Donald Trump planea unas vacaciones de verano diferentes, con aire mediterráneo. Para celebrar el 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos, el líder republicano planea dar un discurso en un lugar emblemático: la Acrópolis de Atenas, la cuna de la democracia.
La elección no es casual. Mientras crece el distanciamiento entre la mayoría de los líderes europeos por las divergencias geoestratégicas, el primer ministro griego Kyriakos Mitsokakis ha visto una ventana de oportunidad. Ante el incierto futuro de la OTAN, Grecia aspira a aprovechar el reagrupamiento estratégico que planea el Pentágono. Según el Wall Street Journal, la Administración Trump sopesa destinar los soldados que retire de aliados históricos de la OTAN, para redirigirlos a países con una visión más alineada con la actual Administración estadounidense.
La arquitecta del nuevo eje Washington-Atenas
Hay una mujer clave tras estos movimientos tectónicos. Se trata de Kimberly Guilfoyle, que asumió el cargo de embajadora de EE UU en Grecia en septiembre de 2025. Con más de dos décadas ejerciendo en los ámbitos del derecho y la política nacional, la embajadora en Grecia también ejerció como fiscal en San Francisco y Los Ángeles, donde lidió con casos de violencia, abusos sexuales y homicidio. Asimismo fue comentarista habitual en medios como Fox News, donde ganó popularidad. Y para tener “línea directa” con Trump, cabe recordar que fue su nuera hasta que Donald Jr. protagonizó un triángulo amoroso muy sonado con Bettina Anderson, quien es ahora su prometida.

Fue la propia Guilfoyle quien confirmó esta semana que Trump visitará Grecia este verano, aunque no dio más detalles sobre el plan. Y suya fue la idea de que el presidente diera un discurso en la Acrópolis. “Nos encantaría hacerlo, ¿no sería bonito?”, se preguntó. Ante el alejamiento de aliados tradicionales como España, Italia o Alemania, con cuyos dirigentes la Casa Blanca ha expresado públicamente su malestar por no apoyar la ofensiva contra Irán, Trump calificó al primer ministro griego Mitsotakis como “un tipo tremendo”.
El interés de Grecia en Trump
Atenas tiene intenciones mucho más allá de la foto conjunta entre sus líderes. El país mediterráneo ve una oportunidad con la actual Administración Trump, dado que Estados Unidos mantiene una de sus principales bases marítimas en la isla de Creta. Grecia mantiene una tensión permanente con Turquía -el conflicto en Chipre quedó sin resolver hace décadas-, y la intención es rebajar el idilio que tiene Trump con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan.
Grecia está apostando en cerrar negocios con Estados Unidos, promover nuevos contratos energéticos y explorar posibles inversiones estadounidenses en sus puertos. Todo ello concuerda con el alineamiento ideológico del Gobierno griego, puesto que Mitsotakis sigue empujando a su partido conservador hacia posiciones más derechistas. El partido Nueva Democracia está endureciendo sus posturas respecto a la inmigración, reforzando su carácter cristiano y su identidad europea. Algunos de sus altos cargos admiran al movimiento MAGA, la base más reaccionaria del trumpismo.
La labor de Guilfoyle
La embajadora estadounidense en Atenas, amante del glamur, se pasea habitualmente en galas y platós de televisión griego. Y empezó a promover negocios poco después de aterrizar: el gigante energético ExxonMobil empezó a perforar en el mar griego, en una operación que hacía décadas no ocurría en las aguas territoriales del país. Días después, Grecia empezó a comprar gas licuado estadounidense para apoyar a Ucrania en invierno, en un esfuerzo de Washington por reemplazar la compra de gas ruso.
En la guerra económica, Estados Unidos se enfrenta a China también en las aguas griegas, por lo que Guilfoyle aseguró que “trabajaremos en ello” para revertir la creciente influencia de Pekín en la zona. El Gobierno griego aceleró la construcción de un puerto con apoyo de EE UU en Elesfina, cerca de Atenas. Analistas y opositores lo consideraron un plan motivado políticamente, avanzado sin demasiado fundamento económico ni medioambiental.
De la retirada de tropas al despliegue
En el terreno militar, Grecia sería junto a Polonia, Rumania y Lituania los países favoritos de la Administración Trump, ya que mostraron predisposición a apoyar la coalición militar para garantizar el tráfico en el Estrecho de Ormuz. Además, son los estados que más están gastando en la industria de defensa, uno de los requisitos planteados por Washington a sus aliados de la OTAN tras el distanciamiento de posiciones por la guerra en Ucrania.
Además de la redistribución de tropas, la Administración Trump podría barajar el cierre de una de sus bases en Europa -en España o Alemania-, aunque no hay detalles concretos del plan. Para la influyente Guilfoyle, todos los frentes van unidos. “Voy a encontrar la manera de impulsar los intereses, el dinero y la infraestructura estadounidenses para que colaboren con Grecia y el resto de nuestros aliados en esta región, y eso significa oponernos con mucha firmeza a los intereses chinos”, declaró recientemente.
El idilio es absoluto. Según la propia embajadora, mantiene hasta tres o cuatro conversaciones semanales con el premier griego Mitsotakis. Para el periodista Matthew Boyle, del medio derechista norteamericano Breitbart, “Grecia se ha convertido en uno de los mayores aliados de Estados Unidos durante el segundo mandato del presidente Trump”, afirmó. “Han acogido con entusiasmo los objetivos que el presidente busca alcanzar a nivel mundial”, concluyó. Y puede que Trump sea generoso con los griegos.
