Al menos tres estudiantes han muerto y otros cinco han resultado heridos en un tiroteo en Filipinas registrado este lunes dentro de un instituto público de la ciudad de Tacloban, en la isla de Leyte. El ataque ocurrió mientras se desarrollaban las clases en la Escuela Secundaria Nacional de San José, un centro con más de 1.500 alumnos.
La Policía filipina ha detenido a dos sospechosos, ambos menores de edad y estudiantes del propio instituto. Los jóvenes, de 14 y 15 años, portaban una pistola cada uno, según las primeras informaciones difundidas por las autoridades regionales.
El balance continúa siendo provisional. La Policía informó inicialmente de cinco heridos, aunque fuentes posteriores elevaron la cifra a siete. Todos fueron trasladados a distintos centros sanitarios, mientras las autoridades trabajan para confirmar su estado y reconstruir los minutos en los que se produjo el ataque.
Los disparos comenzaron durante las clases
El tiroteo comenzó alrededor de las 9.00 horas, tiempo local, cuando los estudiantes ya se encontraban dentro de las aulas. Según el jefe regional de la Policía, Jason Capoy, los atacantes irrumpieron primero en una clase y posteriormente persiguieron a varios alumnos hasta otra estancia.
Los disparos provocaron escenas de pánico. Vídeos difundidos por medios locales y redes sociales muestran a estudiantes refugiándose debajo de las mesas y tratando de bloquear una de las puertas mientras se escuchan detonaciones y gritos. Las autoridades han pedido prudencia ante la circulación de imágenes no verificadas y han solicitado que no se divulguen contenidos que puedan perjudicar a las víctimas o a la investigación.
La Policía ha reclamado a la población que evite difundir rumores y que entregue cualquier grabación o información relevante directamente a los investigadores.
Dos estudiantes detenidos tras el ataque
🇵🇭 SCHOOL SHOOTING:
Police called one of the shooters a child “in conflict with the law” and a resident of San Jose. He entered the school in Barangay San Jose, Tacloban City and started shooting.
He appears connected to the school.
Three people were killed and five injured in… pic.twitter.com/3PYlxc2jsE
— Lord Bebo (@MyLordBebo) June 22, 2026
Uno de los sospechosos fue arrestado dentro del recinto escolar pocos minutos después del tiroteo. El segundo logró abandonar el instituto y se ocultó en una vivienda próxima, pero terminó siendo localizado después de que varios vecinos alertaran a las fuerzas de seguridad.
Los dos detenidos son estudiantes del centro y mantenían una relación de amistad, de acuerdo con la información facilitada por la Policía. Ninguno tenía antecedentes penales conocidos. Los agentes investigan ahora cómo consiguieron las armas y cómo pudieron introducirlas en el instituto.
La escuela dispone de varias entradas y salidas, pero en el momento del ataque solo había un guardia de seguridad de servicio. La facilidad con la que los menores accedieron al recinto armados se ha convertido en una de las principales preguntas de la investigación.
El posible acoso escolar, una línea todavía abierta
Las primeras declaraciones obtenidas por los investigadores apuntan a que los sospechosos podrían haber sufrido acoso escolar. Sin embargo, las autoridades no han establecido todavía un móvil definitivo y continúan recabando testimonios de alumnos, profesores y familiares.
La hipótesis del acoso debe manejarse con cautela. Por el momento, no se conoce si existía un objetivo concreto, si las víctimas habían mantenido algún enfrentamiento previo con los detenidos o si los disparos fueron realizados de manera indiscriminada.
La Policía también analiza los teléfonos, mensajes y posibles publicaciones de los sospechosos para determinar si el ataque fue planeado y si otras personas conocían sus intenciones.
El Gobierno ordena una investigación completa
WATCH: Residents of San Jose District in Tacloban City help authorities apprehend the second suspect in the shooting incident at San Jose National High School on Monday (June 22, 2026) morning, which left at least three students dead and five others injured.
The first suspect, a… pic.twitter.com/gt6F2cyF7z
— Philippine News Agency (@pnagovph) June 22, 2026
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ha ordenado esclarecer lo ocurrido y reforzar la seguridad en escuelas, centros de trabajo y otros espacios públicos. El Ejecutivo ha trasladado sus condolencias a las familias y ha reconocido la conmoción provocada por un ataque poco habitual en los colegios del país.
El Departamento de Educación ha expresado su preocupación y ha comenzado a coordinar la atención psicológica para estudiantes, docentes y familiares. Las clases fueron suspendidas en la zona mientras la Policía inspeccionaba el recinto y aseguraba los edificios próximos.
El objetivo inmediato es conocer cómo fallaron los controles de acceso y evitar que un episodio semejante pueda repetirse. Las autoridades deberán revisar la vigilancia del instituto, la custodia de armas en los hogares y los mecanismos existentes para detectar conflictos graves entre menores.
Los tiroteos escolares son poco habituales en Filipinas
Filipinas sufre una elevada circulación de armas de fuego, incluidas numerosas pistolas sin registrar. Sin embargo, los ataques armados dentro de colegios e institutos son poco frecuentes en comparación con otros tipos de violencia.
Uno de los antecedentes más graves se produjo en julio de 2022 en la Universidad Ateneo de Manila. Tres personas murieron, entre ellas la exalcaldesa Rose Furigay, y otras dos resultaron heridas en un ataque cometido durante una ceremonia de graduación.
El nuevo tiroteo en Filipinas ha reabierto el debate sobre la seguridad escolar, el acceso de los menores a las armas y la prevención del acoso. También ha puesto el foco sobre el uso de los vídeos del ataque, que se han difundido con rapidez mientras las familias esperaban noticias de sus hijos.
La investigación continúa abierta y el balance puede variar en las próximas horas. Lo confirmado hasta ahora es que tres estudiantes han perdido la vida, varios permanecen hospitalizados y dos menores se encuentran bajo custodia policial por uno de los episodios más graves vividos recientemente en un centro educativo filipino.

