Conflicto en Oriente Próximo

Israelíes contra el acuerdo con Irán: “Esta firma es la garantía para el próximo desastre”

Las hermanas Amit y Orly Felman, residentes en una comunidad fronteriza con Líbano, sienten que el acuerdo firmado por Trump supone mayor abandono y aislamiento para Israel, así como un refuerzo para Irán y Hizbulá

Israel
La israelí Amit Felman

En los poblados del norte de Israel colindantes al frente de guerra en Líbano, el “acuerdo de entendimiento” firmado por Estados Unidos e Irán cayó como un jarro de agua fría. Desde el 8 de octubre de 2023, cuando Hizbulá inició los disparos de misiles tras la masacre de Hamás en las comunidades fronterizas con la Franja de Gaza, esta zona del país vive en estado de guerra permanente.

El viernes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron el tipo de comunicado que aterra a todos los padres con reclutas en el frente: “Se permite publicar”. Con estas palabras, se anunció la muerte de cuatro soldados, víctimas de un dron operado por Hizbulá en el sur de Líbano. En el estado judío, un país de poco más de nueve millones de habitantes donde cada familia tiene o tuvo soldados movilizados, cada víctima se siente como la pérdida de un hijo propio.

El deterioro de la relación con Trump

En otro incidente durante la misma madrugada del viernes, otros cuatro soldados resultaron gravemente heridos. Las relaciones con la Administración Trump se están deteriorando a marchas forzadas por las diferencias estratégicas sobre el conflicto con Irán, y crece el temor en Israel sobre una posible ruptura de la alianza estratégica con su mayor -y casi único- aliado internacional. El pacto con Irán limita la capacidad israelí de responder ante la amenaza de Hizbulá, que con sus drones de barata fabricación y su técnica de combate de guerrilla está desgastando la capacidad de las FDI de neutralizar sus capacidades militares.

Amit Felman, residente del kibutz Kfar Szold -muy cerca de la frontera con Líbano-, siente que la estrategia del Gobierno de Benjamin Netanyahu ha dejado a su familia expuesta y desprotegida. Con la firma del “acuerdo de entendimiento”, Irán logrará financiación, capacidad de rearme y, sobre todo, dictar los tiempos del conflicto regional. Desde su kibutz, la paz abrupta que trata de imponer Trump se siente más lejana que nunca.

METULA
Humo tras un ataque israelí contra el sur de Líbano
Efe

“Tuve un día lindo, y luego abrí las noticias y vi que murieron cuatro soldados. En lo personal estamos bien: estamos vendiendo la casa en el kibutz y ahora viviremos en un piso de alquiler, hasta que veamos nuestro lugar en el mundo”, reconoce en conversación con Artículo14. Tras dos años en España, esta israelí regresó a su país con la aspiración de que la tregua impuesta por Trump en Gaza se extendiera al resto de la región. Pero la situación solo parece empeorar.

“Es una tensión que nos mata por dentro”, lamenta. En el kibutz -antiguas comunidades agrícolas socialistas-, cunde un espíritu de unidad y responsabilidad mutua, que ayuda a que sus dos hijas se sientan más protegidas pese al estruendo de la artillería y las alarmas de alerta, que suenan a diario por disparos de misiles y drones de Hizbulá.

“Hemos pasado del miedo a la apatía”, prosigue Amit, que ahora se limita a centrarse en las cosas pequeñas del día a día. “El kibutz ofrece actividades para la familia que ayudan a mantener la moral alta”, agradece. Pero en la vecina ciudad de Kiriat Shmona, que no goza del espíritu de resiliencia comunitario, la urbe se desmorona. Negocios cerrados, vecinos desplazados y continuos impactos directos de misiles durante las incontables rondas de enfrentamientos han dejado noqueada a la que se considera como capital de la región de la Alta Galilea.

Irán
Los restos de un misil balístico iraní que cayó en un campo agrícola cerca de la localidad de Najha, en los alrededores de Damasco
Efe

Amit siente que Trump y Netanyahu “nos vendieron, ya que esta firma es la garantía para el próximo desastre. Nos deja en una situación peor a la que vivimos ya”. Cuando vivió de pequeña otras guerras contra Hizbulá, sentía que su gobierno tenía una estrategia de salida. “Ahora los soldados mueren para nada, y nosotros sostenemos la frontera sin planes de futuro”, considera.

“América nos vendió”

Junto a ella, toma la palabra su hermana mayor Orly. Pasaron un día de trabajo conjunto en otra localidad, pero de regreso a casa las columnas de humo recordaban que el paisaje pastoral de la región es una ficción. “América nos vendió. Luchamos con ellos contra Irán, y ahora todo recae en nosotros, daña directamente a nuestra seguridad en todos los sentidos, nos dejas en una situación de debilidad y aislamiento, que nuestros enemigos huelen y aprovecharán”.

WASHINGTON, DC (United States), 15/06/2026.- US President Donald Trump gestures in the octagon after the UFC Freedom 250 event on the South Lawn of the White House in Washington, DC, USA, 15 June 2026. The mixed martial arts bouts are being held as part of President Trump's 80th birthday weekend activities. EFE/EPA/BONNIE CASH / POOL
El presidente Donald Trump

Para ambas, el próximo 7 de octubre está a la vuelta de la esquina. Amit se siente culpable por haber vuelto con sus hijas desde España directo a una zona de guerra eterna. Algunos vecinos de su kibutz tratan de sacar hierro al asunto, y le recuerdan que “ser judío siempre fue difícil, y a nosotros a pesar de todo no lo pasamos tan mal, tienes comida en el plato, e Israel es de los países más ricos”. Todo es cuestión del punto de vista elegido.

Israelíes, sobre Netanyahu: “Tememos que opte por hacer todo estallar”

Lo peor es la alteración constante de la rutina, el no saber que ocurrirá el día de mañana. Este mes, el colegio de los niños ya se canceló tres veces. La mayor, contenta por saltarse clase. “Yo intento no mentirles ni esconderle la situación, que si hay amenazas iremos juntas a un lugar seguro”, dice Amit. Los padres sienten que sus hijos, que llegaron a estar medio año sin asistir a clase, pagarán en un futuro el déficit educativo respecto a los alumnos del resto del país.

“Es como si te encienden y apagan el botón, pasas de 0 a 100 a 0”, lamenta Orly. De repente, vuelven al trabajo desde casa. “A futuro, sí me preocupa como quedarán mis hijos cuando sean adultos, recuerdo el precio que pagamos nosotras. Nuestros hijos también crecerán con trauma, que asa de generación de generación”, considera. Y concluye: “tememos que Netanyahu opte por hacerlo estallar todo si se siente solo y acorralado”.