Mientras Ucrania libra una guerra existencial contra Rusia y las negociaciones de paz con mediación occidental siguen estancadas, otra batalla más insólita ha emergido dentro del corazón del poder en Kyiv: la influencia de la astrología en el nombramiento de dirigentes políticos de alto nivel.
La polémica estalló tras una investigación publicada por el medio ucraniano The New Voice of Ukraine, que reveló que el exjefe de la Oficina Presidencial ucraniana, Andriy Yermak, habría consultado a una astróloga antes de recomendar nombramientos clave dentro del Estado. Todo ello ocurre en paralelo a uno de los ataques rusos más sangrientos desde el inicio de la guerra, en que se estima que murieron 24 personas y decenas resultaron heridas en Kiev y otras localidades entre jueves y viernes.
Quién es Veronika Anikievich
Según la acusación presentada por fiscales anticorrupción ucranianos, Yermak mantenía contacto frecuente con una mujer identificada como Veronika Anikievich, guardada en su teléfono bajo el nombre de “Veronika Feng Shui Office”. Los investigadores sostienen que el entonces alto funcionario enviaba fechas de nacimiento de candidatos para recibir orientación astrológica sobre si debían ocupar cargos estratégicos dentro del gobierno.
Entre los nombramientos supuestamente consultados figuraban el de la fiscal general Iryna Venediktova, el ministro de Sanidad y otros altos cargos vinculados a la administración de Volodimir Zelenski. El caso forma parte de una investigación más amplia por presunto blanqueo de capitales y corrupción relacionada con desarrollos inmobiliarios de lujo en las afueras de Kyiv.

Yermak ha negado tajantemente las acusaciones. “Definitivamente no hablé con adivinos”, declaró ante periodistas, minimizando el asunto y calificándolo de “meme”. Sin embargo, la controversia ha abierto un debate mucho más profundo sobre la relación entre política y esoterismo en Europa del Este, especialmente en un contexto de guerra prolongada y ansiedad colectiva en Ucrania por el desgaste acumulado tras cuatro años de guerra.
El investigado también le preguntó a la adivina sobre funcionarios anticorrupción, políticos y periodistas que le caían mal. Según los fiscales, que leyeron en voz alta en el tribunal mensajes intercambiados entre ambos, ella le aconsejó que se deshiciera de sus enemigos mientras contaba con la protección del presidente Zelenski.
La política y el esoterismo
La idea de líderes políticos consultando astrólogos no es nueva. La propia investigación del diario ucraniano recuerda que figuras como Ronald Reagan y François Mitterrand recurrieron durante años a asesores astrológicos. Nancy Reagan llegó incluso a modificar agendas presidenciales siguiendo recomendaciones de la astróloga Joan Quigley tras el intento de asesinato contra su marido en 1981.
En Ucrania, sin embargo, el fenómeno parece haber adquirido una dimensión más cotidiana. El politólogo Volodimir Fesenko afirmó a The New Voice of Ukraine que “existe una auténtica moda del tarot entre políticos y funcionarios”. Según él, muchos dirigentes recurren discretamente a tarotistas o astrólogos cuando dudan de sus decisiones o atraviesan situaciones de extrema presión. La guerra ha multiplicado esta tendencia. En una sociedad sometida a bombardeos constantes, incertidumbre económica y trauma psicológico, el esoterismo funciona para muchos como una forma de recuperar sensación de control.
El auge tras la invasión rusa de Ucrania
Un reportaje de The Kyiv Independent señalaba que aproximadamente un 43% de los ucranianos cree en prácticas esotéricas. En redes sociales como Telegram y TikTok han proliferado canales dedicados a interpretar el curso de la guerra mediante cartas del tarot o lecturas astrológicas sobre Vladimir Putin y Zelenski. Algunos acumulan cientos de miles de seguidores y convierten cada ofensiva militar en una lectura astrológica.
El fenómeno no es exclusivamente ucraniano. Desde la pandemia hasta las elecciones estadounidenses, el tarot político se ha convertido en una tendencia global en internet. Pero más allá del componente pintoresco, algunos analistas consideran que el asunto plantea problemas reales de seguridad. Fesenko advirtió que compartir información sensible con astrólogos o tarotistas puede abrir brechas peligrosas en contextos de guerra. “Cuando consultas sobre reuniones o decisiones estratégicas, eso ya es información confidencial”, afirmó.
La guerra híbrida
La preocupación es mayor en un país donde la infiltración rusa y la guerra híbrida forman del conflicto. La investigación del diario ucraniano también señala que la astróloga vinculada a Yermak utilizaba correos electrónicos en servidores rusos y mantenía conexiones familiares en la península de Crimea, ocupada por Moscú.
La fascinación por la astrología o las ciencias ocultas dentro de las élites tampoco es exclusiva del espacio postsoviético. Desde la Alemania nazi hasta la Casa Blanca, pasando por líderes africanos, latinoamericanos o asiáticos, el recurso a consejeros espirituales ha sido habitual.

