Los hermanos Escribano dibujan el futuro de su empresa familiar tras la ruptura con Indra. Ángel y Javier Escribano, copropietarios, estudian una posible salida a Bolsa de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) como una de las alternativas para financiar el fuerte crecimiento del fabricante español de defensa, después de renunciar a su integración con Indra y vender su participación del 14,3% a principios del pasado mes de mayo.
En una entrevista con Bloomberg, el propio Ángel Escribano reconoció esta posibilidad. El empresario, que regresó a EM&E tras abandonar la presidencia de Indra, entiende la salida al mercado como una fórmula para acompañar la expansión. “Continuamos con la expansión internacional de la empresa en Emiratos y en Reino Unido, donde estamos instalando una fábrica”, explica Escribano, según informa Europa Press. La estrategia pasa además por seguir adaptando la cartera de productos de la compañía a las nuevas necesidades de las Fuerzas Armadas.
La empresa, especializada en torretas, sistemas militares y componentes para munición guiada, se ha fijado como objetivo alcanzar unas ventas de 1.300 millones de euros en 2030, aunque Ángel Escribano reconoce ahora que esta cifra podría haberse quedado corta ante el aumento de la demanda de equipamiento de defensa en Europa.

De 488 millones a más de 1.000 millones
La compañía cerró 2025 con una cifra de negocio de 488,3 millones, un 37,4% más que el año anterior, mientras que su beneficio neto alcanzó el récord de 161,1 millones, con un crecimiento del 43,1%. Para 2026, EM&E ya anticipaba una facturación de alrededor de 800 millones gracias a los contratos adjudicados y a los previstos durante el ejercicio.
Su desarrollo se ve favorecido por el incremento de los presupuestos militares europeos, las limitaciones de capacidad productiva de la industria y la búsqueda de una mayor autonomía tecnológica. Dos tercios de los ingresos de EM&E proceden ya de fuera de España y su cartera de clientes incluye países de la OTAN y Estados del Golfo. Desde el comienzo de la guerra de Ucrania, la compañía ha suministrado a Kiev equipos por alrededor de 400 millones de euros.
La expansión ha elevado también el valor del negocio familiar. Bloomberg estima, mediante una comparación con otras compañías cotizadas del sector de defensa, que EM&E podría alcanzar una valoración aproximada de 2.500 millones de dólares, unos 2.150 millones de euros.
Una nueva etapa tras Indra
La posibilidad de sacar EM&E a Bolsa llega apenas unos meses después de que los Escribano pusieran fin a su relación con Indra, tras el fracaso para integrar ambas compañías. El proyecto quedó marcado por el conflicto de interés que suponía que Ángel Escribano presidiera Indra al mismo tiempo que era copropietario, junto a su hermano Javier, de la compañía que esta pretendía adquirir. La SEPI, primer accionista de Indra, reclamó que se resolviera esta situación antes de continuar con el proceso.
EM&E retiró finalmente su propuesta el 19 de marzo. La decisión provocó una fuerte reacción en Bolsa: las acciones de Indra llegaron a caer un 17% durante la sesión y terminaron la jornada con un descenso del 12%. Ángel Escribano dejó la presidencia de Indra el 1 de abril.
En mayo, los hermanos vendieron mediante una colocación acelerada el 14,3% que todavía controlaban en Indra, compuesto por 25,26 millones de acciones. La operación se cerró a 53 euros por título y alcanzó un importe de unos 1.339 millones de euros. Indra cotiza ahora a 57,80 euros, frente a los de 33 euros a los que cotizaba hace un año.

