NUTRICIÓN

Ayuno intermitente en mujeres: efectos hormonales y riesgos si lo haces mal

El ayuno puede afectar al equilibrio hormonal femenino, desde el impacto en el eje HPA hasta dar problemas en la fase lútea

Ayuno intermitente mujeres

En la búsqueda de la pérdida de peso y una mejor salud, muchas mujeres recurren al ayuno intermitente como complemento a sus objetivos. No obstante, la planificación de este es diferente que la de las hombres, porque el hambre entra en conflicto con las fases del sistema endocrino femenino.

Una mala gestión del ayuno puede derivar n insomnio, alteraciones del ciclo y fatiga crónica, entre otros problemas de salud. Por ello, es importante escuchar a la ciencia y sus apuntes sobre reservas de energía y fluctuaciones hormonales.

Cómo afecta al eje HPA y a la fase folicular

Imagen simbólica de la menstruación

El eje Hipotálamo-Pituitario-Adrenal (HPA) es un sistema que se encarga de gestionar la respuesta del cuerpo ante las amenazas. En el caso de las mujeres, presenta una gran sensibilidad biológica.

Ante ayunos prolongados y/o agresivos, este eje eleva el cortisol. Esto mantiene el cuerpo en alerta constante, llegando a inhibir la liberación de la hormona liberadora de gonadotropina. A su vez, esta puede provocar irregularidades menstruales o incluso amenorrea.

Las hormonas y el sistemas endocrino juegan un papel fundamental en el ayuno intermitente femenino, de acuerdo a unos estudios de la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos.

Respecto a la fase folicular, que comienza el primer día del periodo y abarca hasta la ovulación, también puede verse afectada por la falta de alimento.

Mientras esta fase avanza, los niveles de estrógeno van elevándose, aumentando la resistencia metabólica del cuerpo. Adicionalmente, esta hormona también puede aumentar la protección sobre la sensibilidad a la insulina, ayudando a mejorar la gestión de la restricción calórica.

No obstante, esta mayor resistencia debe ir acompañada de la suficiente cantidad de micronutrientes (vitaminas y minerales esenciales). De este modo, se garantizará el correcto desarrollo del folículo.

Los mayores riesgos del ayuno intermitente en mujeres

Ayuno intermitente - Salud
Una mujer contando los minutos para poder comer (Shutterstock)

Después de la ovulación, el ayuno intermitente puede resultar peligroso para las mujeres.

En los días previos a la menstruación, ocurre la fase lútea, cuya principal protagonista es la progesterona. Esta hormona eleva la temperatura del cuerpo y eleva el gasto energético estando en reposo. Por ello, es preferible evitar los ayunos prolongados en esta fase.

Además, atravesar un déficit calórico fuerte en la fase lútea también se presenta una menor resistencia al estrés, aumenta el riesgo de catabolismo (degradación del tejido muscular) e incluso provocar antojos e irritabilidad por la falta de glucosa.

Como mujer, realizar ayunos intermitentes sin control y sin tener en cuenta el ciclo menstrual tiene aún más riesgos, como la pérdida de densidad ósea, el insomnio y la ansiedad e incluso la disrupción del eje tiroideo, ralentizando el metabolismo.

En definitiva, es necesario escuchar al cuerpo y planificar el ayuno intermitente respetando las necesidades biológicas del cuerpo femenino. Las mujeres son más sensibles a la baja disponibilidad energética que los hombres, según ha evidenciado la ciencia.

Si crees que necesitas alguna guía o ayuda, no dudes en contactar con un nutricionista que te ayude en tu proceso.

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