Ellas son el eslabón más vulnerable del mercado laboral. Sin papeles, sin derechos, pero con muchas, muchas obligaciones. “Hay compañeras que ahora están cobrando 700 euros como interna, con jornadas interminables, sin derechos”, denuncia a Artículo14 Rafaela Pimentel, portavoz de Territorio Doméstico y Sintrahocu. Para las mujeres en situación irregular en España, el empleo doméstico -principalmente como internas en el hogar- es prácticamente su única salida.
Para este colectivo, la regularización extraordinaria representa una oportunidad única para dignificar su trabajo. Sin embargo, a menos de 24 horas del inicio del proceso, persisten grandes incógnitas: cuántas empleadas domésticas irregulares están trabajando y cómo impactará la consecución de una autorización de residencia legal en España, con una vigencia inicial de un año, en su situación laboral. ¿Lograrán formalizar su contrato o se rescindirá su relación laboral?
👏 Hoy España es un país mejor que ayer.
El Gobierno ha dado luz verde a una regularización extraordinaria para personas migrantes que ya viven entre nosotros.
🟢 Miles de personas y familias podrán dejar atrás el miedo y mirar al futuro con ilusión y con esperanza. pic.twitter.com/mrWj7YxkK5
— Elma Saiz (@SaizElma) April 14, 2026
En 2005, fecha de la última regularización extraordinaria durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero, 180.000 trabajadoras del hogar legalizaron su situación, según datos del Ministerio de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones. Es decir, un 32% de las 576.506 personas regularizadas en ese momento.
CCOO y UGT son optimistas
Las organizaciones sindicales no dudan de que este procedimiento será positivo. “Es una oportunidad para que ambas partes, tanto la familia como la empleada, tengan mayor seguridad jurídica, con sus derechos y obligaciones reconocidos”, afirma a Artículo14 Patricia Ruiz, secretaria de Salud Laboral de UGT. Este proceso ayudará a mujeres extranjeras, que en muchos casos se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad al carecer de redes de apoyo familiar. En el empleo doméstico, el 42% de las trabajadoras son extranjeras, con Rumanía, Colombia, Honduras o Paraguay a la cabeza.
“Los abusos vienen de su situación irregular, pero cuando consigan sus documentos a la persona empleadora no le quedará más remedio que dar de alta en la Seguridad Social a su trabajadora. Si se niegan, ellas podrán buscar otro trabajo en otro sector o formarse“, asegura Conchi Santodomingo, secretaria general de la federación Estatal de Habitat de Comisiones Obreras. Advierte, además, del abuso que están sufriendo muchas trabajadoras que están contratadas como empleadas del hogar cuando en realidad realizan funciones de ayuda a domicilio, cuya retribución es mayor. “Estas trabajadoras están sufriendo un doble abuso”, recalca.
“Conseguir derechos, no significa perder el trabajo”
Desde el Sindicato de Trabajadoras del Hogar y los Cuidados (Sintrahocu), Rafaela Pimentel insiste en que no es real que la consecución de derechos afecte al empleo y anima a las trabajadoras a luchar por dignificar su trabajo: “Ahora hay familias que no quieren pagar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y la trabajadora está en una situación de indefensión. Tenemos casos de empleadores con buena posición económica que ofrecen 700 euros como interna. Esta situación se podrá evitar con la regularización”.
💥 Nuevo caso en defensa de una trabajadora del hogar y los cuidados en Málaga.
Tras más de un año de trabajo sin contrato, nuestra compañera es despedida
👥 ¡Vamos a luchar hasta que se reconozcan sus derechos¡
💪🏼 Unidas somos más fuertes, únete: https://t.co/HxfeFILSAv pic.twitter.com/a9Mgx8tIaq
— SINTRAHOCU (@sintrahocu) March 2, 2026
Aunque las internas son el colectivo más vulnerable, la ‘picaresca’ -como apunta Pimentel- por ahorrar costes con las empleadas del hogar también se da en el trabajo por horas. “Compañeras nuestras legales que trabajan 40 horas semanales han descubierto que están dadas de alta solo por la mitad de su jornada“, lamenta.
Las cifras
En este contexto, la pregunta sin resolver es cuántas trabajadoras domésticas que están ahora en la economía sumergida podrán aflorar su situación. Al igual que ocurre con los datos de los migrantes que podrán beneficiarse del proceso, en este ámbito concreto hay también una gran diferencia en las cifras. Cabe recordar que el Gobierno estima en unos 750.000 los potenciales solicitantes y en 500.000 los beneficiarios. Sin embargo, otras fuentes como Funcas elevan el potencial a 840.000 personas, mientras que la Comisaría General de Extranjería habla de 1,2 millones y el CNI lo sitúa en 1,3 millones.
El último informe de Oxfam Intermón sobre este colectivo, cifra en 70.000 trabajadoras las mujeres extranjeras en situación irregular en el hogar, sobre un total de 565.700 personas en el sector con datos de 2024. Este trabajo señala la “gran informalidad” en el sector y cuantifica en, al menos, un 32 % las trabajadoras sin alta en la Seguridad Social.
Hasta más de 300.000 empleadas
Sobre este porcentaje y con las cifras actualizadas al cierre de 2025, Conchi Santodomingo estima que podría haber hasta 130.000 mujeres trabajando en el mercado negro del hogar. Si se extrapola a las previsiones de Funcas podrían rondar las 270.000 trabajadoras y hasta 320.000 empleadas en cifras de un millón de irregulares.
En marzo de 2026, las afiliadas medias al Régimen de Especial de Empleadas del Hogar de la Seguridad Social sumaban 333.437 mujeres –ellas suponen el 95% del total de trabajadores en este régimen-. En el supuesto más conservador, la regularización podría elevar a 400.000 los cotizantes en este régimen, recuperando niveles de hace ocho años. La afiliación bajo este sistema especial viene cayendo en los últimos años.
En este sentido, tanto la Seguridad Social como fuentes sindicales apuntan a que cada vez las familias optan por contratar estos servicios con empresas especializadas, cuyos trabajadores cotizan en el Régimen General.
Dificultades para la inspección
Aprobamos en el Consejo de Ministros la regularización de personas migrantes.
Llevamos mucho tiempo, junto a la sociedad civil, impulsándolo. Son personas que ya trabajan aquí y merecen los mismos derechos. Esta regularización protege y nos hace un país mejor. Luchar contra la pobreza crea riqueza.
— Yolanda Díaz (@yolandadiaz.bsky.social) 14 de abril de 2026, 11:45
A pesar del avance normativo en derechos laborales, el Ministerio de Trabajo aprobó nuevas normas de prevención de riesgos y se trabaja en un protocolo antiacoso, las empleadas del hogar en situación irregular no pueden acceder a un derecho básico: la cotización por desempleo. Un derecho que les permitirá cobrar la prestación correspondiente, como desempleo o jubilación. Por ello, las organizaciones sindicales subrayan la importancia de legalizar su situación.
Y es en este momento cuando más de una de ellas se encontrará en la encrucijada: el coste mensual para el empleador en el caso de una jornada completa con doce pagas supera los 1.800 euros, incluyendo las cuotas a la Seguridad Social. A esta barrera económica se suma otra dificultad estructural del sector: la limitada capacidad de actuación de la Inspección de Trabajo en el ámbito doméstico. “El domicilio particular es inviolable, pero ello no significa que las trabajadoras no puedan denunciar su situación”, advierte Rafaela Pimentel.
En este contexto, el éxito de la regularización para estas trabajadoras no solo dependerá del reconocimiento de sus derechos, sino de su cumplimiento. El verdadero reto será que no queden, una vez más, dentro de casa.
