Aragón

El refugio de Mikel Oyarzabal, una ciudad del Pirineo de 14.024 habitantes con una catedral románica del siglo XI

Jaca es el destino familiar de Mikel Oyarzabal, una ciudad pirenaica con catedral románica, fortaleza pentagonal y acceso a las montañas

Refugio de Mikel Oyarzabal - Sociedad
Montaje con una fotografía de archivo de Jaca y el rostro de Mikel Oyarzabal.
Huesca La Magia/EFE

Cuando termina la temporada y el ruido del fútbol concede una tregua, Mikel Oyarzabal encuentra en Jaca uno de sus lugares habituales para descansar. La ciudad oscense, situada a las puertas del Pirineo aragonés, mantiene desde hace años una estrecha relación con la familia del delantero de la selección española.

Los padres de Mikel Oyarzabal disponen de una segunda residencia en Jaca, una circunstancia que ha permitido al futbolista conocer de cerca la localidad y regresar durante sus periodos libres. Allí puede apartarse durante unos días de la exposición que acompaña a uno de los jugadores más importantes de la Real Sociedad y a un nombre ya inseparable de la historia reciente de la selección.

Jaca cerró 2025 con 14.024 habitantes inscritos en el padrón municipal, aunque el censo anual del Instituto Nacional de Estadística situó la cifra en 14.012 residentes. Una pequeña diferencia estadística que no altera el crecimiento de una ciudad que ha superado por primera vez la barrera de los 14.000 habitantes.

La segunda residencia de la familia de Mikel Oyarzabal

La relación del delantero con Jaca no procede únicamente de una visita turística. Sus padres mantienen allí una vivienda desde hace años y la ciudad ha servido como punto de encuentro familiar, especialmente durante los meses de verano y los descansos entre temporadas.

La conexión llegó incluso a aparecer en la trayectoria profesional de Mikel Oyarzabal. En 2016, cuando el Athletic Club trató de convencerlo para abandonar la Real Sociedad, distintas informaciones situaron en Jaca algunas de las reuniones mantenidas entre representantes del club bilbaíno y el entorno del jugador.

Oyarzabal terminó permaneciendo en San Sebastián y consolidándose como uno de los grandes símbolos de la Real Sociedad. Sin embargo, Jaca continuó formando parte de su vida privada, lejos de los estadios y de la atención mediática.

La ciudad ofrece el anonimato relativo que resulta difícil encontrar para un futbolista internacional. Sus calles, terrazas y caminos permiten mantener una rutina mucho más tranquila que la habitual durante la competición, en un entorno donde el turismo está integrado en la vida cotidiana.

Una catedral que cambió la historia del románico

Catedral de Jaca - El refugio de Mikel Oyarzabal
Catedral de Jaca, cuya construcción se inició hacia 1082.
Wikipedia

Uno de los grandes símbolos de Jaca es la catedral de San Pedro, levantada a finales del siglo XI por iniciativa del rey Sancho Ramírez. Está considerada una de las primeras grandes catedrales románicas de España y tuvo una influencia decisiva en la expansión de este estilo a través del Camino de Santiago.

La construcción comenzó alrededor de 1077, en un momento en el que Jaca adquiría una creciente importancia política y comercial. Sus formas sólidas, los capiteles historiados y el característico crismón de su portada convirtieron el templo en un modelo para otras iglesias medievales.

En el interior se encuentra el Museo Diocesano, que conserva una importante colección de pinturas murales románicas y góticas procedentes de diferentes iglesias del Pirineo. Desde junio de 2026 también puede visitarse la torre campanario, restaurada y adaptada para ofrecer una experiencia inmersiva sobre la historia del edificio.

La apertura de la torre permite contemplar la ciudad desde las alturas y observar el perfil de las montañas que rodean Jaca. Una nueva perspectiva sobre un monumento que resume buena parte del pasado medieval de Aragón.

Una fortaleza pentagonal en pleno centro

El otro gran monumento de la ciudad es la Ciudadela, también conocida como Castillo de San Pedro. Su construcción comenzó en 1592 por orden de Felipe II para reforzar la defensa de la frontera pirenaica frente a posibles incursiones francesas.

La fortaleza conserva su planta pentagonal, sus baluartes, el foso y buena parte de las estructuras militares originales. Es una de las construcciones defensivas de este tipo mejor conservadas de Europa y se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la provincia de Huesca.

En su interior se encuentra el Museo de Miniaturas Militares, además de espacios para exposiciones y actividades culturales. La presencia de ciervos en el foso constituye otra de las imágenes más reconocibles del monumento, especialmente para las familias que visitan la ciudad.

La puerta de entrada al Pirineo aragonés

Jaca - El refugio de Mikel Oyarzabal
Panorámica de la ciudad de Jaca a los pies de la peña Oroel tomada desde los piés del fuerte del Rapitán.
Wikipedia

Jaca se encuentra a 818 metros de altitud y ejerce como capital de la comarca de La Jacetania. Su posición permite acceder con facilidad a algunos de los principales valles y estaciones de esquí del Pirineo, entre ellas Astún y Candanchú.

Durante el invierno, la ciudad recibe a miles de aficionados a la nieve. En verano, el protagonismo pasa al senderismo, las rutas en bicicleta y los caminos que recorren los bosques y montañas del entorno. Esta combinación de patrimonio, deporte y naturaleza ayuda a explicar por qué la familia de Mikel Oyarzabal eligió Jaca como segunda residencia.

El casco histórico mantiene además una animada oferta de bares, restaurantes y comercios. La gastronomía pirenaica, las calles peatonales y la proximidad de espacios naturales permiten alternar el descanso con excursiones y actividades al aire libre.

En este escenario se encuentra el refugio de Mikel Oyarzabal: una ciudad lo bastante grande para ofrecer todos los servicios, pero todavía rodeada por montañas y marcada por un ritmo más pausado. Un lugar donde el delantero puede dejar temporalmente atrás la presión del fútbol entre una catedral del siglo XI, una fortaleza renacentista y el paisaje del Pirineo.

TAGS DE ESTA NOTICIA