El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, no asistió a la recepción que ofrece en Nueva York el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a los cabezas de delegación de los países con motivo del inicio del 81 periodo de sesiones de la Asamblea de la ONU este martes. Sin embargo, mostró otra cara con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El presidente del Gobierno recibió la invitación del mandatario estadounidense para el acto que tradicionalmente se celebra durante la Semana de Alto Nivel, pero finalmente no acudió. Fuentes del Ejecutivo lo atribuyen a motivos de agenda y niegan cualquier trasfondo político.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, explicó tras el Consejo de Ministros que la invitación llegó “hace escasas fechas”, cuando el viaje ya estaba cerrado. Un desplazamiento de esa “magnitud”, argumentó, se organiza con mucha antelación y con cometidos concretos. Fuentes próximas al Ejecutivo añadieron después que la agenda ya estaba definida cuando llegó la convocatoria a un acto que, en la lógica de los encuentros internacionales, se considera social.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en La Sexta, rechazó la lectura del plantón: “Esas lecturas son absurdas, cuando no torticeras”.
Sánchez tampoco asistió el año pasado, cuando fue el Rey quien encabezó la delegación española y recogió la invitación estadounidense. En 2024 faltó a la que ofreció Joe Biden porque coincidía con su intervención ante la Asamblea. Sí acudió, en cambio, a las recepciones de Trump de 2018 y 2019, acompañado por su esposa, Begoña Gómez, y a las de Biden de 2022 y 2023. En 2020 y 2021 no se celebraron por la pandemia.
En el programa oficial del presidente no figuraba ningún acto que coincidiera con la recepción, fijada a las 19:00 horas. El Gobierno explicó que las reuniones bilaterales se van cerrando de forma progresiva y que eso fue lo ocurrido esa jornada. Sánchez mantuvo citas antes del almuerzo con el primer ministro libanés, la presidenta de Namibia y el presidente de Panamá, y tres encuentros entre las 17:00 y las 20:00 hora local con el gobernador de California, el exprimer ministro de Australia y el consejero delegado de Apple. Después debía ultimar su discurso del miércoles ante la Asamblea General.
La agenda del día se completó con su participación en un homenaje a la escritora y periodista estadounidense Gloria Steinem, referente del activismo feminista, y con dos actos sobre protección de la infancia frente a la inteligencia artificial y sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El saludo con Delcy
La otra imagen del día se produjo dentro de la Asamblea de la ONU. Durante la apertura del periodo de sesiones, Delcy Rodríguez se levantó de su asiento y cruzó la sala hasta el lugar que ocupaba Sánchez. El presidente español estaba distraído, hablando por teléfono, y no reparó en ella hasta tenerla al lado. Colgó la llamada y se incorporó para recibirla. Se saludaron con dos besos y mantuvieron una breve conversación antes de que la dirigente venezolana regresara a su sitio para escuchar la intervención del presidente brasileño, Lula da Silva.
Según la versión difundida por el Gobierno, fue Rodríguez quien planteó la posibilidad de seguir hablando sobre la situación de su país. Sánchez le respondió que estaba plenamente dispuesto y le reiteró el compromiso de España con Venezuela y con el futuro de la región. Más allá de ese intercambio, no hay previsto ningún encuentro formal entre ambos.
Es la primera vez que los dos hablan en persona. Hasta ahora solo se conocían dos conversaciones telefónicas desde que Rodríguez asumió la presidencia en sustitución de Nicolás Maduro: el 9 de enero, cuando Sánchez expresó el respaldo español a una transición pacífica, negociada y democrática, y el 25 de junio, tras los terremotos que golpearon el país.
