El Gobierno no dará marcha atrás y mantendrá los dos reales decretos de vivienda que este viernes se someterán a votación en el Congreso de los Diputados, pese a que Junts ha anunciado que votará en contra de ambos textos y ha reclamado al Ejecutivo su retirada.
Fuentes del Gobierno de coalición aseguran que se ha acordado “no retirar ninguno de los dos reales decretos de vivienda” y defienden que los textos son fruto de meses de negociaciones para tratar de acomodar las posiciones de los distintos grupos parlamentarios.

La respuesta llega después de que la Ejecutiva de Junts decidiera por unanimidad rechazar ambos decretos, una posición que deja seriamente comprometida su convalidación este viernes. La formación de Carles Puigdemont había pedido al Gobierno que retirase los textos antes de la votación y elaborase una nueva propuesta.
Mantiene la votación de mañana
El Ejecutivo, sin embargo, mantiene el pulso y defiende que los decretos contienen medidas para frenar la especulación, limitar la actuación de los fondos buitre, facilitar el acceso a la primera vivienda, fomentar el alquiler asequible y reforzar la protección frente a los desahucios sin perjudicar a los pequeños propietarios.

El Gobierno eleva además la presión política sobre los partidos que han anunciado su rechazo. “Ha llegado la hora de que PP, Vox y Junts se retraten”, sostienen fuentes del Ejecutivo, que emplazan a estas formaciones a demostrar si en materia de vivienda están “con la ciudadanía o con los especuladores” y “con las clases medias y trabajadoras o con las élites”.
El Ejecutivo agradece, por el contrario, el respaldo anunciado por ERC, EH Bildu, PNV, Podemos, BNG y Coalición Canaria, formaciones que, según las mismas fuentes, votarán este viernes a favor de las medidas. La decisión del Gobierno conduce así los dos decretos a una votación decisiva en el Congreso sin atender a la exigencia de Junts de retirarlos y renegociar un nuevo texto.

