Opinión

Posiblemente, puede ser, quizás…

Robles y Marlaska en el Congreso
Robles y Marlaska en el Congreso
Efe
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Posiblemente, puede ser y quizás, fueron algunas de las palabras utilizadas por el señor ya desacreditado Patxi López al intentar defender lo indefendible.

El pasado 25 de agosto llegaba la primera de las ansiadas comparecencias de los diferentes ministros en el Congreso de Los Diputados, a razón de la crisis existente en Ceuta debido a la invasión de más 70.000 personas de manera irregular el pasado 30 de julio.

La ministra Robles fue la primera en comparecer, después del amago inicial de acudir al Senado, y corregido “parece” por parte de “altas instancias” del Gobierno de España. La ministra manifestó sus disculpas al pueblo ceutí, el cual pudo comprobar de manera directa en su fugaz visita a Ceuta, que se encuentra totalmente colapsado.

La señora Robles citó nombres propios a la hora de disculparse y dejar entre ver que el Gobierno no ha estado a la altura ni con la rapidez que se pedía. Todo esto es una interpretación ya que la posición de la ministra en las cortes cómoda no fue. Por un lado, defendió que los diferentes organismos de investigación y defensa de España como el CNI sí hicieron su trabajo, informaron y desarrollaron sus funciones propias atribuidas. Por otro lado, intentó de manera “modesta” defender una gestión de gobierno que ha sido nefasta desde el minuto cero.

Esta incomodidad parte de la “confrontación velada” que lleva mucho tiempo existiendo con el Ministerio del Interior, el cual de manera sistemática asevera prácticamente lo contrario a la titular de defensa.

El señor Marlaska sigue reiterando que el CNI no informó, que no tuvo conocimiento alguno de lo que iba a pasar… Parece que le tomó por “sorpresa” la invasión.

Todo esto deja un escenario gravísimo, porque según el ministro el CNI no hizo su trabajo, lo cual de ser así, tendría que desembocar en una actuación de raíz dentro de los servicios de inteligencia para determinar responsabilidades y despidos de todos aquellos miembros que no cumpliesen con su acometido profesional. Aunque esta actuación solo se tendría que hacer si las afirmaciones de este fueran “verdad”, puesto que ya sabemos que para el presidente del Gobierno de España y para gran parte de su gobierno, la verdad es relativa y la mentira no existe, puesto que en ocasiones simplemente se trata de un cambio de opinión.

Lo peor de todo es que no solo no se ha actuado previamente, sino que a posteriori se ha abandonado a todo el pueblo ceutí.

Desde la Mareta Pedro Sánchez dirigió una presunta reunión a modo de coordinación – interrumpiendo sus intocables vacaciones-, aunque esto se tradujo en nada, en una realidad en la que ningún miembro del gobierno ha estado para los ceutíes. Anuncios, mandos únicos recién creados y dirigidos por perfiles poco contundentes, discursos vacíos, proclamaciones sobre derechos humanos sin contar con los mismos derechos de los ceutíes, intento de ocupación de polideportivos, y nada de responsabilidad asumida acerca de la dejación de funciones.

El pasado jueves se filtró información que afirmaba que el CNI sí informó al ministro del Interior, aunque ya su colega de Defensa había defendido esa posición en sede parlamentaria. Dos ministros y dos versiones, uno miente, y me huelo a que no es la señora Robles.

Y mientras el pueblo ceutí sufre, el melillense mira con cierto temor, y en Canarias empiezan a preocupar las pretensiones marroquíes; el señor López intenta hacer de trilero para suavizar las discrepancias entre ministros y así aumentar aún más si cabe el descrédito del gobierno y de él mismo.

Posiblemente tengamos al peor presidente para lidiar con una “invasión” como la que se vivió en Ceuta; puede ser que ningún miembro del gobierno se tome en serio lo que está sucediendo y por eso saquen balones fuera; o quizás todo es más sencillo y existe alguna razón que la ciudadanía no conoce sobre el porqué el gobierno cede ante el Reino de Marruecos.

Pudiera ser que quedasen secretos por contar.