La gravedad de la crisis de Ceuta, sin revolver más de un mes después de su inicio, ha hecho posible una coincidencia que no ocurría desde hace casi tres años. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y su homólogo de VOX, Santiago Abascal, acudieron a la concentración del pasado miércoles en la Plaza de Cibeles, en Madrid, en defensa de las fronteras y en apoyo a los ceutíes. La última vez que los dos presidentes se dejaron ver manifestándose juntos fue, a finales de 2023, en ese mismo lugar y contra la ley de amnistía.
Ambos han decidido unir fuerzas contra el Gobierno conscientes de que el colapso de Ceuta no es un “trance” más para el Ejecutivo. La inmigración se ha consolidado como el eje central del debate político -tanto en España como en el resto de Europa- y las direcciones de los dos partidos que conforman el bloque de oposición están esquivando atacarse entre sí, evitando incurrir en errores que sí cometieron durante otras crisis pasadas.

En la actualidad, el partido de Abascal es el encargado de las competencias de los menores migrantes en tres de las comunidades autónomas en las que gobierna en coalición con el PP: Extremadura, Castilla y León y Aragón. Son los vicepresidentes de estos territorios los responsables de la cartera de Asuntos Sociales y los tres han plantado a la ministra de Juventud, Sira Rego, en las últimas dos sectoriales de Infancia que pretendían tratar la gestión de menores migrantes en Ceuta.
Abascal se reafirma como socio leal
El único territorio donde VOX no se hizo con las competencias de los menores, durante el último ciclo político, fue en Andalucía. Y, precisamente allí, se ha producido la única fricción entre PP y VOX.
Los de Abascal han solicitado la convocatoria urgente de la mesa de seguimiento del acuerdo de coalición para revisar la política migratoria de la Junta de Andalucía. La formación ha exigido al Gobierno de Juanma Moreno que rechace la llegada de menores migrantes no acompañados desde Ceuta, que deje sin efecto el convenio de colaboración con la ciudad autónoma y que retire las subvenciones a entidades sociales que colaboran con las redes de tráfico humano.

En este punto, Abascal ha querido tranquilizar a sus socios y ha calificado los pactos obtenidos en las autonomías como muy satisfactorios, incluyendo el andaluz. “Los acuerdos no corren peligro. Cuando un socio nos miente o nos estafa, abandonamos los gobiernos, pero eso no está encima de la mesa. Sabemos que es lo que desearía Sánchez, una pelea entre nosotros”, ha aclarado el dirigente de VOX.
A su vez, Abascal ha sido preguntado, en varias ocasiones, por la polémica del ático de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y no ha querido hacer sangre con ello. En respuestas a los periodistas, ha asegurado que Ayuso “tendrá que dar explicaciones” por la compra del ático, pero ha evitado entrar en lo que él mismo ha calificado como “los debates de Sánchez”. “No voy a emplear un solo segundo más”, ha zanjado. Desde el entorno más cercano de Ayuso agradecen la actitud de Abascal.
VOX defiende al rey Felipe IV
Una actitud que quizá esté siendo la de la versión más “institucional” del líder VOX. También con la Corona. En los últimos días, ha sorprendido su defensa aireada a Felipe VI, también entre sus acólitos. “Le reprochó tres veces al rey de España no pisar Ceuta en 20 años, sin embargo, al rey de Marruecos que reclama Ceuta, lo exculpó (…) ya sabemos a qué Corona responde”, le echó en cara a Sánchez durante su última intervención en el Congreso de los Diputados. Abascal, además, ha acusado al presidente del Gobierno de ser “muy valiente contra el rey de España y muy sumiso ante el de Marruecos“.

En la cúpula del partido aseguran, en privado, que creen que la visita de Felipe VI a Ceuta serviría de “bálsamo” para los ceutíes. Una especie de “chute emocional”, indican.
Esta posición contrasta con momentos de reproche hacia la figura del monarca que el ala más dura del partido ha protagonizado en el pasado. El punto de mayor tensión entre VOX y la Corona ocurrió durante la tramitación de la Ley de Amnistía. Sectores vinculados al partido cuestionaron que el rey Felipe VI firmara la ley, argumentando que el monarca debía negarse a hacerlo.
VOX insiste en juzgar a Sánchez por traición
Para VOX, lo ocurrido en Ceuta es una “traición” por la que quieren juzgar a Sánchez con arreglo al artículo 102 de la Constitución. Por ello, Abascal ha pedido a los populares sus votos en el Congreso. El problema es que para prospere la acusación de traición por parte del Congreso hace falta mayoría absoluta, es decir 176. No basta sólo con el apoyo del PP, se necesitarían cuatro votos más. “Que VOX los consiga”, indícan desde Génova 13.
Para el portavoz nacional del partido, Borja Sémper, esa iniciativa propuesta por los dirigentes de VOX son “fuegos artificiales”.
En las últimas horas, la dirección del PP ha elevado el tono en respuesta al Gobierno asegurando que lo pagará en “las urnas y en los tribunales”. Creen que la carta enviada por el ministro del Interior, Fernando Grande- Marlaska, al director de la Policía Nacional, reclamando detalles sobre la información que apunta a Marruecos como responsable de la entrada masiva en Ceuta es un “cortafuegos penal” para protegerse.

