Muy cerca del Palacio Real, en el acuartelamiento San Nicolás de Madrid, hay un particular equipo de trabajo relacionado con la ciencia que forma parte del Ejército de Tierra.
Son 17 analistas que, a través de investigaciones operativas, estadísticas y sociológicas, cumplen un papel vital aunque desconocido para dicho ejército. Juntos, trabajan en la Sección de Técnicas de Apoyo a la Decisión (SETAD).
Y sin ellos y ellas, el Ejército tendría muchos problemas pendientes de resolver.
El SETAD, la unidad que utiliza la ciencia para el Ejército de Tierra

El SETAD trabajo bajo dos instituciones concretas. Por un lado, dependen de la JCISAT (Jefatura del Ciberespacio y de los Servicios de Asistencia Técnica), y a su vez trabajan para la División de Operaciones del Estado Mayor.
Esta unidad trabaja con una serie de datos, los contrastan y los vuelven más precisos. De este modo, los comparan, generan predicciones, identifican patrones y llevan a cabo simulaciones que, eventualmente, sirven para que el mando tome las decisiones finales.
Su lema es “lo que no se mide, no se puede gestionar”, el cual encapsula por qué un papel tan metodológico es tan importante para las operaciones del Ejército de Tierra. Sin su labor de tratamiento de datos, las decisiones del mando no serían tan certeras.
En su labor, analizan día a día los algoritmos y modelados matemáticos, la inteligencia artificial, las encuestas y los procesados de datos entre otros. De este modo, contribuyen a la mejora de la preparación y el funcionamiento del Ejército de Tierra, ofreciendo posibilidades y soluciones óptimas a cuestiones complejas y de primer nivel.
Sólo este año, abarcan una lista de peticiones agrupadas en 47 estudios de diferente nivel de prioridad. Los analistas son multidisciplinares, y aunque cada uno se enfoca en una especialidad, trabajan codo con codo para resolver las diferentes peticiones del mando.
En el SETAD no son muchos, ni tampoco son la alternativa más demandada entre los futuros generales del Ejército. Pero su labor, más técnica que operativa, resuelve los problemas del Ejército de Tierra que nadie más puede resolver.
Teniente coronel Orte Villar: “Medimos cosas que no se pueden medir de otra manera”

Una de las analistas del SETAD es la teniente coronel Raquel Orte Villar.
En sus tiempos de teniente, Raquel estuvo en el mando de una sección del Regimiento de Guerra Electrónica 31. Y como capitán, dirigió una compañía de transmisiones en las Fuerzas Aeromóviles del Ejército (FAMET).
Sin embargo, en su último ascenso, apareció la oportunidad de seguir su carrera militar en una rama muy diferente a las tradicionales. Para ello, Orte se diplomó en Investigación Operativa y después, en Estadística. Y así terminó investigando las matemáticas y otras aplicaciones de la ciencia al Ejército de Tierra.
“Nos sentimos muy útiles porque realizamos trabajos a muy alto nivel, aplicando el método científico para resolver los problemas del Ejército“, asegura Raquel Orte en la Revista Española de Defensa. Especialmente, trabajan con temas de alta sensibilidad y repercusión, que pueden significar la diferencia entre una operación exitosa y fallida.
Ahora, la teniente coronel está al frente del Centro de Investigación Operativa. Tiene a su mando a tres comandantes y dos capitanes, y juntos investigan la aplicación de las matemáticas para las unidades del Ejército.
Su fortaleza, según Orte, reside tanto en los conocimientos como en la experiencia en sus destinos previos. Allí, trabajan con sus propias herramientas, con el fin de “medir cosas que no se pueden medir de otra manera”, indica.
