Margarita Robles se ha convertido en el verso suelto del Gobierno. Mientras Pedro Sánchez y los ministros de Interior y Exteriores, Fernando Grande-Marlaska, y José Manuel Albares, mantienen una línea común con respecto a Ceuta, la titular de Defensa ha roto el argumentario de Moncloa desde el primer día: reclama investigaciones a Marruecos, no pierde de vista sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla, sostiene que el CNI sí hizo su trabajo y ha sido la única en pedir perdón a los ceutíes.
Así, el Gobierno ha iniciado el curso político con Interior y Defensa al choque. En el Congreso, Robles defendía que las Fuerzas Armadas y el Centro Nacional de Inteligencia cumplieron con su cometido advirtiendo sobre la avalancha: “Los servicios de inteligencia y obviamente el CNI realizaron la labor que competencialmente les era y es exigible, y compartieron y analizaron con las fuerzas de seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno”. La ministra detalló que hay habitualmente 25 miembros del CNI en Ceuta monitorizando a diario la situación, y recordó que en los días previos al 30 de julio “era público y notorio” que se estaban produciendo llegadas a nado motivadas por la manipulación de la sentencia del Supremo sobre las devoluciones en caliente.
Marlaska sostiene justo lo contrario. “No había ningún informe que atisbara que el 30 de julio iba a suceder lo que finalmente aconteció”. El ministro del Interior aseguró que de haberse vislumbrado “simplemente algo que fuera parecido” a la crisis de 2021, se habría “elevado a nivel de las más altas instancias” para tomar medidas extraordinarias. Preguntado expresamente por la contradicción con Robles, zanjó: “Ningún servicio de información de países amigos, ni cualquier otro grupo de investigación o inteligencia atisbó nada parecido”.
Junto al ministro de Interior, la Delegación del Gobierno en Ceuta ha asegurado este martes que no recibió ningún informe que advirtiera de lo que iba a suceder el pasado 30 de julio, y ha precisado que únicamente recibió información diaria sobre el incremento de llegadas por vía marítima. La Delegación ha respondido así a las declaraciones realizadas por la ministra de Defensa y ha señalado que desde finales de julio transmitió por los canales establecidos los datos relativos al aumento de las entradas marítimas.
Prometen un mando único en Ceuta y desatan una guerra interna en el Gobierno.
Está claro que nadie quiere responder por lo que han hecho. O mejor dicho, por lo que no han hecho.
¿Sálvese quien pueda? pic.twitter.com/FBxSZaEcWp
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) August 25, 2026
Al inicio de la crisis ya habrían chocado cuando los servicios de inteligencia y la Guardia Civil aseguraron haber avisado, Robles lo respaldó y Marlaska lo negó. La explicación que España ha ofrecido ante Europa —que el CNI no informó a Interior— choca frontalmente con la versión de los propios servicios secretos.
Por otro lado, Robles también marca cierta distancia con el argumentario oficial con respecto a la relación con Marruecos. La responsable de Defensa ha replicado directamente al ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahb, que calificó las ciudades autónomas de “derecho histórico y geográfico” de Marruecos. “No voy a aceptar que ningún ministro de ningún gobierno, en este caso de Marruecos, pueda poner en duda la españolidad de Ceuta y Melilla”, dijo. Y remató: “Ceuta y Melilla son España, la mejor España, y no se tocan”.
La ministra ha exigido, además, que Rabat abra investigaciones para esclarecer por qué sus autoridades no hicieron nada para evitar una avalancha que llevaba meses fraguándose en redes sociales, una petición que la juez María Tardón ya ha canalizado en la Audiencia Nacional y ante la que la postura oficial del Gobierno ha sido no dar ningún paso al frente.
El cambio de protocolo
Todo cuando aún se recuerda la visita a Ceuta de Robles, siendo la única ministra que pasó por alto losMargarita Robles ‘rompe’ el argumentario de Moncloa y se erige en verso suelto abucheos de recibimiento y se acercó a hablar con los vecinos. Una mujer viuda se desplomó agarrada a su mano: “¡He tenido que coger un cuchillo!”, le confesó, antes de suplicarle: “No se puede abandonar Ceuta, por favor se lo pido. Estoy muy nerviosa porque tengo miedo”.
Esa cercanía culminó este martes en el Congreso con una autocrítica en el Ejecutivo: “Si los ciudadanos de Ceuta se sienten abandonados, angustiados, solos y tristes, es porque algo habremos hecho mal. Y eso hay que reconocerlo”. Y añadió: “Si se ha llegado tarde, que se habrá llegado tarde, que se ha llegado tarde… porque la gente está sufriendo, mis disculpas”.
La singularidad de Robles la confirma incluso Melilla. Su presidente, Juan José Imbroda, lo desveló en entrevista con Artículo14: “A mí me llamó el Rey; del Gobierno no me llamó nadie hasta hace 24 horas, que me llamó la ministra de Defensa, Margarita Robles, para ponerse a mi disposición”. Es la única del Gobierno que lo ha llamado.

