El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confió este lunes en que los aliados europeos y Canadá avancen en la cumbre de la Alianza que arranca este martes en Ankara para “reequilibrar” las cargas de la defensa común. Rutte subrayó que la situación actual “no es sostenible” para Estados Unidos, en alusión a la necesidad de que Europa asuma mayor responsabilidad en su propia seguridad. “No tiene sentido que los países europeos pidan a un país situado a ocho horas de vuelo de aquí, que nos defienda de los rusos”, se posicionó el ex primer ministro de Países Bajos.
En la rueda de prensa previa a la reunión de líderes, Rutte destacó que los aliados europeos y Canadá invierten ya cerca del 4% de su PIB en defensa y seguridad, un año después de que en la cumbre de La Haya se comprometieran a alcanzar el 5% para 2035. Según datos aportados por el propio secretario general, el año pasado los aliados europeos y Canadá aumentaron su gasto en defensa nuclear en casi un 20% respecto al año anterior, lo que sumado a 2026 representa 258.000 millones de dólares adicionales. “Si nos fijamos en países como España, Italia, Bélgica y Canadá, vemos que todos ellos han alcanzado el 2%”, valoró Rutte, no sin después añadir que, “quizá una parte se deba a Trump. Le felicito por ello, porque es el primero desde Eisenhower que se asegura de que EE UU gaste lo mismo que el resto de los aliados”.
Una cumbre trascendental
Rutte planteará la cumbre como una de las más trascendentales de la historia de la organización, según informaron fuentes a la cadena Euronews. El encuentro en Ankara, que contará con la participación de Trump, marca el inicio de lo que se ha denominado la “europeización” de la OTAN, un giro hacia una alianza con mayor peso europeo en su estructura de mando y control.

La sombra del repliegue estadounidense
Pese a los esfuerzos de Rutte por proyectar unidad bajo el concepto de “OTAN 3.0”, el proceso de desvinculación de Estados Unidos respecto a la seguridad europea condiciona el encuentro. Washington ha anunciado en las últimas semanas una serie de recortes en los recursos que pone a disposición de la arquitectura de seguridad europea. El pasado mes, el secretario de Guerra de EE UU, Pete Hegseth, anunció una revisión de las tropas estadounidenses en Europa, que actualmente rondan los 80.000 efectivos, con vistas a reducir su número.
El Pentágono también comunicó recortes en las capacidades militares que aporta a la Alianza en tiempos de guerra, entre ellas bombarderos de largo alcance, submarinos armados con misiles crucero y cazas. Esto deja a los países europeos con la tarea de cubrir los vacíos resultantes y avanzar en sus sistemas defensivos.
El enfado de Trump (con España e Italia)
El malestar de Trump con los países miembro de la OTAN se remonta a los meses previos a la cumbre. Hace seis meses, los aliados tomaron en serio la amenaza de Washington de “tomar” Groenlandia, territorio semiautónomo de Dinamarca. Desde entonces, Trump ha expresado su indignación por lo que califica como el “abandono” de los aliados durante la guerra de Estados Unidos contra Irán, después de que España e Italia denegaran el acceso a bases militares para el personal estadounidense implicado en el conflicto, mientras Alemania y finalmente Reino Unido concedieron ciertos derechos de base. Trump ha llegado a calificar a los Gobiernos europeos de “cobardes” y a la Alianza de “tigre de papel”.

Es más, antes de partir hacia Turquía, el mandatario estadounidense volvió a arremeter contra la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Tras un idilio desde su llegada a la Casa Blanca, la guerra contra Irán, que comenzó el 28 de febrero y terminó recientemente, ha supuesto una brecha entre Roma y Washington. En las últimas dos semanas, Trump se ha dedicado a humillar a Meloni en público, unas palabras que no han sentado nada bien ni al Gobierno ni a los italianos. “Necesita una orden de alejamiento”, escribió el magnate republicano en su red de Truth Social sobre la premier italiana.
Apoyo a Ucrania
También estará sobre la mesa el respaldo a Ucrania, especialmente en materia de defensa aérea, ante los constantes ataques con drones y misiles rusos contra ciudades ucranianas. Este mismo lunes, Rusia bombardeó Ucrania con misiles balísticos y con drones, dejando al menos 20 personas muertas, de ellas 14 en Kyiv.
Según Rutte, estos ataques muestran “lo desesperado” que está Vladimir Putin. Es más, el secretario general destacó que Ucrania lo está haciendo “mucho mejor que solo tres o cuatro meses antes”, y todo apunta a que los miembros de la OTAN le darán no sólo un compromiso “inquebrantable” con el Artículo 5 de la Alianza, sino el visto bueno a que siga atacando a Rusia no sólo en el frente de batalla.

