La avalancha de más 20.000 inmigrantes que han entrado en Ceuta este jueves procedentes de Marruecos ha generado una situación de colapso en la ciudad, autónoma tal -con 80.000 habitantes-, que tanto las fuerzas de seguridad como el Gobierno de Juan Jesús Vivas se han visto desbordados.
Esta situación plantea una pregunta clara: ¿Qué ha pasado para que miles de marroquíes crucen la frontera en una entrada a la costa española sin precedentes?
Fuentes diplomáticas tienen clara la respuesta: “España ha perdido el control fronterizo con la sentencia del Tribunal Supremo”, afirman.

El margen mínimo de los Cuerpos y Seguridad del Estado
La sentencia del Tribunal Supremo deja a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado un margen de actuación mínimo frente a los inmigrantes que llegan a nado a Ceuta y Melilla. El fallo entiende que el rechazo en frontera solo puede aplicarse ante vallado terrestre, no ante la frontera marítima en sentido abstracto, lo que deja sin cobertura legal las actuaciones inmediatas en el mar. Según el alto tribunal, herramientas como drones, cámaras térmicas o sensores no equivalen a elementos de contención física, sino solo a dispositivos de vigilancia y alerta.
Ante este vacío operativo, la asociación AUGC de Ceuta ha reclamado protocolos claros para sus agentes, mientras crece la presión para reformar la Ley de Extranjería y devolver capacidad de respuesta inmediata a los agentes desplegados en la frontera sur. La disposición adicional décima de la Ley Orgánica 4/2000 regula el llamado “régimen especial de Ceuta y Melilla”, que permite el rechazo inmediato en frontera sin abrir un expediente individual.
Los extranjeros detectados en la línea fronteriza de Ceuta o Melilla mientras intentan superar los “elementos de contención fronterizos” para cruzar irregularmente pueden ser rechazados con el fin de impedir su entrada ilegal en España. La controversia jurídica reside en qué se entiende por “elementos de contención fronterizos”.

“No hay coincidencia en esta avalancha de inmigrantes”
Las consecuencias de la llegada masiva de inmigrantes no sólo se sienten a nivel nacional, sino que alcanza a la Unión Europea dada la ubicación fronteriza de nuestro país. “España no solo protege su propia frontera, sino una de las principales fronteras exteriores de la UE, con todo lo que ello supone”, aseguran.
“El flujo migratorio es termómetro de la relación bilateral”
La crisis migratoria que sufre España en estos días lo definen como el “termómetro perfecto de la relación bilateral” entre ambos países. “No hay coincidencias en estos temas, Marruecos tiene una enorme capacidad de modulación del control de los flujos migratorios y nosotros dependemos en gran medida de la cooperación marroquí para la gestión de esa frontera”, argumentan.
Asuntos Exteriores niega que el viaje a Ceuta haya tenido que ver
Por su parte, las autoridades marroquíes han atribuido la crisis a “mafias criminales”, y puesto de relieve la “colaboración ejemplar” con España. El Gobierno central ha activado la emergencia nacional, pese a la situación desbordada en la zona, pero a última hora de la tarde. En su última comparecencia, Pedro Sánchez, tras reunirse con el Rey en Palma, negó que la llegada de inmigrantes tuviera algo que ver con su reciente viaje a Argelia. Mientras, desde algunos sectores se vincula el repunte de llegadas a nado con la visita de Sánchez a Argelia, apuntando a que Marruecos habría relajado el control fronterizo tras ese viaje, en un contexto de tensión histórica entre Rabat y Argel, desde Asuntos Exteriores se niega la mayor y se tacha de “excelente” las relaciones entre ambos países.

El telón de fondo de la soberanía gana terreno en Washington
La reivindicación marroquí sobre Ceuta y Melilla gana terreno en Washington. Un comité del Congreso de EE UU incluyó en el proyecto de presupuesto de 2027 (HR 8595) un lenguaje que señala que ambas ciudades, aunque administradas por España, se encuentran “en territorio marroquí”. El entorno de Trump recuerda que Washington ya reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental en 2020, alimentando expectativas en Rabat de un respaldo similar sobre Ceuta y Melilla. España mantiene que su soberanía no es negociable, pero las fuentes diplomáticas alertan de que es siempre “un tema latente”, y que lleva tiempo sonando entre ciertos sectores de USA. “El territorio , la soberanía y la población son los elementos q definen a un Estado, y aquí estamos perdiendo en los tres”, afirman.

Rabat aumenta su posición negociadora
“En el alineamiento estratégico entre Marruecos y Washington, también influye de manera significativa y fortalece la posición negociadora de Rabat (le otorga mayor margen en sus relaciones con sus socios europeos)”, afirman. “Sin embargo, el hecho de que España gestione una frontera exterior de la UE introduce un elemento de equilibrio, ya que la estabilidad de esa frontera constituye una prioridad compartida a nivel UE y no exclusivamente una cuestión bilateral”.

