Un 11 de julio de 1982 cambió mi vida. Con 13 años compré una entrada de reventa a un brasileño en los aledaños del Santiago Bernabéu, donde esa tarde se jugaba la final del Mundial de España entre Italia y Alemania.
Había seguido el Mundial de “Naranjito”con los ojos de una adolescente que descubría el fútbol por primera vez, por la tele. Animando a España primero, y a Italia, mi país de nacimiento, después. De repente tenía una final a 800 metros de mi casa.
Aquel 11 de julio bajé a ver el ambiente por las calles de mi barrio y acabé subiendo la cuesta de Concha Espina corriendo hasta mi casa para romper mi hucha y sacar las 2000 pesetas que me pedía un brasileño por su entrada.
Jamás había entrado a un estadio y aquella final me marcó profundamente. Ganó Italia 3-1 a Alemania y yo gané una vocación para siempre. Sería periodista para cubrir otros Mundiales.
Desde entonces la Copa del Mundo es el evento que más carga emotiva tiene para mi.La gran fiesta del fútbol, países unidos entorno a su selección, colorido, orgullo, pertenencia…enfrentarse a las grandes potencias en un formato que sigue vigente aunque ahora sea más largo.
Por eso, cuando otro 11 de julio (increíble casualidad) me dirigía al Soccer City de Johannesburgo con mi acreditación de Canal + colgada del cuello, 28 años después de la final del Bernabéu , pensando que mi país podía ganar su primer Mundial y que yo iba a estar trabajando en directo en la retransmisión de Canal +, mi obsesión fue controlar mis emociones, no echarme a llorar delante de la cámara. Puedo decir que lo conseguí, aunque Iniesta me lo pusiera difícil…
A esos 28 años le sumo 16. Han pasado 44 desde que aquella niña de 13 entró en la Final del Mundial 82. He cubierto 3 Mundiales desde entonces, Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Qatar 2022.
Estoy en Nueva York y España puede conseguir su segunda estrella. Enfrente la Argentina de Messi y de Scaloni. La final que yo quería. El bebé Lamine se hizo unhombre para destronar a Leo. ¿Será?
Tengo muchos amigos argentinos, compañeros a los que quiero y con los que he compartido trabajo y tiempo. Messi es el futbolista más increíble que he visto en directo durante mi carrera de periodista. El que más me ha emocionado desde el punto de vista estrictamente futbolístico. Verle rendir a este nivel a sus 39 años es inaudito. Si amas el fútbol amas a Messi.
Y luego está Lionel Scaloni. Un tipo extraordinario, con una humildad que no se da en el medio, y una grandeza personal que conocen bien en La Coruña y en Mallorca, donde vive. Sus dos ruedas de prensa previas a la semifinal y final en Qatar me impactaron, su forma de gestionar tanta presión emocional sobre ese grupo fue magistral. Y lo ha vuelto a hacer en este Mundial.
Hablemos de España. Llegué a Dallas con la sensación de que Francia era mejor.Que Mbappé , Dembélé y Olise formaban la mejor delantera del campeonato y que eran favoritos.
Aún me froto los ojos con lo que vi. El mejor equipo del Mundial desactivó a las mejores individualidades desde la solidaridad, el compromiso total entre ellos y la confianza en que no ganan las mejores figuras sino el mejor equipo. Esa es la selección española dirigida por De la Fuente, un seleccionador que apenas se ha equivocado en este campeonato, y cuya normalidad y tranquilidad han ayudado a llevar a España hasta la final.
En un país de extremos como es el nuestro la figura de De la Fuente fue controvertida al principio, criticada por un gesto equivocado que en su momento le desacreditó frente a la opinión pública y puesto en duda por no llegar avalado desde una gran carrera en los banquillos.
Él ha respondido con perfil bajo, sentido común, buenas decisiones y titulo a título. Nations League, Eurocopa y a un paso de ser Campeón del Mundo.Se lo merece.
Qué maravilla estar en Nueva York para verlo, emocionarme y disfrutarlo, tantos años después de mi primera vez. ¡¡¡VAMOS ESPAÑA!!!

