Sánchez vuelca al Gobierno y al PSOE en un maratón de eventos para confrontar con Trump

Arrancan en Barcelona dos cumbres en las que Brasil juega un papel muy destacado y un tercer evento de la Internacional Socialista. Una veintena de líderes de distintos gobiernos progresistas participarán en una cita sin precedentes

Pedro Sanchez junto con el primer ministro de India, Narendra Modi y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, participan en la foto oficial después de la apertura de la Cumbre de jefes de Estado del G20 que comenzó este lunes en Río de Janeiro (Brasil).
EFE/ Antonio Lacerda

Frente a la organización y la coordinación de las fuerzas de extrema derecha, la izquierda del espectro socialista de distintos países vende que empiezan a construir puentes entre ellos. Barcelona se convierte entre el viernes y sábado en el mayor escaparate de líderes mundiales progresistas, un evento para coordinarse y acercar posiciones que no tiene precedentes. Esa es al menos la intención de La Moncloa y del PSOE, que llevan semanas trabajando para cerrar tres eventos de peso, con algunos de sus más ilustres protagonistas haciendo dobletes.

Y con un mensaje claro, cada vez más explícito: frente a la forma de operar de Donald Trump, al margen del derecho internacional y desde el desprecio al multilateralismo, hay aún un nutrido grupo de líderes que reivindica el orden mundial vigente y se opone a la guerra como forma de resolver conflictos. La capital catalana va a funcionar como un circo de tres pistas -por los tres actos previstos-  que aspiran a servir para exhibir músculo y dar voz a sus recetas. Para generar un “movimiento” que vaya “más allá” de esta cita puntual, aseguran desde el Ejecutivo, y que busca situar en todos los mapas la alternativa que plantean.

Pedro Sánchez y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, serán los principales protagonistas de estos actos, en los que participarán jefes de Estado, de Gobierno, ministros y embajadores de una veintena de países distintos. Entre otros invitados estrella, Sánchez planea mantener “un breve encuentro”, según La Moncloa, con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

Como acostumbrase su predecesor, no es habitual que Scheinbaum cruce al otro lado de las fronteras mexicanas, y este gesto le servirá para evidenciar su aproximación a España después de años de frialdad.  Ya evidenció este acercamiento hace algunas semanas con el jefe del Estado, Felipe VI. Ahora lo hará desde un foro político y estratégico.

Un circo de tres pistas “fruto del acuerdo y la voluntad” de Sánchez y Lula

El viernes, los gobiernos español y brasileño organizan la I Cumbre España – Brasil, mientras en paralelo se desarrolla el Global Progressive Forum (GPM). El sábado, con el GPM en marcha, se celebrará la IV Reunión en Defensa de la Democracia. En el caso del primero de estos foros, será la primera vez que se apuesta por el formato de cumbre a una cita entre España y un país latinoamericano, lo que refleja la “importancia” que ambas partes atribuyen a sus relaciones.

La “sintonía” entre sus presidentes es total, en lo político y en lo personal, siempre según el Ejecutivo español. Y el conjunto de actos celebrados durante todo el fin de semana son “fruto del acuerdo y la voluntad” de ambos mandatarios, como reconocen en Moncloa.

Más allá de los lazos culturales o políticos entre los dos países, Brasil se ubica en una región “absolutamente prioritaria” para España. Hoy contemplan repetir estos encuentros con frecuencia “bianual” o anual, mientras  anticipan la celebración de una cumbre iberoamericana a finales de este año. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, el de Transformación Digital, Óscar López, o el de Cultura, Ernest Urtasun (Sumar) son algunos de los ministros que participarán en este primer foro.

Está previsto que firmen una decena de acuerdos -económicos, comerciales, sobre minerales críticos, de cooperación e innovación y hasta de lucha contra la violencia machista o racial-. Y que aborden materias que también enarbolarán el sábado, como el panel sobre desigualdad que aspiran a desarrollar desde la ONU.

La “redefinición del papel de la ONU”

A todas luces, la guerra en Irán tendrá un peso considerable en las conversaciones. Las recetas para poner en valor el multilateralismo y la apuesta por la paz, también. “Ha llegado el momento de redefinir las Naciones Unidas para darle credibilidad, porque si no Trump tiene razón”, afirmó Lula en una entrevista en El País, el jueves. Y esta idea se anticipa una de las claves de su discurso del sábado, con el que cerrará esta gira.

Por su parte, el viernes el titular de Exteriores español se sumará a la reunión telemática sobre el desbloqueo en el estrecho de Ormuz que promueven el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer. El Ejecutivo rechaza participar o siquiera avalar cualquier operación militar en la zona, y sólo contempla una misión bajo el paraguas de la ONU para garantizar la navegación, cuando el conflicto haya concluido.

Albares hará doblete en el GPM, el foro que Sánchez organiza en calidad de líder de la Internacional Socialista. Lo clausurará con Lula, el sábado. Y antes, dará voz a la vicepresidenta Ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera; a varios ministros y cargos públicos -españoles e internacionales- y al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, entre otros.

La “gran sintonía” de Sánchez y Lula

Del palacio de Pedralbes, que acogerá la cumbre bilateral entre España y Brasil, Sánchez y Lula se trasladarán a la Fira de Barcelona, donde se celebrará la IV reunión en defensa de la democracia.

Este foro reunirá a representantes de primer nivel de gobiernos progresistas europeos y latinoamericanos, “comprometidos con la democracia, la Agenda 2030 o la lucha contra la desigualdad”. La cumbre bilateral con Brasil, aunque comparte coordenadas, se centra en la relación entre ambos Estados. Y esta cita, que en 2025 se celebró en Chile, está pensada para ir un paso más allá.

Entre otras cuestiones, permitirá a estos países visibilizar y canalizar su lucha “contra la desinformación, el odio y el extremismo en redes”, con conversaciones políticas y técnicas discurriendo en paralelo. El combate contra la desigualdad también tendrá una posición destacada en las conversaciones.

Aquí, Moncloa vende a bombo y platillo la presencia de Sheinbaum en España en el que es su primer viaje a Europa. Preside otro de los países que se han visto hostigados por las políticas y las declaraciones del presidente de EEUU, y su importancia en América Latina le convierte en una aliada de peso.

Habrá acuerdos que vender, discursos de aliento y esperanza para las bases de los partidos de corte progresista convocados, además de algunas claves sobre cómo actuar frente a la incertidumbre y el caos que genera Trump. Y, sobre todo, será un escaparate perfecto para Sánchez.

Apoyado en Lula, probablemente el presidente progresista más reconocido y respetado en el globo, el jefe del Ejecutivo español tendrá todo de su parte para trascender a los escándalos de la esfera doméstica. Para poner el foco en el escenario en el que se siente más cómodo y así reforzar su figura como líder internacional. Lo hará apenas 48 horas después de volver de China. Y con la reunión informal de líderes de la UE, la próxima semana, ya a tiro de piedra.

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