La OTAN atraviesa un momento de incertidumbre y de pocas amistades debido a la guerra en Irán. España, por su parte, ha querido enviar un mensaje de firmeza, fiabilidad y compromiso con la seguridad colectiva. La ministra de Defensa, Margarita Robles, se trasladó este miércoles a la localidad belga de Mons para visitar el Cuartel General de las Potencias Aliadas de Europa (SHAPE). Durante su estancia, la titular de Defensa subrayó que la profesionalidad y la capacidad de adaptación de las Fuerzas Armadas españolas constituyen hoy un pilar fundamental para la Alianza Atlántica.
Acompañada por el comandante del Mando de Operaciones, el teniente general José Antonio Agüero, Robles mantuvo una reunión de alto nivel con el comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), el general Alexus Grynkewich. En este encuentro se analizó la complejidad del tablero internacional, con especial énfasis en el flanco este de Europa y en la inestabilidad creciente en Oriente Próximo.
Presencia masiva y estratégica
Actualmente, España es uno de los socios más activos de la organización, participando en 9 de las 11 misiones activas de la OTAN. Este despliegue se traduce en más de 3.000 militares que operan en diversos escenarios: desde las fronteras terrestres en Eslovaquia o Rumanía hasta patrullas marítimas en el Mar Negro y en el Atlántico Norte.

“Por tierra, mar o aire, la fiabilidad de España y nuestro compromiso con la paz y la seguridad colectiva están fuera de toda duda”, afirmó la ministra ante los medios. Robles destacó especialmente el papel de los más de 150 españoles destinados de forma permanente en SHAPE, cuya labor de planificación y coordinación es vital para el éxito de las operaciones de disuasión y defensa en el continente.
El reto de Eslovaquia y el repliegue en Irak
Uno de los puntos clave de la visita fue la mención a la misión en Lest, Eslovaquia. Este despliegue representa actualmente la mayor contribución internacional de las Fuerzas Armadas españolas en su historia reciente, con cerca de 800 militares y más de 200 vehículos. Como “nación marco”, España lidera esta brigada multinacional y asume una responsabilidad de primer orden en la protección del territorio aliado frente a posibles amenazas externas.
Por otro lado, la ministra abordó la delicada situación en Oriente Próximo. Ante la escalada de tensión, España ha apoyado el repliegue temporal de la misión de la OTAN en Irak por motivos de seguridad. No obstante, Robles fue clara: “Mantenemos nuestro compromiso con la misión y sigue en pie nuestra disposición a asumir el mando cuando se recuperen las condiciones de seguridad necesarias”.
El equilibrio entre frentes: No olvidar a Ucrania
En el marco de su conversación con el SACEUR, Margarita Robles hizo un llamamiento a la comunidad internacional para evitar que la atención sobre el conflicto entre Irán e Israel eclipsara la guerra en suelo europeo. “No debemos olvidar a Ucrania“, advirtió. “Ucrania no debe pagar el precio del conflicto en Oriente Próximo. El apoyo de los aliados es vital para su legítima defensa”.
Según la ministra, mantener el flujo de ayuda a Kiev es la única vía para que el país pueda fortalecer su posición estratégica de cara a una “potencial negociación para alcanzar una paz justa y duradera”. Esta visión coincide con la postura de la OTAN de mantener una defensa de 360 grados, sin descuidar ningún frente de inestabilidad que rodea a la Alianza.
Reconocimiento a la “Marca España” militar
La visita concluyó con un encuentro con el personal español destinado en Mons, a quienes la ministra agradeció su sacrificio y dedicación. Robles reiteró que en otros cuarteles estratégicos como Nápoles, Brunssum o Norfolk, el nombre de España es sinónimo de excelencia.

“Nuestras Fuerzas Armadas cuentan con el reconocimiento de los miembros de la Alianza por sus capacidades y su disponibilidad para adaptarse a cualquier misión”, concluyó la ministra. Con este viaje, España no solo ratifica su presencia logística y operativa, sino que consolida su peso político dentro de una OTAN que busca mantenerse cohesionada frente a los desafíos más graves desde el fin de la Guerra Fría.
