El 68 por ciento de los españoles considera que España no va en la buena dirección, según el barómetro de Winston para Artículo 14 que hoy publicamos. Si diseccionamos a quienes el 23 de julio de 2023 dieron su voto a los partidos de la coalición de Gobierno encontramos que son mayoritariamente las mujeres las más críticas.
Mientras que la mitad de los hombres que eligieron una opción de izquierdas son optimistas con la marcha del país, en el caso de ellas sólo el 29% hace una valoración positiva. En general las mujeres somos más exigentes.
El descontento también tiene género
Los estudios demoscópicos desmienten el estereotipo de la emocionalidad como motor de nuestras acciones que nos usurpó durante siglos el derecho al sufragio. Las mujeres votamos de manera más racional. Históricamente nos decantamos por aquellas opciones políticas que, en cada momento, creemos solucionarán mejor los problemas cotidianos y de raíz social.
La crisis de la vivienda que ha llevado a Pedro Sánchez al rincón de pensar de La Moncloa la desató una mujer de 87 años que fue desahuciada de su casa y la ha liderado el “Sindicato de inquilinas” encabezado por dos mujeres.

El dilema electoral de Sánchez
En las últimas horas el presidente está sondeando a su equipo más cercano -todo hombres- sobre la conveniencia de un adelanto electoral. Dos de sus asesores aúlicos el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el de Transformación Digital, Óscar López, están trasladando opiniones opuestas al líder. El primero apuesta por anunciar mañana mismo la disolución de las Cortes y llamar a los españoles a votar el 29 de noviembre aprovechando el clima de polarización. Unos comicios en clave de referéndum rentistas vs inquilinos.
Puente se apunta al grupo de los susurradores que ven una “ventana de oportunidad” para movilizar a una izquierda desilusionada con el gobierno presuntamente progresista.
En el otro lado están los que como López advierten de que la calle no es el espejo de la urna. Recuerdan que en 2011 el PP de Mariano Rajoy obtuvo una mayoría absoluta a lomos de las acampadas del 15-M.

El votante conservador también se moviliza a la contra. Uno de los asesores políticos que más elecciones ha ganado resume este fenómeno de una forma políticamente incorrecta pero tristemente eficaz: “La gente de orden se pone enferma con los perroflautas”.
La objetividad del consejo que López pueda dar al presidente está en entredicho para algunos de sus compañeros por su condición de candidato a enfrentarse a Isabel Díaz Ayuso si Sánchez no lo remedia. El también ministro prefiere un “superdomingo” en el que el partido se movilice tanto para municipales y autonómicas como para generales. “Todo al rojo”, resumen.
En clave de malpensar, Puente también tendría la tentación de llevar a Sánchez al precipicio para heredar el trono. La conclusión es que nadie es de fiar. El jefe de gabinete del presidente, Diego Rubio, defendía el jueves por la tarde que el adelanto electoral no se contemplaba incluso si Junts tumbaba los dos decretos de vivienda como ocurrió.
Cabe la posibilidad de que Rubio no diera la dimensión real al problema como ocurrió con la otra crisis, la de Ceuta. Quizás también así se explique que cuando la portavoz y negociadora de Junts, Miriam Nogueras (una mujer), se fue el miércoles a Barcelona empecinada en el “no” los socialistas creyeran que era un farol.

En otro tiempo, José Luis Rodríguez Zapatero hubiera hecho un viaja relámpago a Waterloo, blindado por la discreción de su secretaria “Gertru”, para convencer a Carles Puigdemont de la necesidad de sostener hasta el final a Sánchez en el Gobierno y mantener una posición de poder histórica con apenas el uno por ciento de los votos.
Nadie sabe qué hará Sánchez
El expresidente está calentando para subirse a la caravana electoral si se impone finalmente la voluntad de Puente frente a la de López. Si Sánchez convoca jugará la baza de la persecución judicial a los suyos. La “renovación” de la Justicia será otro de los ejes del programa electoral.
Ante la falta de acuerdo de su camarilla sobre la convocatoria electoral, el presidente ha puesto en marcha otro CIS exprés este fin de semana. A ver si José Félix Tezanos (otro hombre) desempata en favor de uno u otro Óscar.

Como ocurrió en el encierro de los cinco días, en el PSOE hay un desconcierto absoluto. Nadie sabe qué pasa por la cabeza de Sánchez. Ni siquiera los que hablan con él. La última palabra la tiene el presidente y Begoña Gómez, una mujer.

