El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha descartado cualquier implicación de Marruecos en la llegada masiva de migrantes a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio. El ministro ha asegurado que “no existe ninguna evidencia” de que el país vecino estuviera detrás de la avalancha y ha pedido al PP y Vox que dejen de lanzar “sospechas” sin pruebas.
La posición expresada por Bolaños refuerza el argumentario mantenido hasta ahora por Moncloa y vuelve a evidenciar las diferencias con la ministra de Defensa, Margarita Robles, convertida desde el comienzo de la crisis migratoria en el verso suelto del Ejecutivo. Mientras Pedro Sánchez y los titulares de Interior y Exteriores, Fernando Grande-Marlaska y José Manuel Albares, han evitado responsabilizar a Rabat, Robles ha reclamado explicaciones a Marruecos y ha recordado sus reivindicaciones históricas sobre Ceuta y Melilla.

Durante su comparecencia ante la Comisión Mixta Congreso-Senado de Seguridad Nacional, Bolaños ha sido tajante. “No existe ninguna evidencia de que Marruecos haya liderado o haya impulsado la entrada masiva de personas en la frontera de Ceuta el 30 y 31 de julio. No existe ninguna evidencia”, ha proclamado.
El Gobierno apunta a los “bulos”
El ministro ha pedido además a la oposición que no alimente las dudas sobre la actuación del país vecino. “Esto de lanzar sospechas sobre un gobierno de un país vecino con el que hay que cooperar y con el que hay que tener buenas relaciones de vecindad yo creo que no es un buen camino”, ha defendido.
Bolaños considera que PP y Vox “necesitan un curso acelerado de diplomacia básica” porque, a su juicio, están “faltando el respeto sin ninguna prueba a Marruecos”. “Los bulos, las sospechas, los infundios, ustedes”, ha reprochado a ambas formaciones.

El titular de Presidencia ha insistido en que los diputados de la oposición han realizado “afirmaciones muy graves sobre Marruecos” basándose en “conjeturas, insinuaciones, imaginaciones”, cuando el Gobierno sostiene que no dispone de elementos que permitan responsabilizar a Rabat.
Pegasus se archivó sin señalar a Rabat
En ese sentido, ha recordado que su Ministerio denunció ante los tribunales el presunto espionaje de Marruecos a móviles de miembros del Gobierno, en el conocido como ‘caso Pegasus’, pero el caso se archivó por falta de colaboración de empresas israelías y la Audiencia Nacional determinó que “no se pudo establecer quién había cometido esa intrusión ilegítima”..
“Yo hice una rueda de prensa pública para explicar a la ciudadanía que se había producido una intrusión ilegítima en los móviles del presidente del Gobierno y de algunos ministros, y lo pusimos en manos de las autoridades judiciales”, ha explicado.

Bolaños ha animado a PP y Vox a que, “si tienen alguna prueba de las afirmaciones” sobre este caso, “lo pongan en conocimiento de la Audiencia Nacional” para que “se reabra esa causa”. “No tienen ninguna prueba. Hacen afirmaciones gratuitas, falsas, y se quedan tan a gusto”, ha espetado el ministro de Justicia a las críticas de la oposición.
En otro momento, y preguntado sobre cómo explica la entrada de decenas de miles de personas en tan solo unas horas, el ministro ha respondido que “se movilizaron evidentemente por redes sociales” y ha destacado “la rapidez, la inmediatez y la eficacia que tiene eso”. “Se puede desplegar a un colectivo inmenso de gente que tengan esa información”, ha añadido, si bien ha matizado que “no es, obviamente, el único motivo”.
Respecto a la causa judicial abierta en la Audiencia Nacional, en la que la magistrada María Tardón investiga los hechos tras una denuncia de Iustitia Europa. Bolaños ha asegurado que colaborarán y aportarán “toda la información y toda la documentación”.

“Ceuta y Melilla son igual de españolas que Badajoz o Huelva”
Pese a su defensa de las relaciones con Rabat, Bolaños sí ha respondido a las recientes reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla. “Ceuta y Melilla son igual de españolas que Badajoz o Huelva”, ha afirmado después de que el ministro marroquí de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, reivindicara la soberanía magrebí sobre las dos ciudades autónomas durante una festividad religiosa presidida por el rey Mohamed VI.
Bolaños ha restado trascendencia a esas palabras y las ha situado en el contexto de “una pugna electoral” ante las elecciones generales del próximo 23 de septiembre en Marruecos, y no en “la realidad” de las relaciones bilaterales entre ambos países.
El ministro ha defendido, por último, que la presión migratoria no puede recaer exclusivamente sobre los territorios fronterizos. El objetivo, ha señalado, debe ser que “no sufra la presión migratoria el territorio que es estrictamente fronterizo”, un principio que considera “absolutamente indiscutible” tanto en el ámbito europeo como en España.

