mensaje en positivo para Cataluña, pero creo que tan siquiera ha sentido la necesidad. En cierto sentido, no quería riesgos y deja un aire de oportunidad perdida“, abundaron de forma privada fuentes económicas.

La sensación de que el líder del PP no aterrizó en la Reunión anual del Cercle d’Economia en Barcelona para seducir a nadie fue compartida e interpretada como una postura intencionada. “Si hablara de economía nos tendría, pero creo que tampoco ha venido a eso”, dijeron otras voces empresariales, resignadas por una intervención sin grandes concreciones y probablemente diseñada con el único propósito de no cometer errores.

Así que Feijóo tiró de manual de defensor del orden y dejó a los empresarios catalanes unas recetas clásicas que, en todo caso, deberían resultar más apetitosas que las de un Gobierno al que permanentemente situó bajo la insoportable sombra de la corrupción. “Debemos poner orden en las fronteras, controlar las ayudas, combatir la okupación y no permitir que se pierda el poder adquisitivo de las familias: que la gente no pague cada vez más y viva un poco mejor”, propuso sin mayores adornos tras dejar claro que no había llegado a Cataluña a “pedir favores”.