León XIV

Miguel Hurtado, víctima de abusos sexuales, acusa al Gobierno de retrasar la ley de reparación por la visita papal

Hablamos con el psiquiatra catalán, una de las principales voces contra la pederastia del clero, que denuncia el retraso de Sánchez en la reforma legal para ampliar los plazos de prescripción de los delitos cometidos por la Iglesia contra menores

MADRID, 07/06/2026.- El primer denunciante del caso de abusos de Montserrat y portavoz del movimiento 'Reparación Integral Ya', Miguel Hurtado, durante una protesta en el exterior de la Nunciatura Apostólica, donde el papa León XIV va a mantener un encuentro privado con los miembros de la orden de San Agustín, este domingo en Madrid. EFE/ Mariscal
El primer denunciante del caso de abusos de Montserrat y portavoz del movimiento 'Reparación Integral Ya', Miguel Hurtado
Efe

Los abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia ocupan la parte más sensible de la agenda de León XIV en su visita a España. Y también la más controvertida. Miguel Hurtado, víctima de abusos sexuales en la abadía de Montserrat y referente en la lucha contra la pederastia clerical en España, dirige sus críticas no solo al Vaticano, sino también al Gobierno.

Hurtado acusa al Ejecutivo de retrasar reformas legales reclamadas por los supervivientes, especialmente aquellas relacionadas con la ampliación de los plazos de prescripción de los delitos de abusos sexuales contra menores. Según denuncia en conversación con Artículo 14, “la paralización de estas iniciativas responde a cálculos políticos vinculados a la visita papal y a la voluntad de evitar tensiones con la Iglesia durante estos días”.

Miguel Hurtado, psiquiatra infantil, se muestra muy crítico con el Gobierno

Entre el 60% y el 70% tarda años en contar el abuso

Su denuncia llega en un momento de creciente presión social para que las instituciones avancen en la reparación de las víctimas. En 2024, la Conferencia Episcopal recibió 146 nuevos testimonios, elevando el total a cerca de 1.200 denuncias desde que abrió sus oficinas de protección hace cuatro años. De esos 146 casos, 94 no llegaron a juicio por prescripción o fallecimiento del agresor. Aproximadamente entre el 60% y el 70% de los adultos que sufrieron abusos en la infancia recuerdan no haberlo contado cuando eran niños, una información que refuerza las demandas de reconocimiento, justicia y compensación.

Para Hurtado, el problema no se limita a la lentitud de los cambios legales. También cuestiona la respuesta institucional de la Iglesia y considera que sigue existiendo una distancia importante entre los discursos y las decisiones concretas. La visita de León XIV a Montserrat ha reactivado especialmente ese malestar. “El monasterio es la zona cero de la pederastia clerical catalana. Una visita papal a ese lugar sin que exista una reparación para las víctimas corre el riesgo de transmitir una imagen de normalidad que no se corresponde con la realidad”, señala.

MADRID, 08/06/2026.- El papa León XIV a su salida a la catedral de la Almudena de Madrid este lunes, donde se ha celebrado una oración y un homenaje a la Virgen de la Almudena en honor a la patrona de Madrid.- EFE/ Juanjo Martín
El Papa León XIV a su salida a la catedral de la Almudena de Madrid este lunes

“Es el lugar donde, siendo adolescentes, fuimos víctimas de abusos sexuales por parte de los monjes benedictinos. Es una burla que vaya al escenario donde comenzó una herida que más de dos décadas después sigue abierta”, añade.

Rompió su silencio veinte años después

Tenía 16 años cuando sufrió abusos por parte de Andreu Soler, un monje de Montserrat. Su testimonio permitió sacar a la luz un caso que durante años permaneció oculto y que acabó revelando la existencia de múltiples víctimas dentro del monasterio. Sin embargo, lo que más ha marcado su vida, asegura, no ha sido únicamente el abuso, sino la respuesta posterior de las instituciones. “El dolor provocado se vio amplificado por el silencio, la falta de transparencia y la sensación de que la protección de la institución era prioritaria frente a la protección de las víctimas”.

