El ambiente en el edificio Berlaymont ha cambiado. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, compareció ante la prensa el lunes con una sonrisa inconfundible. Habló del futuro. Habló de Hungría. Y, lo más importante, habló de una colaboración renacida. La era de Viktor Orban, su antagonista más persistente y acérrimo, llegó a su fin el domingo.
La presidenta de la Comisión no tardó ni 20 minutos en “cantar victoria”. El recuento oficial no había terminado y el primer ministro húngaro reconoció su derrota ante su rival, Peter Magyar. La victoria era lo suficientemente clara para Von der Leyen, así que felicitó al pueblo húngaro de inmediato. “Hungría ha elegido Europa”, escribió en sus redes sociales. “Un país recupera su camino europeo. La Unión se fortalece”, sentenció la política germana.

El final de una rivalidad tóxica
La relación entre Von der Leyen y Orban comenzó con una alianza de conveniencia en 2019. El partido Fidesz aportó los votos decisivos para la elección de la veterana política como presidenta de la Comisión. En aquel momento, él la elogió como “una persona familiar”.
Las fricciones (públicas) comenzaron en 2020 por la condicionalidad del Estado de derecho. El mecanismo permitía a Bruselas congelar fondos ante retrocesos democráticos. Orban amenazó con vetar todo el paquete. Von der Leyen se mantuvo firme.

El conflicto se intensificó en 2021 cuando la presidenta del Ejecutivo comunitario calificó la ley húngara contra las personas LGBTQ+ de “una vergüenza” e inició acciones legales. El lenguaje diplomático dio paso a la confrontación directa.
Budapest atacó a la presidenta de la Comisión en una campaña nacional de vallas publicitarias en 2023, emparejando su imagen con la de Alex Soros. La retrató como una marioneta de los intereses globalistas.
La Comisión congela fondos a Hungría
La presión institucional se intensificó mediante medidas financieras, la conocida como “opción nuclear”. La Comisión congeló aproximadamente 30.000 millones de euros en fondos destinados a Hungría entre 2022 y 2024 en virtud del mecanismo del Estado de Derecho. Esto afectó directamente a la economía húngara. Orban se vengó bloqueando iniciativas clave de la UE, incluidos paquetes de ayuda y acuerdos fiscales.
Pero el punto más álgido (o más personal) de tensión llegó en octubre de 2024. Von der Leyen acusó directamente a Orban de traicionar el espíritu de la Revolución Húngara de 1956 por su acercamiento a Rusia y su falta de adhesión a los principios europeos. Orban respondió calificando sus acciones de “Intifada política”.

Así, se entiende el alivio por parte de Von der Leyen y sus ganas de empezar esta nueva etapa con Hungría. Este mismo martes, la presidenta de la Comisión volvió a hablar con Magyar. Von der Leyen situó a Hungría “en el corazón mismo de Europa”. Describió el resultado electoral como “un momento para el pueblo húngaro”, destacó “su voz, su dignidad y su futuro en una Hungría segura y próspera dentro de una Europa fuerte”.
I just spoke again with Prime Minister-elect @magyarpeterMP.
Hungary has returned to the very heart of Europe, where it has always belonged.
This is, above all, a moment for the Hungarian people. For their voice, their dignity, and their future in a safe, prosperous Hungary…
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) April 14, 2026
El futuro primer ministro de Hungría confirmó que el desbloqueo de los fondos de la UE ocupa el primer lugar de la agenda. Dichos fondos permanecían bloqueados debido a las preocupaciones por corrupción vinculadas al Gobierno Orban, quien ha estado al frente del país durante los últimos 16 años. Magyar prometió que su administración tomará las decisiones políticas necesarias para desbloquearlos e invertirlos, bajo un claro mandato electoral. Así, tomará decisiones políticas clave para alinearse con los valores europeos. Mientras que Von der Leyen colaborará estrechamente con Budapest para cumplir con los ajustados plazos.
I had an important call with @vonderleyen, president of the European Commission. We agreed that unlocking the EU funds earmarked for the Hungarian people, but frozen due to the previous government’s corruption, is the top priority.
The new government will take the key political… pic.twitter.com/iiRWc3m8Nd
— Magyar Péter (Ne féljetek) (@magyarpeterMP) April 14, 2026
En las primeras horas (y minutos) tras el vuelco electoral, queda claro que Hungría vuelve al núcleo europeo. La Comisión está dispuesta a traducir ese cambio político en resultados jurídicos y financieros. Tras cerrar el tenso capítulo Orban, comenzará una nueva alineación, que de momento parece gustar a Von der Leyen.
