Elecciones 2024

La autopsia demócrata rompe el tabú: Biden hundió a Harris

Por fin se ha hecho público el informe interno sobre el desastre electoral de 2024, que señala directamente al expresidente por haber dejado al Partido Demócrata sin tiempo ni margen de maniobra

Kamala
La entonces vicepresidenta, Kamala Harris, junto al presidente de Estados Unidos, Joe Biden
Efe

La autopsia que el Partido Demócrata quiso esconder durante meses ha terminado convirtiéndose en el cadáver político más oloroso de Washington. Después de semanas de filtraciones, reproches cruzados y un clima de guerra civil larvada dentro del aparato demócrata, el presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC), Ken Martin, publicó finalmente este jueves el informe interno sobre el desastre electoral de 2024. Y el documento, lejos de cerrar heridas, amenaza con abrir una batalla todavía más feroz entre el entorno de Joe Biden, el equipo de Kamala Harris y los cuadros del partido que creen que el trumpismo ganó porque los demócratas dejaron de escuchar incluso a sus propios votantes.

La escena tiene algo de tragicomedia burocrática. El informe, de casi 200 páginas, aparece plagado de espacios en blanco y advertencias en rojo que avisan de que muchas conclusiones carecen de datos verificables o entrevistas de respaldo. El resumen ejecutivo ni siquiera existe. Allí donde debería haber una síntesis aparece una nota escueta indicando que “el autor no la proporcionó”. La publicación del documento, más que transmitir autoridad, proyecta la imagen de un partido descompuesto, incapaz de ordenar siquiera su relato de la derrota.

Pero el contenido político del texto es todavía más demoledor que su presentación caótica.

Biden, señalado

La autopsia señala directamente al círculo de Biden por haber dinamitado las opciones demócratas antes incluso de que arrancase realmente la campaña. El informe sostiene que la negativa del expresidente a abandonar la carrera hasta muy tarde dejó al partido sin primarias competitivas y sin margen para construir una candidatura sólida alrededor de Harris. La acusación es especialmente venenosa porque rompe uno de los tabúes internos del partido al cuestionar de forma personal a Biden en la victoria de Donald Trump.

Jill y Joe Biden / EFE

Durante meses, el ‘establishment’ demócrata había intentado vender una explicación más cómoda de la derrota. Se hablaba de la inflación, de la polarización, de la desinformación, de fatiga electoral. Sin embargo, el informe retrata un problema mucho más estructural. Según el texto, millones de votantes dejaron de verse reflejados en el Partido Demócrata. “Siguen votando contra sus propios intereses porque no se ven reflejados en la América del Partido Demócrata”, concluye una de las partes más duras del documento.

Los errores de Harris

La crítica alcanza también a Harris. El informe reprocha a su campaña no haber sabido distanciarse políticamente de Biden cuando la popularidad del presidente se desplomaba. Según el texto, el equipo de la vicepresidenta no encontró una respuesta eficaz frente a los ataques republicanos sobre inmigración, inflación o cuestiones culturales, especialmente la ofensiva publicitaria de Trump vinculando a Harris con posiciones progresistas sobre identidad de género.
El dato más humillante para el aparato demócrata aparece casi escondido entre las páginas. Al parecer, antes de las legislativas de 2022, la Casa Blanca ordenó encuestas específicas para medir cómo Jill Biden podría ayudar electoralmente al presidente. Pero no existieron estudios equivalentes sobre cómo fortalecer políticamente a Harris. La vicepresidenta, en otras palabras, nunca fue una clara candidata para heredar el liderazgo.

La vicepresidenta de Estados Unidos y candidata en 2024, Kamala Harris
Efe

Y, sin embargo, el informe evita cargar toda la responsabilidad sobre ella. De hecho, la publicación del documento ha desatado sospechas dentro del partido sobre quién intenta ahora controlar el relato histórico de la derrota de cara a 2028. Harris sigue encabezando muchas encuestas internas para las próximas primarias demócratas y sus aliados temen que esta autopsia acabe con su candidatura.

La batalla por el pasado es, en realidad, una batalla por el futuro.

La cuestión de Gaza

El informe entra además en uno de los asuntos más tóxicos para los demócratas: Gaza. Diversos sondeos internos citados en el texto concluyen que el apoyo incondicional de la Administración Biden en Israel provocó una hemorragia de voto joven, progresista estadounidense, especialmente en Estados clave como Michigan. La cuestión palestina aparece descrita como un error político de enormes dimensiones.

Foto de archivo de Kamala Harris y Joe Biden

Aquí el documento roza directamente una guerra ideológica dentro del partido. Mientras la dirección del DNC intentó durante meses esquivar cualquier debate serio sobre Gaza, la base demócrata evolucionó rápidamente hacia posiciones mucho más críticas con Israel. Las encuestas reflejaban una fractura evidente entre dirigentes y votantes. Pero el aparato optó por contener el debate en lugar de afrontarlo.

El resultado fue un partido atrapado entre el miedo a perder donantes moderados y el riesgo de alienar a su propia base progresista. La publicación de la autopsia llega además en el peor momento posible para Ken Martin. El DNC atraviesa una crisis financiera severa, acumula más de tres millones de dólares de deuda y vive una creciente rebelión interna contra su liderazgo. Lo que empezó como un intento de evitar “distracciones”, según reconoció el propio Martin en una larga carta de disculpa, terminó convirtiéndose en un espectáculo de filtraciones, sospechas y acusaciones de encubrimiento. Lo cierto es que deja una conclusión devastadora: nadie quiso escuchar las señales de alarma hasta que ya era demasiado tarde.