Fue uno de los primeros denunciantes públicos del caso Montserrat y todavía hoy continúa defendiendo los derechos de los supervivientes. Desde Londres, donde ejerce como psiquiatra infantil, ha comparecido ante organismos internacionales, colaborado con asociaciones de distintos países e impulsado campañas para reclamar reformas legales y mecanismos de reparación. Su libro El manual del silencio se convirtió además en una de las primeras narraciones en primera persona sobre los mecanismos de encubrimiento que, según denuncia, permitieron y siguen permitiendo que numerosos abusos permanezcan ocultos.

Cuando habla de reparación, no se refiere únicamente de indemnizaciones económicas. “Hablo de reconocimiento, verdad, justicia y memoria. Hablo de asumir responsabilidades y de garantizar que nada parecido vuelva a suceder”. La tensión con la Iglesia se ha hecho visible durante la visita de León XIV. Hurtado fue excluido del grupo de víctimas que mantuvo ayer un encuentro con el Pontífice. Tanto él como varias organizaciones denunciaron que la reunión carecía de representatividad y que se había dejado fuera a colectivos especialmente críticos con la actuación eclesial.

Un interlocutor incómodo

Entre ellos figuran asociaciones como ANIR y el movimiento Reparación Integral Ya, impulsado por el propio Hurtado. “Las invitaciones se dirigieron principalmente a víctimas vinculadas a programas eclesiales de atención y reparación. Nos dejaron fuera a quienes reclamamos reformas más profundas y cuestionamos la gestión realizada hasta ahora por la jerarquía católica. La Iglesia sigue mostrando una mayor disposición a escuchar a víctimas que aceptan los marcos institucionales existentes que a quienes continúan cuestionándolos”, lamenta. En su opinión, el Vaticano prefiere reunirse únicamente con víctimas de “perfil bajo” y denuncia que su petición de audiencia con León XIV, presentada meses atrás, nunca obtuvo respuesta.

Antes de la llegada del Papa organizó una acción simbólica frente a la Nunciatura Apostólica. La llamó “La silla vacía”, una silla reservada para una conversación que nunca llegó a producirse. “Las víctimas seguimos esperando respuestas que no terminan de llegar”. Mientras tanto, León XIV ha intentado responder al desafío con un mensaje contundente. Durante su encuentro con los obispos españoles calificó la pederastia como una “plaga” y reclamó impulsar “cambios reales de sanación”, basados en la escucha, la justicia, la reparación y la prevención.

MADRID, 08/06/2026.- El papa León XIV se reúne con víctimas de abusos de la Iglesia este lunes, en la Nunciatura Apostólica en Madrid, durante su visita a España. EFE/ Simone Risoluti Prensa Vaticano SOLO USO EDITORIAL SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El Papa León XIV se reúne con víctimas de abusos de la Iglesia

Para Hurtado, sin embargo, las palabras ya no bastan. La cuestión ya no es si la Iglesia reconoce el problema o si el Estado admite la magnitud del daño. “Lo que importa es si ambas instituciones están dispuestas a asumir todas las consecuencias que ese reconocimiento implica”. Y, a juzgar por sus declaraciones, sospecha que ese momento tardará en llegar.

Mientras, “el cuerpo lleva la cuenta”. Al psiquiatra neerlandés Bessel van der Kolk le bastaron esas cinco palabras para explicar que el trauma no es la historia de algo que ocurrió, sino la huella actual de ese dolor viviendo dentro. Hurtado conoce bien esa idea. Han pasado más de veinte años desde los abusos que sufrió en Montserrat. La montaña continúa en pie, majestuosa, observando el paisaje catalán desde las alturas. Para él sigue recordando un daño que aún no ha sido reparado.