Parecía que Andalucía iba a cambiar el paso electoral con vistas a las elecciones del año que viene. El bache de Vox en los sondeos nacionales y la depresión del PSOE ponían todo de cara para que Juanma Moreno revalidara la mayoría absoluta y pudiera seguir gobernando con comodidad. Pero al final la noche del 17M acabó como las de Extremadura, Aragón y Castilla y León: otro barón del PP en manos de Vox.
¿Qué ha pasado para que no se cumplieran los pronósticos más favorables? Estas son claves:
- La participación se dispara. Los sondeos preveían que más andaluces acudieran esta vez a las urnas, pero el salto ha sido mayor del esperado: en total, 6,5 puntos más si se comparan con el dato homogéneo de 2022 (es decir, descontando el voto desde el extranjero). Los votantes han alcanzado el 64,8% del censo, una cifra altísima para ser unas andaluzas en solitario. Cuando se han celebrado con generales o europeas, la participación siempre ha rozado o superado el 70%, pero en las convocatorias no simultáneas se quedaba de media en el 60%. Esta vez se ha quedado cerca del récord de 1982 (66,3%). Además, la participación ha sido más transversal, pues ha subido más allí donde se votó menos la última vez, y al revés.
- La izquierda se beneficia más del aumento de votantes. En cifras redondas, en estas elecciones han introducido su papeleta casi 500.000 andaluces más que en 2022. De ellos, 275.000 han optado por las principales formaciones de la izquierda y 213.000 por la derecha. Este ha sido uno de los factores que explican que el PP no llegara a la mayoría absoluta. Además, casi la mitad del incremento en la derecha se ha perdido en un partido que no ha obtenido representación: Se Acabó la Fiesta.
- Récord agridulce para el PP. Los populares han sumado casi 150.000 votantes que les han permitido alcanzar la mejor cifra de su historia: más de 1.735.000 papeletas. Sin embargo, el hito no se ha podido rentabilizar en escaños, por culpa del crecimiento de la izquierda y, también, por los partidos a su derecha. Con 1,6 puntos menos de voto, hasta el 41,6%, y la nueva correlación de fuerzas, al final los populares han perdido cinco escaños y se han quedado sin mayoría absoluta. Suponiendo que el PP hubiera captado a todos los votantes de Ciudadanos de 2022, la ganancia efectiva se queda en menos de 30.000 votos, poca cosa. Además, los populares han perdido fuerza en los municipios medianos, justo donde Vox y SALF han avanzado más.
- Triunfo de la izquierda andalucista. Lo apuntaban los sondeos más amplios y se cumplió: Adelante Andalucía, con más de 400.000 votos y un 9,6%, ha logrado superar por mucho a Por Andalucía. El partido de José Ignacio García es quien mejor ha rentabilizado el aumento de la participación en la izquierda, al alcanzar los ocho escaños. Ha sido tercera fuerza en Sevilla y Cádiz. Su subida ha sido un fenómeno especialmente intenso en las ciudades. Por su parte, la candidatura de unidad de IU, Sumar y Podemos, que se ha quedado en 263.000 votos, un 6,3%. La lista encabezada por Antonio Maíllo es la única, entre los principales partidos, que cerró la jornada bajando en número de votos, aunque conserva sus cinco diputados.
- La derecha autoritaria avanza de nuevo. Vox ha sumado 81.000 votos más que en las anteriores elecciones y ha subido cuatro décimas, al 13,8% de los votos, el mejor de los escenarios previstos en las encuestas recientes. Y si no ha subido más es porque ha entrado a competir SALF, que ha vuelto a ser la piedra en el zapato de Abascal. Alvise Pérez, que esta vez jugaba en casa, ha conseguido el 2,5%, con 105.000 votos. La suma de ambas formaciones llega al 16,4%, medio punto más de lo que acumulan los dos partidos a la izquierda del PSOE.
- Sin consuelo para el PSOE. Aunque ha ganado casi 61.000 votantes, los socialistas marcan nuevo mínimo histórico en porcentaje de voto (22,7%) y en número de escaños (28). Hubo incluso sondeos que pronosticaban menos, pero no servirá para aliviar el dolor de esta derrota. Donde más ha sufrido es en los pueblos y ciudades de menos de 50.000 habitantes, precisamente donde estaba más fuerte. En Almería quedó como tercera fuerza, por detrás de PP y Vox.
¿Qué pasará a partir de ahora? Todo apunta a que se repetirá lo visto en otras elecciones autonómicas recientes. Aunque el PP tiene más escaños que toda la izquierda junta, Vox va a hacer valer su posición de socio inevitable. Y ya tiene redactado el contrato: prioridad nacional y entrar en el gobierno autonómico. En la sede de Génova les pueden dar referencias…
