Hay muchas razones por las que la lactancia se ve interrumpida. No obstante, hay madres que desean retomarla si tienen la oportunidad. Este proceso, como conocido como relactación, no es sencillo. Pero sí es posible conseguirlo.
Los consultores de lactancia certificados, o IBCLC, aseguran que es posible reactivar le tejido mamario si se realizan las estimulaciones adecuadas. Y hoy en día, existen múltiples posibilidades que acercan el éxito a muchas mujeres.
Qué hace posible la relactación

Hay todo un sistema hormonal muy complejo tras la producción de leche materna.
El factor de inhibición de la lactancia y los niveles de prolactina juegan un papel clave a la hora de buscar la relactación, tras haber eliminado la producción de leche en el pecho.
Para volver a producir leche, hay que tener en cuenta los siguientes tres aspectos, según los expertos de LactApp.
En primer lugar, es importante que el bebé vuelva a succionar el pecho (vacío o con poca leche). El contacto piel con piel y el retorno de la succión estimulan la libración de oxitocina y prolactina desde la glándula pituitaria.
Además, el relactador (o sistema de nutrición suplementaria) también pude vitar que el bebé se frustre al no obtener un flujo de leche inmediato. Al estar conectado al pecho, el bebé toma la leche de fórmula o materna extraída como si la obtuviera directamente del pezón. Esto alarga su disposición a succionar de nuevo.
Una última opción, que requiere de supervisión médica, es el uso de galactogogos. Estos fármacos que aumentan la producción de leche dependen, en buena medida, del vaciado frecuente del pecho. Así lo aseguran diferentes expertos, quienes creen que su uso debe estar vigilado por profesionales.
La paciencia, clave en el proceso

El pilar fundamental de la relactación es la gestión de las expectativas.
Se trata de un proceso lento, en el que influyen la edad del pequeño y el tiempo que ha pasado desde el destete. Pueden pasar semanas o incluso meses hasta que se consiga la relactación completa.
El estrés puede jugar una mala pasada en el proceso, tal como indica el Consejo Internacional de Examinadores de Consultores de Lactancia (IBLCE). Por ello, es importante tener mucha paciencia e incluso considerar la lactancia mixta.
En todo caso, los IBCLC recomiendan lo siguiente a la hora de emprender el camino de la relactación:
- Estimular el pecho con frecuencia. Unas 8-12 veces al día, usando un extractor si el bebé no quiere tomar el pecho.
- Eliminación de los suplementos. Siguiendo las indicaciones médicas y la evolución de peso del bebé, retira gradualmente los suplementos del pequeño.
- Compresión mamaria. Mientras el bebé succiona, realiza esta técnica para que el bebé mantenga el interés en la succión.
Sin duda, la relactación es un proceso que requiere paciencia y resiliencia. Pero la posibilidad de volver a amamantar es posible para la amplia mayoría de mujeres. Recuerda consultar con un experto cualquier duda que surja acerca de esta decisión.
