La Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado a David Sánchez a nueve años de inhabilitación por prevaricación administrativa y nombramiento ilegal en relación con su contratación en la Diputación de Badajoz, aunque le absuelve del delito de tráfico de influencias, por el que las acusaciones populares solicitaban hasta seis años de prisión. La sentencia concluye que el puesto de Coordinador de Actividades de los Conservatorios fue creado con el objetivo de que lo ocupara el hermano del presidente del Gobierno, pero considera que no ha quedado acreditado que ejerciera presión o influencia sobre los responsables de la institución para obtenerlo.
El tribunal, presidido por el magistrado José Antonio Patrocinio, considera probado que los entonces responsables de la Diputación decidieron crear la plaza “con el objetivo de que el mismo fuera ocupado” por David Sánchez. La resolución también recoge que, una vez contratado, “apenas si acudió a su puesto de trabajo” y que su actividad “ni se ha prestado de forma habitual en Badajoz” ni se correspondió con las funciones para las que fue contratado, sino con el desarrollo del proyecto Ópera Joven.
No obstante, la Audiencia descarta que se haya acreditado el elemento esencial del delito de tráfico de influencias. En concreto, señala que no ha quedado probado que David Sánchez, o personas de su entorno, ejercieran presión o influencia sobre los responsables de la Diputación para la creación o adjudicación de la plaza, motivo por el que no impone penas de prisión.

