Mundial 2026

“Las mujeres argentinas lo vivimos con muchísima pasión, con muchísima intensidad”

Laura Andreacchio, coordinadora de Redacción de Todo Noticias, explica cómo esta selección conquistó también a las mujeres argentinas y convirtió el Mundial en un fenómeno familiar

Una aficionada de Argentina celebra durante la transmisión de un partido del Mundial de la FIFA 2026 entre Argentina y Egipto este martes, en un Fan Fest en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Matias Martin Campaya
Una aficionada de Argentina celebra durante la transmisión de un partido del Mundial de la FIFA 2026
Efe

Argentina amaneció este lunes con un silencio poco habitual. Después de semanas de ilusión, el sueño de conquistar un segundo Mundial consecutivo se desvaneció en la final frente a España. Durante un mes, el país había vivido suspendido en una especie de burbuja donde todo parecía girar alrededor de la selección. Los asados comenzaron a encenderse desde primera hora del domingo, las camisetas albicelestes inundaron calles y plazas, los balcones se cubrían de banderas y los cánticos brotaban en cualquier esquina.

La histórica victoria frente a Inglaterra en semifinales había disparado la confianza de un país convencido de que podía volver a tocar el cielo y regalar a Lionel Messi la consagración definitiva de una generación irrepetible. Pero el partido terminó en derrota. “Fue un lunes difícil para ser argentino”, resume Laura Andreacchio, periodista y coordinadora de redacción de Todo Noticias (TN), durante una videoconferencia con Artículo14.

“Fue un lunes de mucho trabajo para quienes hacemos información, pero también un lunes difícil desde lo personal”, matiza. Más allá del resultado deportivo, la derrota deja una fotografía mucho más profunda sobre el papel que el fútbol ocupa en la sociedad argentina. Y, especialmente, sobre cómo esa pasión ha dejado de ser exclusivamente masculina para convertirse también en un espacio compartido por mujeres, madres, niñas y familias enteras.

Argentina
La periodista argentina, Laura Andreacchio

“Las mujeres lo vivimos con muchísima pasión, con muchísima intensidad”, explica Andreacchio. “El fútbol siempre estuvo más asociado al género masculino, pero desde hace algunos años la participación femenina en las tribunas aumentó muchísimo. Hoy se vive prácticamente de igual a igual”, aclara. Ese cambio no nació de la nada. La periodista sitúa el punto de inflexión en el Mundial conquistado por Argentina en 2022 y en el ciclo liderado por Messi y el entrenador Scaloni. Un equipo que, según ella, consiguió trascender el terreno de juego.

“Lo que generó este equipo en los niños es impresionante. La cantidad de niñas que empezaron a jugar al fútbol, los clubes que comenzaron a ofrecer fútbol femenino y las escuelas donde cada vez hay más chicas practicándolo es increíble. Ves a muchas nenas con la camiseta de Messi o del Dibu Martínez. Se popularizó muchísimo”, agrega. 

Los equipos femeninos afloran en Argentina

En los barrios argentinos la transformación resulta visible. Donde antes predominaban los partidos improvisados entre chicos, ahora aparecen equipos femeninos y grupos mixtos ocupando las pequeñas canchas de césped sintético. Un fenómeno que Andreacchio atribuye directamente al ejemplo de esta selección. Sin embargo, el vínculo que las mujeres establecieron con este equipo va mucho más allá del deporte.

“Son jugadores que siempre se muestran con sus familias, abrazando a sus hijos, hablando de su rol como padres, sin miedo a mostrar las emociones. Los vimos llorar, los vimos emocionarse, y cuando hablan siempre destacan el valor de la familia. Eso hizo que muchas mujeres también nos apropiamos de esta selección”, explica a Artículo14. 

La prensa mundial se rinde este lunes a los pies de España y tras la victoria de su equipo de fútbol por 1-0 ante la de Argentina en la final del Mundial, con halagos hacia su juego y su coherencia como equipo, que la convierten en "la mejor selección del siglo XXI". EFE
La prensa mundial se rinde este lunes a los pies de España y tras la victoria de su equipo de fútbol por 1-0 ante la de Argentina en la final del Mundial, con halagos hacia su juego y su coherencia como equipo, que la convierten en “la mejor selección del siglo XXI”
Efe

Para la periodista, esa imagen de una masculinidad alejada de los estereotipos tradicionales ayudó a ampliar el fenómeno social alrededor del combinado nacional. “No solo representaban ganar partidos”, destaca. Durante el mes del Mundial, Argentina parece detenerse. Las escuelas instalan pantallas para seguir los encuentros. Comercios y oficinas adaptan horarios. La publicidad, las conversaciones cotidianas y hasta la agenda política quedan subordinadas al calendario futbolístico.

“Se genera una especie de burbuja donde todo el país vive el Mundial. Es maravilloso ver cómo las escuelas alientan a los chicos a sentir el fútbol porque lo tenemos muy arraigado”, explica Andreacchio. Esa suspensión temporal también actúa como un paréntesis frente a las dificultades cotidianas de un país acostumbrado a convivir con la incertidumbre económica y política.

Padres argentinos
Fans de la selección argentina en un torneo en Rusia
Shutterstock

“Durante ese mes prácticamente no existen las malas noticias. Quizá no es que uno se olvide de los problemas, pero sí se habla de superación, de victorias. En otros ámbitos, como el político, el económico o el social, muchas veces no tenemos esos triunfos”, lamenta.

El fútbol aparece entonces como uno de los pocos espacios capaces de borrar, aunque sea durante noventa minutos, las profundas diferencias sociales que atraviesan Argentina. “Cuando le ganamos a Inglaterra y pasamos a la final, en cada esquina había gente celebrando. No importaba el barrio ni la clase social. Es un denominador común que nos une”, celebra. 

Sin embargo, Andreacchio rechaza la idea de que perder contra España tuviera una carga histórica especial. A diferencia del duelo frente a Inglaterra, marcado inevitablemente por la memoria de las Malvinas, la final se interpretó desde un prisma exclusivamente deportivo.”Todo ese componente emocional ya se había canalizado en el partido contra Inglaterra. En la final simplemente tocaba España, y además era una selección a la que la prensa argentina llevaba todo el torneo reconociendo por su gran nivel”, reconoce.

España, “digno ganador”

“España fue un digno ganador”, afirma con naturalidad. “Argentina perdió porque enfrente tuvo un rival superior futbolísticamente”, dice la productora. Pero agrega: “Estamos todos muy agradecidos con esta selección”. Las lágrimas de Messi al final del encuentro terminaron simbolizando mucho más que una derrota para el país. “Todos lloramos al verlo llorar. Porque sabíamos que esas lágrimas también significaban que probablemente ya no habrá otra revancha. Para muchos jugadores se termina un ciclo”, concluye. 

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