A pocos kilómetros de Barcelona, dentro de una de las zonas residenciales más exclusivas de su área metropolitana, se encuentra la vivienda elegida por Lamine Yamal para construir un espacio protegido del ruido que acompaña a su enorme popularidad. No se trata de una casa cualquiera: la propiedad perteneció durante años a Shakira y Gerard Piqué y fue uno de los escenarios más reconocibles de la vida familiar de la antigua pareja.
La mansión está situada en Esplugues de Llobregat, cerca de la Ciudad Deportiva Joan Gamper del FC Barcelona. Según las informaciones publicadas sobre la operación, Lamine Yamal habría pagado alrededor de 11 millones de euros por un complejo concebido para ofrecer privacidad, seguridad y todas las comodidades necesarias para un deportista de élite.
Su ubicación fue uno de los principales atractivos para el futbolista. Vivir cerca de las instalaciones del Barça le permite reducir los desplazamientos diarios y organizar con mayor facilidad las sesiones de entrenamiento, recuperación y fisioterapia. En la misma zona residen o han residido otros jugadores y personalidades relacionadas con el club azulgrana.
La antigua casa de Shakira y Gerard Piqué
Antes de quedar vinculada a Lamine Yamal, la propiedad fue el hogar de Shakira y Gerard Piqué durante buena parte de su relación. La cantante colombiana y el antiguo defensa del Barcelona instalaron allí su residencia familiar y adaptaron diferentes zonas a sus respectivas carreras profesionales.
El complejo se levantó en 2012 bajo el diseño de la arquitecta Mireia Admetller. Su estilo combina líneas modernas, grandes ventanales y espacios abiertos que conectan las estancias interiores con los jardines. La vivienda fue concebida como una residencia luminosa, funcional y protegida de las miradas exteriores, una cualidad esencial para quienes viven sometidos a una exposición pública constante.
Tras la separación de Shakira y Piqué en 2022 y el posterior traslado de la artista a Miami, la mansión quedó asociada al final de una de las relaciones más conocidas del mundo del entretenimiento. Su salida al mercado despertó una gran expectación, tanto por la identidad de sus propietarios como por las dimensiones y características de la finca.
El conjunto inmobiliario estuvo formado originalmente por varias viviendas conectadas. Una parte se vendió por separado, lo que habría reducido el precio de la propiedad restante desde los aproximadamente 14 millones solicitados inicialmente hasta una cifra cercana a los 11 millones.
Piscinas, gimnasio y espacios para la recuperación
La vivienda principal dispone de unos 630 metros cuadrados habitables y alrededor de 715 metros construidos, de acuerdo con las descripciones difundidas sobre el inmueble. En su interior se distribuyen seis dormitorios, cinco baños, grandes salones, terrazas, una bodega y diferentes espacios dedicados al ocio.
Uno de los elementos más llamativos es la presencia de dos piscinas, una interior y otra exterior. Esta última está integrada en el jardín y rodeada por amplias zonas de descanso. El diseño de la propiedad permite preservar la intimidad de sus residentes, a pesar de encontrarse dentro del entorno urbano de Barcelona.
La casa cuenta también con gimnasio, un espacio especialmente importante para Lamine Yamal. Las informaciones publicadas sobre sus planes apuntaron a una reforma de esta zona para convertirla en una extensión de su preparación deportiva, con equipamiento adaptado, área de recuperación y la posibilidad de trabajar con preparadores físicos y fisioterapeutas sin salir de casa.
La elección resulta coherente con las exigencias de la carrera del delantero. El descanso, la recuperación muscular y el control de las cargas forman parte del día a día de cualquier futbolista profesional. La mansión permite concentrar entrenamiento, vida privada y recuperación en un mismo entorno, protegido además por importantes medidas de seguridad.
Un estudio de grabación dentro de la mansión

La huella de Shakira permanece especialmente visible en uno de los espacios más singulares de la vivienda: el estudio de grabación. La propiedad dispone de una sala acondicionada para trabajar con música, una característica poco habitual incluso dentro del mercado inmobiliario de lujo.
Junto a este estudio aparecen otras dependencias destinadas al entretenimiento, como una sala de juegos y espacios que algunas informaciones identifican como biblioteca o sala de cine. En el exterior, la finca incorpora zonas deportivas y diferentes terrazas desde las que se contempla el entorno residencial de Esplugues de Llobregat.
La adquisición representa también el extraordinario cambio experimentado por la vida de Lamine Yamal. Nacido en Esplugues y criado en el barrio de Rocafonda, en Mataró, el futbolista se convirtió siendo todavía adolescente en una de las grandes estrellas del fútbol internacional. Su nueva residencia simboliza la dimensión económica y mediática alcanzada por una carrera que avanzó a una velocidad poco habitual.
Más allá del lujo, la mansión responde a una necesidad concreta: crear un refugio estable, seguro y cercano al lugar de trabajo del jugador. Una propiedad de aproximadamente 11 millones de euros que conserva el pasado de Shakira y Piqué, pero que inicia ahora una etapa diferente bajo el nombre de la nueva figura del FC Barcelona.

