Los ministros candidatos de Pedro Sánchez tienen hoy un margen muy estrecho para rentabilizar el ‘escaparate’ de La Moncloa. Diana Morant, Óscar López y Ángel Víctor Torres encaran su último curso al frente de sus carteras ministeriales, con la vista puesta en las elecciones autonómicas de mayo en la Comunidad Valenciana, Madrid y Canarias, respectivamente.
La estrategia del jefe del Ejecutivo, ya testada con Pilar Alegría y María Jesús Montero -esta última, con particularidades-, en las elecciones de Aragón y Andalucía, se saldó con sendos fracasos; la primera igualó el suelo electoral de su partido en la región, 18 escaños (en febrero); la exvicepresidenta primera y ministra de Hacienda, sin embargo, pulverizó este umbral y cayó a los 28 parlamentarios en los comicios de mayo.
Y su campaña, a diferencia de la ejecutada por la exministra portavoz, fue duramente criticada entre los suyos. La investigación a José Luis Rodríguez Zapatero, que fue citado a declarar como imputado exactamente dos días después de la debacle en Andalucía, contribuyó a desviar los focos de la derrota de Montero. Aunque fuera por la aparición de otro frente de desgaste y preocupación para sus siglas.
De cara a las autonómicas y municipales de 2027, las encuestas tampoco anticipan la victoria de ninguno de los tres candidatos que todavía permanecen en el Consejo de Ministros. Y, en lo que respecta a los datos divulgados por el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de julio, es la titular de Ciencia e Innovación la que parte desde una posición particularmente compleja.
De hecho, Morant apenas mejora en los indicadores de conocimiento ciudadano, ni tampoco en su valoración. Siete de cada diez españoles decían no identificarla en julio de 2025, y estas cifras prácticamente se repiten un año después.
Pese a haber confrontado su modelo con un Carlos Mazón achicharrado por su gestión de la mortal DANA del 29 de octubre de 2024, y con su sucesor, Juanfran Pérez Llorca, sólo el 30,7% de los españoles dicen conocerla en julio de 2026. Supone una diferencia de 1,4 puntos con respecto al año anterior.
Morant logró pasar de ser conocida por un 21,1% de los encuestados a casi un 30% (29,3%) entre 2024 y 2025. Transcurrido este curso, el 69,3% de los españoles siguen sin identificarla, casi los mismos que en julio de 2025.
Ninguno de los tres ministros candidatos aprueba, pero es la titular de Ciencia quien cuenta con una mejor nota: 4,31, algo por debajo de la que logró en 2025 (4,35). Por su parte, tanto López como Torres mejoran en este indicador: el titular de Transformación Digital pasa del 3,88 al 4,03. El responsable de Política Territorial sube del 3,79 al 4,04.
Con todo, los dos se encuentran a la cola en esta clasificación. En el CIS sólo aprueban tres ministros: Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía (5,62); Pablo Bustinduy, titular de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 (5,36) y Ernest Urtasun, titular de Cultura (5,02). El primero es socialista, los otros dos aprobados son de Sumar.
En el lado opuesto se sitúa Fernando Grande-Marlaska, abrasado en su valoración ya antes de la crisis migratoria que llevó a Ceuta al límite en los últimos días de julio. El titular de Interior, principal rostro de esta crisis, se quedó en el barómetro de julio en el 3,73 de valoración. Inmediatamente después le siguen los ministros Torres y López, con el titular de Transportes, Óscar Puente, también muy cerca. Apenas logra un 4,07.
López y Torres sí mejoran en conocimiento
López, candidato a la Comunidad de Madrid, es conocido por un 57,8% de los españoles, un 4,2% más que el pasado año (53,6%). A Torres dicen ponerle rostro un 47,8%, un 4,4% más que en 2025. Entre 2024 y 2025, Morant logró 8,2 puntos de mejora; López 17 y Torres 23. Si bien estos últimos tienen a su favor algunas variables propias de sus territorios, o de sus carteras, que les ayudan a acaparar más focos.
López logra más atención por sus intentos de confrontar políticamente con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Torres, por su parte, es el rostro del Gobierno en foros como las Conferencias de Presidentes, o en las reuniones que Sánchez mantiene con sus socios en Moncloa en situaciones de excepción.
El ministro de Política Territorial también es quien ha ejercido como portavoz cuando el jefe del Ejecutivo ha convocado a los presidentes autonómicos. O cuando el Gobierno selló con la Generalitat de Cataluña el pacto político sobre la “financiación singular”. O tras las reuniones de la comisión bilateral con el Ejecutivo vasco.
Hasta ahora, los dos ministros candidatos han rentabilizado mejor que Morant sus posiciones, particularmente en lo que al conocimiento ciudadano se refiere. En lo que toca a las proyecciones de las encuestas, sin embargo, ninguno se perfila hoy como ganador en sus territorios. Desde que arranque el nuevo curso político, en septiembre, tendrán apenas 8 meses para intentar sacar cabeza, antes de partir a sus respectivas citas con las urnas.

