Liderazgo femenino

Las mujeres líderes que marcarán el tono en la cumbre progresista de Barcelona

Con la participación de Mia Mottley, Catherine Connolly, Inga Ruginienė y Claudia Sheinbaum, la cita refuerza el papel de las mujeres en la defensa de los valores democráticos

Barcelona acogerá este sábado 18 de abril un encuentro de alto nivel político internacional, la IV Reunión en Defensa de la Democracia. El evento, impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez, reunirá a más de quince dirigentes de distintos continentes con el objetivo de reforzar los valores democráticos, y sobre todo progresistas, en un contexto global marcado por tensiones políticas, conflictos internacionales y el avance de discursos extremistas.

La cita forma parte de una serie de encuentros iniciados en 2024 por España y Brasil para articular una respuesta conjunta ante fenómenos que, según los organizadores, están debilitando las democracias contemporáneas: la desinformación, la polarización social y el cuestionamiento del orden internacional basado en reglas. Tras dos reuniones celebradas en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas y una tercera en Santiago de Chile en julio de 2025, esta cuarta edición pretende consolidar esa agenda común.

Entre los líderes confirmados figuran el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el de Colombia, Gustavo Petro; el de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; y el de Uruguay, Yamandú Orsi. También participará la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en lo que supondrá su primera visita oficial a España desde que asumió el cargo en octubre de 2024.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum. EFE/Sáshenka Gutiérrez

El liderazgo femenino gana peso

Especial atención merece la presencia de varias mujeres en puestos de liderazgo, un elemento significativo en un foro centrado en la calidad democrática. Entre ellas destacan la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, una de las voces más influyentes del Caribe en materia de gobernanza global; la vicepresidente de la República de Ghana, Jane Naana Opoku-Agyemang, referente en educación y políticas públicas en África; la presidenta de Irlanda Catherine Connolly; y la primera ministra lituana Inga Ruginienė. Su participación amplía la representación institucional e introduce perspectivas diversas en debates clave sobre igualdad, cohesión social y fortalecimiento democrático.

Catherine Connolly sosteniendo el sello presidencial durante su investidura en el Castillo de Dublín.
EFE

El programa contempla un plenario centrado en tres ejes principales. En primer lugar, la defensa de las instituciones democráticas y del multilateralismo, en un momento en el que organismos internacionales atraviesan cuestionamientos y tensiones. En segundo lugar, el impacto de la desinformación y las tecnologías digitales, un ámbito que preocupa especialmente por su capacidad para influir en procesos electorales y opinión pública. Finalmente, se abordarán el extremismo político y las desigualdades sociales, considerados factores que erosionan la estabilidad democrática.

Fin de semana clave para la diplomacia

La reunión en Barcelona se enmarca además en una semana de intensa actividad diplomática. El día anterior, el 17 de abril, tendrá lugar la I Cumbre España-Brasil, también encabezada por Sánchez y Lula da Silva, con la participación del presidente de la Generalitat, Salvador Illa. En paralelo, se desarrollará la Global Progressive Mobilisation, un foro promovido por organizaciones políticas internacionales que busca articular una respuesta coordinada frente al auge de la extrema derecha y el aumento de las tensiones bélicas.

Lituania
Inga Rugiene, primera ministra de Lituania
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La situación en Oriente Medio, especialmente marcada por la crisis bélica reciente, figura entre los asuntos que previsiblemente influirán en las conversaciones. En este escenario, la cooperación entre gobiernos y la defensa de marcos multilaterales aparecen como elementos centrales del discurso político que impulsan los organizadores.

La iniciativa “En Defensa de la Democracia” se presenta como un intento de reforzar alianzas entre países con visiones afines sobre gobernanza global. La cita de Barcelona no solo servirá para intercambiar diagnósticos, sino también para consolidar compromisos políticos. Y lo hará, además, con una presencia femenina cada vez más visible en la toma de decisiones globales.