El delegado en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha confirmado este lunes su esperada renuncia al cargo después de haber sufrido, según ha destacado, “una campaña de acoso constante” que le ha afectado en primera persona, pero también a su familia. “Mi familia no merece que yo continúe aquí más tiempo. Anuncio también mi renuncia a todos los cargos y mi marcha de la política”, ha afirmado en una comparecencia ante los medios.
Pérez Triano fue cuestionado por la gestión de la crisis migratoria en la ciudad autónoma. En particular, por su gestión del aviso de un agente del Centro Nacional de Inteligencia sobre cómo se gestaba un posible cruce de la frontera por parte de 80.000 personas organizadas en redes sociales, que ya se llevó por delante a su jefe de Gabinete, Gonzalo Sanz.
Fuentes de La Moncloa aseguraron a primera hora de este lunes que Pérez Triano trasladó “hace unos días” su “necesidad de no continuar en el cargo”. Explican que se trata de “una decisión humana y personal”, y apostillan que llega tras “muchas semanas de inmenso trabajo”. Desde hace varias semanas, además, había marcado perfil bajo.
Una presión creciente
La presión sobre el delegado del Gobierno ha ido creciendo semana a semana. “No fue nada más que un intercambio de información”, justificó después de que se conocieran las conversaciones entre su jefe de Gabinete y el agente del CNI en cuestión, reveladas por la desclasificación de documentos aprobada por el Consejo de Ministros.
Hasta el momento, el Ejecutivo no ha confirmado quién le sustituirá en un cargo clave, aunque David de la Encina (que fue alcalde de El Puerto de Santa María entre 2015 y 2019) es el principal favorito, según El País.
El cargo de delegado en esta ciudad autónoma es especialmente relevante dada la magnitud de la crisis humanitaria y migratoria en Ceuta casi dos meses después de que cerca de 80.000 migrantes en situación irregular cruzaran la frontera entre el 30 y el 31 de julio -cerca de 70.000 regresaron a Marruecos entonces-.
Además, la decisión de Pérez Triano se conoce después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya vuelto a endurecer su discurso para introducir matices sobre la actuación de las fuerzas de seguridad de Rabat en estas jornadas.

