Olga Zografou es Head of People & CSR de Edenred España y Western Europe. Ha hecho del bienestar, la escucha y el desarrollo del talento el eje de su trayectoria profesional y desde su posición, acompaña a cientos de profesionales en distintos mercados de la compañía e impulsa entornos de trabajo más humanos, saludables e inclusivos, siempre alineados con la cultura y los valores de Edenred. En los últimos meses, además, ha asumido la responsabilidad sobre un mayor número de países de Western Europe, un reto que le ha llevado a salir de su zona de confort, conocer nuevas realidades de negocio y construir relaciones con nuevos equipos y directores generales. Una experiencia exigente que, al mismo tiempo, le ha permitido ampliar su mirada y seguir aprendiendo.
Estas vacaciones de verano las ha pasado con su familia tras meses intensos marcados por su nueva responsabilidad que le obliga a estar al frente de más países de Western Europe. Tras este mes de desconexión, ha vuelto con más alegría, más color y la energía renovada. Para ella, desconectar es estar en la playa y dejar de mirar el reloj.
¿Dónde está hecha la foto que nos compartes y qué recuerdo especial te trae?
Mytikas, Etoloakarnania, Grecia.
¿Cómo llegas a estas vacaciones? ¿Cuál ha sido el principal desafío profesional de los últimos meses?
Llego a estas vacaciones con mucha ilusión y con ganas de disfrutar de tiempo de calidad con mi familia. Han sido meses muy intensos, pero también muy estimulantes y llenos de aprendizajes.
El principal desafío profesional ha sido asumir una nueva responsabilidad al frente de más países de Western Europe. Ha supuesto salir de mi zona de confort, conocer nuevos mercados, entender realidades de negocio diferentes y empezar a construir relaciones con nuevos directores generales y equipos. Ha sido un reto muy exigente, pero también una gran oportunidad para seguir aprendiendo, ampliar mi mirada y contribuir a mejorar el día a día de muchas más personas.
¿Qué significa para ti desconectar?
Para mí, desconectar es estar en la playa y dejar de mirar el reloj. Tener una idea general de lo que puede ser el día, pero sin una agenda cerrada: decidir sobre la marcha, dejarse llevar y escuchar lo que apetece en cada momento. Si tengo hambre, paro a comer; si tengo sed, busco algo fresco; si surge un paseo o un baño, simplemente lo disfruto. Desconectar es precisamente eso: recuperar la libertad de no tener que llegar a ningún sitio ni cumplir ningún horario.
¿Eres de las que consigue olvidarse del trabajo en vacaciones o siempre queda un ojo puesto en el móvil?
Me cuesta desconectar del todo, sobre todo durante los primeros días. Suelo echar un vistazo al móvil por la mañana o al final del día, más que nada para comprobar que no haya nada urgente. Aun así, depende mucho del lugar y del tipo de vacaciones: cuando consigo entrar en ese ritmo más tranquilo, voy dejando el trabajo cada vez más en segundo plano y me resulta mucho más fácil estar presente y disfrutar de verdad.
¿Cuál es el mayor lujo que te permites durante las vacaciones?
Mi mayor lujo en vacaciones es tener el mar a tres pasos y poder entrar en él en cualquier momento. También disfruto mucho de comer bien, descubrir sitios nuevos y probar sabores diferentes. Son placeres muy sencillos, pero para mí ahí está precisamente el lujo: en tener tiempo, dejarse llevar y disfrutar de cada momento.
¿Qué libro, serie, pódcast o canción te acompañará este verano?
La vida de Pi de Yann Martel
Completa la frase: “Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más…”
Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más alegría, más color y la energía renovada para afrontar nuevos retos.

