El sur de Florida es una de las zonas que más se ha revalorizado en Estados Unidos y donde el dinero a espuertas se deja sentir en los coches de alta gama, los yates impolutos y en las marcas que se visten. En Miami, el dinero puede comprar una mansión, vistas a la primera línea de playa y hasta una isla privada con su propio puerto. Pero en el caso de una de las mayores fortunas del mundo, de momento, no le ha permitido comprarse una plaza en uno de los clubs de campo más exclusivos.
Jeff Bezos, el fundador de Amazon, y con un patrimonio de más de 252.000 millones de dólares, posee tres casas en la isla privada de Indian Creek, conocida como el “búnker de los millonarios” y ubicada en la zona alta de Miami Beach, frente a Surfside. Sin embargo, sus propiedades no le han servido como atajo para ser socio del Indian Creek Country Club. Tampoco su fortuna. Fundado en 1929, este club simboliza a la perfección la resistencia de la vieja aristocracia de Miami frente a la nueva clase multimillonaria.

Así es el exclusivo Indian Creek Country Club
El Indian Creek Country Club cuenta con unos 350 socios, dispone de un campo de golf de 18 hoyos, una casa club de estilo mediterráneo y una piscina frente a la bahía. Su cuota de admisión ronda el millón de dólares, con una cuota anual de unos 44.000 dólares (unos 38.000 euros), según fuentes cercanas al club, tal y como informa The Wall Street Journal.
Pero para ser admitido no sólo valen los ceros en la cuenta corriente, importa más algo incuantificable: ser bienvenido.
Los Bezos, a la espera
Según informa el diario estadounidense, Bezos descubrió el Indian Creek en febrero, cuando él y su mujer, Lauren Sánchez Bezos, asistieron como invitados especiales a la fiesta anual del club en el muelle. Bezos es propietario de tres inmuebles en la isla de Indian Creek, adquiridos por un total de 234 millones de dólares, según los registros públicos. Pasó la velada mezclándose entre los socios, aparentemente con la esperanza de convencer a las personas que, en última instancia, podrían abrirle las puertas. Seis meses después, sigue esperando.

La exclusividad del club es inusual incluso para los estándares del sur de Florida. “En la mayoría de las comunidades, al comprar una vivienda, te conviertes en socio del club, pero esta comunidad no sigue esa norma”, explicó la agente inmobiliaria Dina Goldentayer al Wall Street Journal.
Forida, un imán para los ricos
La exclusividad del club se ha vuelto más notable y selectiva a medida que Florida ha atraído una concentración extraordinaria de riqueza. Entre 2019 y 2023, el Estado recibió 137.000 millones de dólares en ingresos procedentes de personas que se trasladaron desde otros lugares de Estados Unidos, según datos del IRS analizados por Miami Realtors +RWorld y citados por el Wall Street Journal. En febrero, un análisis mostró un aumento del 94% en la cantidad de millonarios que viven en Miami entre 2014 y 2024. Un total de 38.800 que no ha dejado de subir en 2025 y 2026.

Normalmente, los solicitantes necesitan que dos socios actuales del Indian Creek Country Club los apadrinen y que otros cinco les proporcionen cartas de recomendación. Durante el “proceso de admisión”, se espera que pasen tiempo con los socios actuales en eventos sociales y en el campo de golf. Después, un comité de afiliación compuesto por seis miembros selecciona a los candidatos antes de que una junta de 15 miembros vote sobre ellos.
Con vivienda, sin membresía
Así, se ha preservado esta institución social cuyos miembros han sido históricamente médicos, abogados, financieros, promotores inmobiliarios y familias consolidadas del sur de Florida. Los Bezos no son los únicos que están en esta suerte de lista de espera. El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, que compró una mansión en febrero por 170 millones de euros, no ha conseguido plaza ni tampoco varios miembros de la familia real de Qatar. Y si pensaron que en Florida les iba a ser más fácil la vida social que en Nueva York, el diario estadounidense ha confirmado que ni Ivanka Trump ni Jared Kushner han conseguido la membresía. Todos se hicieron con una casa en Indian Creek.

Ser hija del polémico presidente de Estados Unidos tampoco te da la llave de acceso (por ahora). Junto a su marido Jared Kushner, Ivanka Trump se compró un terreno de 5.000 metros cuadrados en la isla y renovó una mansión, de estilo español. Mary Anne Shula, viuda del legendario entrenador de los Dolphins, Don Shula, los “patrocinó”. Organizó un cóctel para que Ivanka y Jared conocieran a la junta directiva. Pero algo no fue bien del todo. Cuando los Kushner celebraron la fiesta de inaugración de su nueva casa, sólo acudieron la mitad de los miembros de la junta directiva.
Así que ambos han renovado esfuerzos para su pase al Indian Creek Social Club. Kushner se implicó en las iniciativas para solucionar los problemas del sistema de alcantarillado de la isla y fue miembro del Concejo de la localidad. Ivanka Trump ha jugado al golf con los socios y ambos han seguido asistiendo a los eventos del club a los que son invitados. Según una persona familiarizada con la postura del club citada por el Wall Street Journal, dada su entrega, ahora están cada vez más cerca de conseguir la codiciada admisión.

