Hay que remontarse al pasado 18 de mayo para recordar la última Junta Directiva Nacional -el máximo órgano entre congresos- presidida por el presidente popular, Alberto Núñez Feijóo. Fue el día posterior a las elecciones andaluzas y, desde entonces, las tareas orgánicas se han ido acumulando a ojos de algunos miembros del partido. Una percepción que no comparte el líder popular que, lejos de sentir presión, defiende que él tiene “sus propios tiempos” y no se deja intoxicar por la ansiedad que ha ido en aumento en algunos territorios.
Una de esas regiones es la Comunidad Valenciana que aún espera la confirmación oficial del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, como candidato a las próximas elecciones de mayo del 2027. Este lunes Llorca será una de las ausencias más notables en la sede de Génova 13 porque se enfrenta a su último Debate de Política General -una especie de Debate sobre el Estado de la Región- al que esperaba llegar con su candidatura ratificada públicamente.
Nadie duda de que Llorca será el candidato (prácticamente por descarte) y no está previsto que el PPCV celebre su congreso autonómico pendiente. Dirigentes del partido creen que no se hará hasta después de las elecciones generales para evitar que cualquier enfrentamiento interno pueda generar ruido en la recta final de la legislatura.
Quien ha tomado la delantera, una vez más, ha sido la la presidenta madrileña. Ayuso se ha adelantado anunciando ella misma que su Congreso del PP madrileño se celebrará del 27 al 29 de noviembre. Según fuentes del partido, volverá a ser en IFEMA, el mismo lugar donde tuvo lugar el congreso del año 2022. La celebración de ese cónclave -para cerrar heridas- fue una de las primeras decisiones que tomó Feijóo al llegar a Madrid y hacerse con las riendas del PP nacional.

En este punto, cargos medios esperan que en la Junta de mañana se ponga fecha a otros congresos “nada conflictivos” como el del Galicia o el de la Región de Murcia, además de los congresos provinciales que si se van a ir ejecutando durante el próximo trimestre.
Además, según fuentes consultadas, está sobre la mesa la celebración de un retiro de barones a finales de año. No estaría cerrado al 100%, pero se habla de un fin de semana de diciembre en Cantabria. Son habituales este tipo de cumbres entre los presidentes y el comité de dirección con jornadas maratonianas de trabajo, pero la última se celebró hace ya meses. Fue en enero del 2026 y se simplificó a una única jornada sobre financiación en Zaragoza.
Frente al ruido, propuestas en positivo
Una de las líneas estratégicas de Feijóo está siendo intentar exponer propuestas en positivo. Programa, medidas que se compromete a ejecutar cuando llegue a la Moncloa. Mostrar algo más allá de la locura mediática que inunda la actualidad. En Génova reconocen que son conscientes de que el “encaje” en los medios de comunicación es complicado, pero van a continuar con este tipo de iniciativas.
En este sentido, Feijóo ha anunciado un plan para intentar atajar el problema de la vivienda. Para los populares, la solución pasaría por potenciar la construcción, agilizar trámites, dar más seguridad jurídica y facilitar la compra de un piso a los más jóvenes con avales, menos impuestos y premiando el ahorro. El líder popular se ha comprometido a impulsar un millón de pisos cuando llegue al Gobierno y, al mismo tiempo, generar 750.000 empleos derivados de este empuje a la construcción.
Está semana, además, ha presentado un paquete de medidas para la mejora del poder adquisitivo de las familias españolas que contempla un IVA cero para todos los alimentos básicos, como la leche, quesos, aceite, huevos, frutas, verduras, carne, pescado y conservación.
Plena sintonía con Aznar
No es novedad que Feijóo mantenga una muy buena relación con el expresidente del Gobierno, José María Aznar. La figura más representativa del “ala dura” del PP se ha convertido en uno de los máximos valedores de Feijóo y, ahora mismo, hablan “prácticamente a diario”, según fuentes del entorno del presidente.

En la últimas horas han compartido protagonismo en un acto de fundación FAES donde la complicidad entre ambos ha sido más que evidente. Se han deshecho en elogios y halagos.
Aznar ha pedido “cabeza fría” y “pulso firme” porque, a su juicio, la situación que se vive con el Gobierno de Pedro Sánchez se va a prorrogar y navegarán “por aguas turbulentas”, por lo que hace falta “serenidad”, “templanza” y “determinación”. Unas cualidades que, para él, reúne Feijóo.
El expresidente no ha querido desaprovechar la oportunidad para lanzar un dardo, de forma velada, al líder de VOX, Santiago Abascal. “No le hace falta (a Feijóo) disfrazarse de capitán de los tercios para presumir de español”, expresó Aznar.
Por su parte, Abascal ha respondido tachando a Aznar de “derrotado” y ha aconsejado a Feijóo que se busque un “mejor padrino”. En la cúpula de VOX sospechan que Aznar intentará “dinamitar” una hipotética coalición de gobierno entre ambos a nivel nacional.

