Ya no parece una película de ciencia ficción. La llegada del coche autónomo gana peso en Europa y ciudades como Madrid comienzan a explorar proyectos piloto de robotaxis. Y en este contexto, una ejecutiva estadounidense destaca como pionera en esta industria. Se llama Tekedra Mawakana, consejera delegada -junto a Dmitri Dolgov- de Waymo, la empresa de conducción autónoma propiedad de Alphabet, el grupo al que también pertenece Google.
Waymo es actualmente una de las empresas más avanzadas del mundo en este tipo de tecnología. La compañía nació a partir del proyecto de coche autónomo de Google y durante los últimos años se ha convertido en uno de los referentes del sector gracias al desarrollo de servicios de robotaxi sin conductor.
Taxis autónomos
La empresa ya opera en ciudades estadounidenses como Phoenix, San Francisco, Los Ángeles y Austin. En algunas de estas zonas, los usuarios pueden solicitar vehículos autónomos directamente a través de aplicaciones móviles, sin presencia de conductor humano al volante. Según datos publicados por CNBC, la empresa realiza ya más de 250.000 trayectos de pago semanales en Estados Unidos y en 2025 superó los 10 millones de viajes autónomos realizados.
El avance de la compañía se produce en un momento especialmente competitivo para el sector. Empresas tecnológicas y fabricantes de automóviles llevan años invirtiendo miles de millones de dólares en el desarrollo de vehículos autónomos, aunque muchos proyectos todavía afrontan obstáculos regulatorios, problemas técnicos y dificultades para implantar modelos de negocio rentables a gran escala.
Y Waymo se ha convertido en uno de los proyectos más sólidos de la industria. La compañía ha acumulado millones de kilómetros de pruebas en conducción autónoma y mantiene una posición destacada en un mercado que todavía continúa en fase de expansión y adaptación regulatoria.
Trayectoria

Tekedra Mawakana desempeña un papel clave en esa estrategia. Antes de asumir la dirección de Waymo en 2021, trabajó en compañías como Yahoo y AOL y posteriormente ocupó cargos de responsabilidad en áreas legales y regulatorias dentro de Alphabet.
A diferencia de Elon Musk, cuya imagen pública suele estar ligada a declaraciones polémicas y una fuerte exposición mediática, Mawakana mantiene un perfil mucho más discreto y centrado en la gestión operativa y regulatoria. De ahí que algunos analistas del sector tecnológico comiencen a verla como una especie de ‘cara B’ del empresario sudafricano dentro de la carrera mundial por el coche autónomo.
Sus intervenciones públicas suelen centrarse en cuestiones relacionadas con regulación, seguridad vial, desarrollo tecnológico y despliegue progresivo de los servicios autónomos. Waymo insiste desde hace años en que la conducción autónoma puede reducir accidentes provocados por errores humanos, uno de los principales argumentos utilizados por las compañías del sector para defender el desarrollo de esta tecnología.
Su liderazgo también ha adquirido relevancia por sus orígenes humildes. Hija de inmigrantes africanos, nació en Estados Unidos y creció en un entorno alejado de los perfiles tradicionales asociados históricamente a la élite tecnológica estadounidense. Pero ella ha cumplido el sueño americano con una carrera profesional meteórica.
Madrid, en el punto de mira

En Europa, varias ciudades ya se fijan en lo que está sucediendo en Estados Unidos y comienzan a estudiar cómo adaptar normativas e infraestructuras ante la posible llegada de servicios de robotaxi durante los próximos años. Madrid aparece entre las capitales que han mostrado interés en analizar modelos de movilidad autónoma para un futuro cada vez más cercano.
Waymo se mantiene como una de las compañías más avanzadas en una industria que podría transformar el transporte urbano durante la próxima década.
Bajo la dirección de Tekedra Mawakana, la empresa continúa ampliando operaciones y reforzando su posición dentro de un mercado que todavía afronta incertidumbre y numerosos desafíos técnicos y regulatorios pero que ya ha hecho realidad el sueño de futuro de Musk.

