El alto el fuego con Irán ha abierto una nueva fase en el conflicto, pero también ha debilitado al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, cuyo apoyo cae en las encuestas en medio de una creciente decepción social. Parte de la población percibe la tregua como una imposición de Estados Unidos tras semanas de guerra sin resultados claros, lo que ha generado frustración incluso dentro de su propio electorado.
El grupo armado chií Hizbulá disparó unos 25 cohetes a Israel desde la madrugada de este miércoles, tras tener lugar ayer la primera reunión entre los representantes gubernamentales libaneses e israelíes en Washington para el alto el fuego.
Por su parte, el presidente Donald Trump, dijo a la cadena estadounidense ABC que no se está planteando una extensión del alto el fuego entre su país e Irán, que se encuentra en el octavo día de una frágil tregua de dos semanas.
