Una inundación repentina en Nepal, que provocó riadas masivas en una región cercana al Tibet, dejó al menos 160 muertos y cientos de desaparecidos, aunque se estima que las cifras crecerán tras la catástrofe natural ocurrida este miércoles. Las aguas torrenciales arrasaron caminos, puentes o centrales eléctricas, y se estima que unos 384 turistas de países como Estados Unidos, Reino Unido, India o Malasia están ilocalizables.
Narendra Pariyar, gobernador del distrito de Rasuwa, aseveró a la agencia Reuters que “habrá muchas víctimas y pérdidas de propiedades, pero no podemos estar seguros por ahora”. Las aguas eran tan intensas y altas que los helicópteros de rescate no podían llegar a las áreas más afectadas de Syapru Besi y Timure, zonas montañosas que albergan a más de 50.000 habitantes.
Según la BBC, las riadas se produjeron tras un terremoto que fomentó una avalancha de nieve derretida, que acabó cargando el cauce del río Bhote Koshi. El ejército nepalí informó que se lograron rescatar a 88 personas, pero los esfuerzos de búsqueda continúan. Medios estatales de China, país que controla la región de Tibet, también presagiaron que habría un gran número de víctimas tras la catástrofe natural.

Varias zonas situadas abajo del río Bhote Koshi, que fluye desde el Tíbet hasta Nepal, se encuentran en estado de máxima alerta y las carreteras, las comunicaciones y el suministro eléctrico en la región están interrumpidos. Las autoridades informan que la carretera principal que conduce a Katmandú, capital del país, está actualmente cerrada. Se pidió a los ciudadanos que viven cerca del río que permanezcan en zonas elevadas ante el temor a nuevas riadas.
En videos que circularon en redes sociales, se ve un puente siendo literalmente engullido por las aguas torrenciales, así como edificios colapsando o pueblos con múltiples estructuras arrasadas. Algunas de las peores escenas se registraron en el poblado de Trishuli Bazaar, a unos 25 kilómetros al noroeste de la capital. En cuestión de segundos, el nivel del río subió tan abruptamente que se llevó por delante árboles y edificios.
La incontrolable cantidad de barro llevó al presidente chino Xi Jinping a lanzar “todos los esfuerzos” posibles para localizar a desaparecidos, y ordenó a las autoridades del Tibet reforzar las tareas de monitoreo y los sistemas de alerta para prevenir desastres secundarios.
El activista medioambiental nepalí Parayash Adhikari comentó a Al Jazeera desde Katmandú que “pueblos enteros” han desaparecido” y que “cientos de personas no están localizables”. Muchos de los damnificados fueron sorprendidos, ya que antes de la catástrofe no se produjeron lluvias torrenciales. “La gente estaba en sus casas, y muchas de ellas fueron arrasadas por el cauce del río”, apuntó Kosh Raj Koirala, editor del diario local Republica Daily.
El primer ministro nepalí Balendra Shah convocó una reunión de emergencia de la Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres para evaluar la situación. “Se han iniciado los trabajos para tomar las medidas necesarias en coordinación con equipos médicos, rescatistas y la Cruz Roja”, declaró Shah en una publicación en sus redes sociales.
Por otra parte, la autoridad que maneja la red eléctrica informó que han resultado dañados 30 megavatios de capacidad de producción, incluyendo instalaciones hidroeléctricas y solares. En una central hidroeléctrica, ocho trabajadores surcoreanos desaparecieron, según informó el ministerio de exteriores del país asiático.
“El río Lhende Khola se ha desbordado dos veces en 14 meses, esta vez a causa de un alud de hielo y rocas procedente de un glaciar en el lado nepalí que bloqueó el río y provocó una crecida repentina aguas abajo”, dijo Saswata Sanyal, especialista en reducción del riesgo de desastres naturales.
El río Bhote Koshi nace en el Tíbet y desemboca en el río Trishuli de Nepal, que finalmente fluye hacia la India en lo que se conoce como el río Gandak. Una inundación ocurrida el año pasado en el río Bhote Koshi causó la muerte de nueve personas, dejó 24 desaparecidas y arrasó el “Puente de la Amistad” que unía Nepal y China, interrumpiendo el transporte y el comercio durante varios meses. Según un organismo regional de monitoreo climático, dicha inundación fue provocada por el deshielo de un lago en el Tíbet.

