Hay confirmación. Felipe VI tiene previsto acompañar a la selección española de fútbol en el partido del Mundial que jugará contra la selección uruguaya el 26 de junio en la ciudad de Guadalajara. Así se lo ha comunicado el Jefe del Estado a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en respuesta a sus respectivas cartas de invitación, informa la Casa del Rey.
La confirmación se produce en mitad de la polémica del viaje de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, al país norteamericano. La presidenta viajó a México el domingo 3 de mayo, con la intención de permanecer en allí hasta el martes 12. Cuatro días antes, el viaje se canceló debido al “clima de boicot” del que acusó a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y emprendió su regreso el domingo 10.

Además de los desencuentros entre Sheinbaum y Ayuso, la polémica se ha trasladado a la arena nacional, donde el Gobierno de Sánchez ha entrado como actor de batalla. El ministerio de Asuntos Exteriores y la mandataria regional no han cejado en descalificaciones públicas. Si bien Ayuso ha reprochado al Ejecutivo formar parte del boicot para desacreditarla públicamente ante otro país, el ministerio que dirige Albares no ha cejado en críticas a la baronesa del PP por lo que considera una provocación y la acusa de provocar un conflicto diplomático e inmiscuirse en la acción exterior nacional. “Sheinbaum tenía orden del Gobierno de España de reventar mi viaje a México”, ha llegado a decir Ayuso.
El comodín de la leyenda negra
Desde que la presidenta Sheinbaum llegara al poder en octubre de 2024, las exigencias a España para que agache la cabeza por su papel durante la Conquista no han cesado. Don Felipe en ningún momento ha pedido perdón, lo que le ha llevado a “feos” como que se le negara la invitación a la toma de posesión de la presidenta.
Ambos Gobiernos se encontraban en un momento delicado a nivel diplomático para solventar los desencuentros. El Ejecutivo de Sánchez invitó a la presidenta mexicana a su cumbre progresista el pasado mes de abril, e incluso el Monarca admitió públicamente, durante una visita a una exposición en el Museo Arqueológico, y ante el embajador Quirino Ordaz Coppel, que nuestro país cometió “abusos”, a la vez que ensalzó el papel de Isabel la Católica como artífice de las Leyes de Indias. El viaje de la presidenta de la Comunidad ha azuzado la polémica de nuevo.

Una asistencia condicionada a la seguridad
Este medio pudo saber, a través de personas cercanas al Monarca, que Don Felipe desde un primer momento tuvo intención de ir al mundial de fútbol en Guadalajara, en el que España jugará. El problema para dar una confirmación temprana no ha sido otro que el tema de la seguridad. Los partidos de la FIFA se celebrarán en Jalisco, territorio dominado por las bandas narcotraficantes.
La invitación de Sheinbaum
Las palabras del Monarca respecto a los abusos cometidos en nombre de España contra los indígenas crearon una gran polémica. Este mensaje se encuadró en la estrategia de la acción exterior del Ejecutivo por suavizar relaciones con un país del que tenemos tantas cosas en juego. Si bien el Monarca -que representa la acción exterior del Gobierno como máxima representación del país- cedía en eso, también sacó pecho por el mestizaje y pidió contextualizar los hechos en el proceder de aquella época. No obstante, la Casa se apresuró a sacar la misiva en la que Sheinbaum invitó al Rey al Mundial, en la que se realzaba la “coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España”.

